El drama de la cesta de la compra: 8 productos cotidianos que se han convertido en un objeto de lujo

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Huevos: la proteína de cada mañana que se ha puesto por las nubes

Primer plano de huevos marrones y blancos dispuestos en una superficie, mostrando su textura y color.

El huevo, históricamente el comodín barato y proteico de la mesa española, se ha convertido en el producto alimentario que más se encareció en 2025: cerró diciembre con una subida interanual del 31,3%, según el IPC del INE, muy por delante de la carne de vacuno (17,2%) o del café. La OCU documenta el salto en los lineales: la docena de talla M, la más económica, pasó de 2,14 euros en febrero a 3,14 en octubre de 2025, y la de tamaño L, de 2,33 a 3,25 euros. Desde 2021, el alza acumulada alcanza el 137% en los huevos más baratos. En algunos supermercados la docena XL roza ya los cinco euros y las variedades camperas superan los cuatro, cifras impensables hace apenas dos años para un producto de consumo diario que ahora compite en precio con otras proteínas de mayor reputación.

No hay un único culpable, sino una tormenta perfecta. La gripe aviar ha obligado al sacrificio de más de dos millones de gallinas en España y al confinamiento de todas las aves criadas al aire libre, lo que recorta la oferta justo cuando la demanda no deja de crecer: desde 2019, el consumo nacional ha aumentado más de un 16%. A ello se suma la reconversión del sector hacia sistemas de cría sin jaulas, que ha requerido inversiones superiores a los 2.300 millones de euros, y el denominado «efecto cohete y pluma»: las subidas en origen se trasladan de inmediato al consumidor, mientras que las bajadas tardan en llegar o no llegan. La paradoja es que las categorías más asequibles, las que sostienen a los hogares con menos recursos que usan el huevo como proteína barata, son precisamente las que más suben, hasta el punto de que este básico se ha convertido en un nuevo termómetro de la desigualdad al hacer la compra.


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