Depósitos más rentables: MyInvestor sube al 3,25% y Trade Republic al 2,53% tras el BCE

Deutsche Bank y otras entidades mejoran la remuneración del ahorro en España en plena ofensiva del sector por captar liquidez. La banca digital responde al ciclo del BCE con rentabilidades que superan el 2,5%.

La banca digital sube los depósitos más rentables: MyInvestor ya paga un 3,25% TAE. Trade Republic ha respondido con una cuenta que remunera al 2,53%, según El Economista, y Deutsche Bank mejora su oferta de ahorro en España, tal y como recoge Expansión.

El movimiento no llega de forma aislada. Finect apunta que MyInvestor elevó su depósito a 12 meses horas antes de que el BCE comunicara su decisión de tipos. La fintech española quiere captar ahorro con una de las rentabilidades más altas del mercado sin bloquear el dinero durante más de un año.

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La banca española ha entrado en una guerra suave por el pasivo minorista. La liquidez sobrante del sistema y la subida del precio del dinero devuelven atractivo a productos que llevaban años fuera del foco. La competencia ya no es solo entre bancos: es entre modelos de negocio.

MyInvestor y Trade Republic elevan la remuneración del ahorro

El calendario importa. La decisión de política monetaria del BCE de esta misma semana ha servido como catalizador. Los neobancos actualizan sus folletos en horas, mientras que la gran banca necesita pasar por comités y aprobaciones internas. Por eso los movimientos de MyInvestor y Trade Republic se han conocido antes y después de la reunión, respectivamente.

MyInvestor, en concreto, ha fijado en su depósito a 12 meses uno de los tipos más altos de España. El producto requiere compromiso: el cliente que lo contrata no recupera el principal hasta el vencimiento. Trade Republic, por su parte, mantiene la liquidez diaria en su cuenta remunerada, un formato mucho más flexible para el ahorro de emergencia.

La gran banca, de momento, se mantiene en un segundo plano. Salvo Deutsche Bank, las entidades tradicionales no han movido ficha con la misma agilidad. La razón es estructural: acumulan exceso de liquidez y no necesitan pelear por cada euro. Los clientes con poco margen para inmovilizar dinero pueden ver en estas fintech un refugio rentable.

El ahorro se mueve donde hay retribución inmediata: la banca digital lo sabe y la gran banca, de momento, prefiere mirar.

Deutsche Bank se suma a la ofensiva y la banca tradicional observa

El anuncio de Deutsche Bank llega con el foco en la captación de clientes con saldos medios altos. La entidad alemana ha decidido competir en el ahorro español con una mejora de su cuenta, un paso que no es una refundación del mercado, pero sí una señal de presión competitiva hacia los grupos locales.

Para la autoridad monetaria europea, estas subidas confirman la transmisión de la política monetaria al cliente final. El BCE lleva meses defendiendo que la remuneración del ahorro debe reflejar el precio del dinero. Los neobancos han sido los primeros en adaptarse, porque su estructura de costes es más ligera.

La banca tradicional se resiste. Numerosos grupos españoles no han comunicado novedades relevantes en depósitos durante esta semana. No es casualidad: los bancos con liquidez estructural prefieren no pagar más de lo imprescindible. Mientras el exceso de liquidez continúe, las cuentas corrientes clásicas seguirán ofreciendo rentabilidades testimoniales.

La letra pequeña del ahorro: qué cambia en la banca española

En mi opinión, esta oleada de subidas no es una simple anécdota promocional. Devuelve al cliente minorista la posibilidad de lograr rentabilidad sin asumir riesgo, algo que la banca tradicional le había retirado desde la crisis financiera. La banca digital ha entendido antes que la tradicional que el verdadero rival no es otro banco, sino la inercia del cliente a no moverse.

Los precedentes juegan en contra de la gran banca. Durante la última década, las cuentas corrientes apenas ofrecieron rendimiento, mientras que las comisiones se mantuvieron. La consolidación posterior a la crisis concentró el mercado en pocos grupos y redujo la presión competitiva sobre el pasivo. La entrada de nuevos actores ha roto esa calma.

El riesgo es que estas rentabilidades se sostengan solo mientras el BCE mantenga los tipos altos. Si el organismo de Fráncfort inicia un ciclo de bajadas, los depósitos y cuentas ajustarán a la baja casi de inmediato. Por eso, el cliente debe leer la letra pequeña: plazos, saldo máximo remunerado y condiciones de permanencia definen la diferencia entre una oferta real y un gancho de marketing.

La rentabilidad del ahorro vuelve a ser un argumento de captación. Las placas giratorias del sector ya giran en favor del cliente. Hasta que vuelva el exceso de liquidez y la apatía.


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