Iberdrola adjudica contratos por 30 millones a Ingeteam y Ormazabal para baterías y redes eléctricas

La eléctrica vasca refuerza su cadena de suministro industrial con dos adjudicaciones a proveedores locales. El pedido principal, de 25 millones, se destina a sistemas de almacenamiento con baterías vinculados a plantas renovables.

Iberdrola ha adjudicado contratos por un importe conjunto de unos 30 millones de euros a los fabricantes vascos Ingeteam y Ormazabal, un movimiento que refuerza el plan de electrificación de la eléctrica y su cadena de suministro industrial.

La comisión ejecutiva del consejo de administración abordó las adjudicaciones en su reunión celebrada este martes en Bilbao, según informó la propia compañía. El reparto confirma la apuesta por dos proveedores industriales del País Vasco con los que Iberdrola mantiene una relación estratégica de largo plazo.

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Qué encarga Iberdrola a Ingeteam y Ormazabal

El bloque principal, valorado en 25 millones de euros, recae en Ingeteam. La compañía se encargará de actuaciones relacionadas con sistemas de almacenamiento energético con baterías, los denominados BESS por sus siglas en inglés, asociados a instalaciones renovables en España. Esta tecnología facilita una mayor integración de la generación renovable y aporta flexibilidad a la operación del sistema eléctrico.

El segundo contrato, adjudicado a Ormazabal, consiste en el diseño, la fabricación y el suministro de dos subestaciones móviles por un valor cercano a los cinco millones de euros. Estos equipos prestarán apoyo temporal a la red eléctrica ante trabajos de mantenimiento, incidencias operativas o necesidades extraordinarias de demanda, con el fin de mantener la continuidad del suministro en distintos escenarios.

ProveedorImporteObjeto del contrato
Ingeteam25 millonesSistemas de almacenamiento BESS
Ormazabalcerca de 5 millonesDos subestaciones móviles

Más allá del importe, la adjudicación tiene una lectura estratégica. Refuerza el eje de electrificación y redes que Iberdrola ha convertido en uno de los pilares de su crecimiento, en un momento en el que, el almacenamiento energético gana peso como herramienta para gestionar la intermitencia renovable. La apuesta por los sistemas BESS no es marginal: aportan flexibilidad a un sistema cada vez más dominado por la generación solar y eólica, cuya producción no se puede gestionar por sí sola.

El encargo de 30 millones no es una compra puntual, sino la señal de continuidad del programa inversor de Iberdrola en redes y almacenamiento.

El encaje en el plan de electrificación de Iberdrola

Iberdrola Ingeteam Ormazabal

Las redes de distribución y transporte en España operan bajo un marco retributivo supervisado por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). Para Iberdrola, esta área es la que ofrece mayor visibilidad de ingresos a largo plazo, frente a la mayor exposición a precios de la generación. La inversión en subestaciones móviles refuerza precisamente esa actividad regulada y el compromiso con la calidad del suministro.

En paralelo, el almacenamiento con baterías se ha convertido en una prioridad para las principales eléctricas españolas. Endesa y Naturgy también han acelerado sus carteras de proyectos renovables con almacenamiento, pero la adjudicación a proveedores vascos subraya el peso específico que Iberdrola concede a la industria local. La decisión, además, encaja con la política de compras que la compañía ha venido desplegando en sus países núcleo.

La adjudicación confirma, además, el papel de la industria eléctrica vasca como proveedor de referencia en el sur de Europa. Ingeteam, con sede en Zamudio, y Ormazabal, con central en Amorebieta-Etxano, aglutinan una capacidad de ingeniería y fabricación que compite con los grandes suministradores europeos. Para Iberdrola, anclar estos contratos en casa también reduce riesgos logísticos y asegura plazos en un entorno de alta demanda de equipos eléctricos.

Lectura técnica: por qué el pedido importa más allá de los 30 millones

Ingeteam y Ormazabal no son proveedores nuevos. Forman parte del ecosistema industrial que acompaña a Iberdrola en sus grandes planes de inversión en el País Vasco y en otras geografías, lo que convierte esta adjudicación en un indicador de continuidad más que en una novedad aislada. La cuantía es limitada si se compara con los miles de millones anuales que Iberdrola destina al negocio de redes, pero el valor estratégico es superior: las subestaciones móviles y los sistemas BESS son equipos críticos para la operación. No se trata de un pedido de volumen, sino de disponibilidad y robustez ante incidencias.

El origen de estos equipos también refuerza la viabilidad técnica del plan de Iberdrola. El almacenamiento BESS reduce la dependencia de los ciclos combinados para cubrir los picos de demanda y aporta servicios de ajuste al sistema, lo que tiene una traducción directa en la estabilidad del suministro y en la integración de renovables. Las dos subestaciones móviles de Ormazabal, por su parte, actúan como respaldo ante averías o trabajos programados, una capacidad que los reguladores valoran cada vez más en la retribución de la red. El contraste es claro: no se subcontrata mercancía genérica, se integra capacidad industrial con criterio de red.

📊 Las Claves para el Inversor

  • Qué vigilar: La próxima actualización del plan de inversión de Iberdrola y el ritmo de adjudicaciones en redes y almacenamiento, que confirmará la cadencia del gasto.
  • Reacción del valor: El mercado descuenta la solidez del negocio regulado y no espera un impacto material de esta contratación en el beneficio por acción.
  • Precedente sectorial: Endesa y Naturgy aceleran también su cartera de almacenamiento; el ganador industrial será quien ejecute primero la cadena local.

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