Kraken lleva desde el martes con retiros atascados en 23 de sus servicios de fondos y, por ahora, no ha fijado un plazo de resolución. La propia exchange ha confirmado la incidencia después de que los clientes empezaran a notar retrasos al retirar dinero.
El aviso llegó poco después de las 2 de la tarde en horario UTC, según la página de estado que la empresa publica en su web oficial. Kraken asegura que ha identificado la causa, pero no ha explicado exactamente qué falló, ni ha publicado una lista de monedas afectadas. En su panel, 23 de los 725 servicios de fondos aparecen como degradados.
Qué ha pasado con los retiros en Kraken
Conviene aclarar qué significa fondos en este contexto. En Kraken, los fondos incluyen todo el flujo de dinero que entra y sale de la plataforma: depósitos y retiros. La compraventa de criptoactivos —el trading—, la web y los datos de mercado siguieron funcionando con normalidad, algo que la empresa subrayó en su comunicado.
El mensaje de la compañía fue prudente: ‘Somos conscientes de un problema temporal que está afectando los retiros, los cuales pueden sufrir retrasos por el momento’.
No es la primera incidencia de este tipo en la última semana. El 4 de septiembre, la exchange pausó los depósitos en más de 20 blockchains (las redes descentralizadas que registran las transacciones) y ese problema, según la propia Kraken, sigue sin resolverse. Las cadenas Cosmos (ATOM) y Celestia (TIA) estaban entre las afectadas.
El dinero que no se mueve cuando el cliente lo pide rompe antes la confianza que una caída del 20% en el precio del bitcoin.
Horas antes del aviso de retiros, Kraken comunicó que los historiales de saldos de cuentas se habían quedado desactualizados. Las cifras diarias ya se han recuperado, aunque los desgloses por hora siguen mostrando retraso.
Una mala semana antes del salto a bolsa
Kraken no ha precisado si el fallo del martes es un problema nuevo o un síntoma más de la caída del 4 de septiembre. La matriz de Kraken, Payward, trabaja en paralelo para conectar con Nasdaq y la Bolsa de Londres, tal y como adelantó BeInCrypto la semana pasada.
La compañía mantiene su salida a bolsa prevista para 2027, después de varios aplazamientos. Además, prepara la venta de acciones tokenizadas de Londres a inversores de 110 países.
La fiabilidad resulta especialmente importante en este momento. Un cliente institucional evalúa una exchange según si el dinero se mueve cuando lo solicita. Una serie de fallos en los fondos complica esa propuesta justo cuando Payward busca dar el salto a los mercados tradicionales.
Lectura en frío: la fiabilidad de los fondos importa más que el precio
Hay un precedente incómodo. La caída de FTX en noviembre de 2022 no empezó con una caída del token FTT, sino con clientes que dejaron de poder retirar sus fondos. Cuando un exchange no te deja sacar tu dinero, la confianza se evapora antes de que nadie explique la contabilidad.
Kraken no es FTX, y los datos conocidos hasta ahora apuntan a un fallo de financiación interna, no a un agujero patrimonial. El trading funciona, la web responde y la empresa reconoce la incidencia con transparencia. Pero la señal de riesgo está en los detalles: sin causa pública, sin lista de monedas y sin calendario, el inversor medio no puede saber si su dinero está en juego o si solo se trata de un retraso técnico.
Y es una lección recurrente.
La fiabilidad de los fondos importa más que el precio. Un cliente institucional no celebra un AUM récord si su retirada a euros se queda atascada. Los acuerdos con Nasdaq o la Bolsa de Londres pueden esperar; el retiro de un particular, no.
La próxima actualización del panel de estado será la pista más fiable. Si en los próximos días Kraken restablece los 23 servicios y explica qué falló, la crisis quedará en anécdota. Si el problema se prolonga, las dudas sobre su madurez operativa acompañarán a la empresa justo en la fase más delicada de su salto a bolsa.




