Block, la matriz de Square y Cash App, ha solicitado una licencia bancaria nacional en Estados Unidos para crear Builders Bank & Trust. La compañía, liderada por Jack Dorsey, busca colarse en el negocio de la custodia regulada de bitcoin y stablecoins con la bendición del organismo federal que supervisa la banca en aquel país.
La solicitud, presentada ante la Office of the Comptroller of the Currency (OCC), fue anunciada por la propia empresa el 8 de septiembre. Si obtiene la aprobación definitiva, Builders Bank operará como un banco fiduciario de ámbito federal dedicado a la custodia de bitcoin y stablecoins, además de prestar servicios fiduciarios a plataformas y clientes institucionales.
El proyecto no parte de cero. Block ya controla Square Financial Services, una entidad bancaria industrial con sede en Utah que le permite ofrecer ciertos servicios financieros dentro de su ecosistema de pagos. La diferencia, en este caso, es que la nueva licencia apunta directamente al corazón del negocio cripto: guardar los activos de los clientes bajo supervisión federal.
Qué persigue Block con Builders Bank & Trust
La intención de la compañía es clara. Según el comunicado, el banco se centraría en la custodia profesional de claves y activos digitales y en los servicios por los que una entidad administra bienes por cuenta ajena, tanto para bitcoin como para stablecoins. Estas últimas son criptodivisas diseñadas para mantener un valor estable, normalmente anclado al dólar.
Lee Woolley, quien asumiría el cargo de presidente y consejero delegado de Builders Bank, defendió que la experiencia acumulada por Block en activos digitales y la trayectoria de Square Financial Services hacen que el proyecto esté bien posicionado. La firma quiere encajar esta nueva pieza en su visión de ‘empoderamiento económico’, una expresión habitual en la estrategia de la compañía.
El regulador que da la llave de la banca cripto
La OCC es el organismo federal encargado de supervisar los bancos nacionales y, desde hace unos años, se ha convertido en una puerta de entrada para las empresas cripto que quieren operar con respaldo regulatorio. La Oficina del Contralor de la Moneda ya ha otorgado aprobaciones condicionales a pesos pesados como Coinbase, Circle, Crypto.com y Paxos. A esa lista se sumó este año World Liberty Financial, un protocolo de finanzas descentralizadas respaldado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
La banca cripto deja de ser una promesa: Block, Coinbase y Circle ya pelean por un sitio bajo la supervisión federal.
Conviene matizar una diferencia importante. Una licencia de banco fiduciario nacional no permite captar depósitos asegurados por la agencia federal de garantía de depósitos (FDIC). Lo que sí permite es custodiar activos, gestionar fondos de clientes y operar con ciertas potestades propias de la banca, bajo la lupa del supervisor. Dicho de otro modo: no es un banco comercial al uso, pero sí un aval federal de que la empresa juega con reglas bancarias.
Block no es la única gran tecnológica que ha puesto el ojo en la banca cripto, pero su caso es distinto por el volumen de usuarios que ya maneja en Cash App. La aplicación de pagos es el principal vehículo de exposición al bitcoin para millones de personas en Estados Unidos, y Square comenzó a aceptar pagos en bitcoin el año pasado para pequeñas empresas, con conversión instantánea a dólares en el momento de la compra.
En Europa, la entrada en vigor del reglamento MiCA ya ha empujado a varios bancos a explorar la custodia de criptoactivos, aunque con un enfoque más lento. La jugada de Block se mira de reojo en el Viejo Continente porque, si el modelo de banco fiduciario cripto se consolida en Estados Unidos, es probable que inspire movimientos similares en las principales plazas financieras.
La obsesión de Jack Dorsey por hacer del bitcoin dinero de calle
El movimiento no se entiende sin la figura de Jack Dorsey. El cofundador de Twitter es uno de los defensores más convencidos de que el bitcoin puede convertirse en moneda de uso cotidiano, no solo en una reserva de valor. Su estrategia lleva años apuntando a integrar el activo en los pagos que ya usa la gente, no en lanzar productos especulativos.
En ese sentido, la solicitud de Builders Bank es coherente con la trayectoria de Square y Cash App: acercar el bitcoin a los pagos minoristas y, al mismo tiempo, construir la infraestructura de custodia que exige cualquier integración bancaria seria. La banca tradicional ha evitado mayoritariamente custodiar criptoactivos por las dudas sobre la regulación y los riesgos de lavado de dinero. Un banco fiduciario propio le permitiría a Block sortear una dependencia que en en los últimos años ha frenado a otras tecnológicas.
Ahora bien, conviene mantener la prudencia. La aprobación no está garantizada y el historial de la OCC con las licencias cripto ha sido irregular, con denuncias y cambios de criterio según la administración de turno. Además, aunque la supervisión federal da seguridad jurídica, no elimina la volatilidad ni los riesgos asociados a los activos que custodia. Al final, Block pide permiso para custodiar cripto, no para convertirlo en un producto sin riesgo.
La lectura de fondo, con todo, es contundente: las grandes empresas cripto ya no se conforman con operar al margen o con licencias estatales. Van a por la banca federal, ya sea para custodiar, emitir stablecoins o mover fondos. La jugada de Block confirma que la infraestructura bancaria es la próxima frontera del sector.
El expediente queda ahora en manos de la OCC, que evaluará el plan de negocio, el equipo directivo y los controles internos del proyecto. Si lo aprueba, Block se unirá a un club cada vez menos exclusivo y la palabra criptobanco dejará de ser un oxímoron.




