Una masa de aire polar entra este miércoles en España y provoca un desplome térmico de hasta 12 grados. La AEMET ha activado avisos naranjas en el Mediterráneo por tormentas fuertes, granizo y rachas de viento de 90 kilómetros por hora.
El golpe llega tras unos primeros días de septiembre más propios del verano. El lunes, los termómetros marcaron 43,3 grados en Fuentecaliente (Ciudad Real), 42,7 en Montoro (Córdoba) y 42,6 en Andújar (Jaén). Ayer martes ya se notó una cierta relajación térmica, pero el calor seguía apretando en el sur.
El frente atlántico abre la puerta al aire polar
El cambio lo conduce un frente atlántico activo asociado a una borrasca profunda que circula por el norte del Reino Unido. Galicia y Asturias ya recogen lluvias abundantes desde primeras horas; esa es la avanzadilla de la masa de aire polar que se va adentrando por el noroeste peninsular.
Conforme el frente cruce la Península y alcance Baleares, dejará precipitaciones que pueden ser persistentes en el Mediterráneo. No es solo viento ni frío: la propia AEMET describe la situación como ‘potencialmente muy adversa’ en el área mediterránea y en Baleares.
El descenso térmico será generalizado, salvo en Canarias. La caída más acusada, de 10 a 12 grados, se notará en Aragón, el noreste de Castilla y León, La Rioja, Cataluña, el interior de la Comunidad Valenciana y el interior de Castilla-La Mancha.
El contraste es brutal: el lunes Fuentecaliente marcó 43,3 grados y este miércoles el mercurio caerá en picado. Una caída de 10 a 12 grados en menos de 48 horas no es una simple brisa; cambia la sensación térmica y obliga a guardar el ventilador y sacar una chaqueta.
El verano climatológico se ha despedido con 43 grados y, en menos de 48 horas, media España pasará a un ambiente casi otoñal.
Dónde golpeará con más fuerza: granizo, viento y lluvias torrenciales

Las zonas que más preocupan a los meteorólogos son Cataluña, Baleares y el sureste peninsular. Allí podrían descargar tormentas muy fuertes con granizadas importantes y rachas de viento de hasta 90 kilómetros por hora, según los avisos difundidos por la AEMET. Estas tormentas irán acompañadas de vientos muy fuertes, capaces de derribar infraestructuras, árboles y otros objetos.
En el Pirineo se pueden acumular más de 100 litros por metro cuadrado en tres o cuatro horas. Cien litros por metro cuadrado equivalen a volcar cien garrafas de un litro sobre cada baldosín de un metro cuadrado; ningún sistema de drenaje urbano está preparado para absorber ese ritmo sin encharcamientos.
El jueves, el descenso térmico se extenderá a las costas mediterráneas, Baleares, Canarias, Ceuta y Melilla. En Andalucía y Murcia las máximas rondarán los 35 grados, lejos ya del calor extremo de comienzos de semana.
Puedes consultar los avisos vigentes de la AEMET para seguir la evolución por provincias. Un aviso naranja no es una mera recomendación: implica riesgo meteorológico importante y pide prestar atención porque las condiciones pueden cambiar en pocas horas.
Por qué septiembre se parte en dos: el contraste que deja esta masa polar
Septiembre es un mes trampa en la península ibérica. El otoño climatológico arranca el día 1, pero la atmósfera aún conserva el calor acumulado del verano, y no es raro que las primeras semanas alternen picos de 40 grados con irrupciones frías. Lo llamativo de este episodio no es que llegue una masa polar, sino el contraste con las máximas del lunes.
He seguido estos episodios de cerca y me fío del criterio de la AEMET: su aviso naranja no se emite a la ligera. Aun así, conviene recordar que el granizo y los acumulados de lluvia tienen una componente local difícil de precisar con muchas horas de antelación. La trayectoria exacta del frente y la posición de las tormentas más severas pueden variar algunas decenas de kilómetros, y con ello cambia por completo qué comarca recibe los peores registros.
Este episodio no demuestra por sí solo una tendencia climática; es un recordatorio de la variabilidad natural de septiembre en el sur de Europa. Lo que sí ofrece es un final de semana marcado por el riesgo: inundaciones repentinas, granizo y viento fuerte coincidiendo con el regreso a la rutina escolar y laboral en muchas comunidades.
La mirada queda puesta en el Mediterráneo. Si el frente se ralentiza o se reactiva, los acumulados podrían superar lo previsto en puntos concretos del litoral. El próximo hito a vigilar es la actualización de los avisos de la AEMET para el jueves, cuando el aire frío se asiente y las tormentas se desplacen hacia el este.
🔬 Ficha del Descubrimiento
- Qué se ha descubierto: Entrada de una masa de aire polar tras un frente atlántico, con descenso de 10 a 12 ºC en amplias zonas y tormentas severas en el Mediterráneo.
- Dónde: Primero el noroeste peninsular; después Cataluña, Baleares y sureste peninsular, con Canarias al margen del descenso.
- Institución responsable: Agencia Estatal de Meteorología (AEMET).
- Cuándo: Miércoles 9 y jueves 10 de septiembre de 2026.
- Impacto a futuro: Marca el final del calor extremo y abre una fase más otoñal con riesgo de inundaciones, granizo y viento fuerte.




