9Arroz: el saco para emergencias ahora pesa en el tique
Hubo un tiempo en que el arroz era el comodín de la despensa: barato, saciante y con caducidad casi infinita, el saco que se compraba por si acaso y el primero en volar de las estanterías cuando llegaba una alerta. Ese mismo producto es hoy uno de los que más pesan en el tique. El arroz redondo de marca blanca pasó de unos 0,80 euros el kilo en 2021 a tocar los 1,30-1,35 euros en 2024, una escalada cercana al 70 % en apenas tres años. Se sumó el fin del IVA al 0 % que rigió durante la crisis inflacionista: desde enero de 2025, el arroz básico tributa al 4 %. Es cierto que la guerra de precios de 2026 ha devuelto el grano de marca blanca a 1,07-1,09 euros el kilo, pero el lineal esconde una brecha enorme: el kilo de SOS ronda los 1,88 euros y el arroz bomba, el de la paella de verdad, supera los 6 euros en Carrefour. El alimento de relleno por excelencia se ha partido en dos: o se compra el grano genérico más barato, o se paga precio de capricho por la variedad local.
Detrás de esa escalada hay una fragilidad estructural que va más allá de la especulación. En 2023, la sequía en el Guadiana y el Guadalquivir dejó la superficie sembrada un 40 % por debajo de la media y hundió la producción un 50 %. En 2025, el hongo de la piricularia, contra el que la UE ha retirado los fungicidas eficaces, arruinó hasta el 75 % de la cosecha de variedades como la bomba en los arrozales valencianos. Producir un kilo cuesta ya entre 0,60 y 0,70 euros en origen, más del 50 % que hace unos años, y supera los 1,20-1,40 euros sumando transformación y distribución. La paradoja: AVA-ASAJA y La Unió denunciaron ante la AICA que Lidl y Carrefour venden arroz redondo a 1,09 euros, por debajo de coste, mientras crecen las importaciones de Argentina e India. Así, el arroz más barato del lineal no es español o se vende a pérdidas, mientras las variedades tradicionales de la paella escasean y encarecen.



