BitMine compra Ethereum: dispara su tesorería con 28.086 ETH y roza el 5% del suministro total

La tesorería de ether de BitMine alcanza 5,93 millones de tokens, el 4,9% del suministro total. El objetivo declarado del 5% queda a un paso y la empresa liga su tesis a la tokenización y al capital institucional.

BitMine ha vuelto a comprar Ethereum. Este 8 de septiembre, la empresa de infraestructura blockchain comunicó la compra de 28.086 ether durante la última semana, una inversión cercana a los 70 millones de dólares. Con esta adquisición, la tesorería de ETH de la compañía alcanza 5,93 millones de tokens, el 4,9% del suministro total.

El movimiento no es aislado. BitMine ha comprado ether todas las semanas desde que lanzó su estrategia de tesorería en junio de 2025, y ahora roza el objetivo que la propia empresa llama la ‘Alquimia del 5%’: posee 5,93 millones de ether de un suministro total de 122 millones. Le falta un 3% del camino. En quince meses, la compañía ha pasado de no tener esta posición a convertirse en la mayor tesorería corporativa de ETH del mundo.

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Según el comunicado oficial de BitMine, a cierre del 7 de septiembre la empresa atesoraba 5.929.198 ether, valorados en unos 14.800 millones de dólares a un precio de 2.495 dólares por ETH. A esa cifra suma 593 millones de dólares en caja y valores negociables, participaciones en Beast Industries y Eightco por otros 271 millones y 211 bitcoin. El total de activos combinados supera los 15.700 millones de dólares.

Buena parte de esos ETH no están parados. BitMine ha delegado 5.067.309 ether en MAVAN, su plataforma de staking (bloquear criptomonedas para validar la red a cambio de recompensas) lanzada a comienzos de 2026. Esa cifra equivale al 85% de su tesorería de ETH. La compañía calcula que, con toda su posición delegada, los ingresos anualizados podrían alcanzar los 386 millones de dólares.

La mayor tesorería de ether del mundo, a un paso del 5%

BitMine se presenta como la mayor tesorería corporativa de Ethereum y la segunda en activos digitales si se suman todas las criptomonedas, solo por detrás de Strategy (antes MicroStrategy) y sus 840.447 bitcoin. La diferencia es de matices: una apuesta por el bitcoin como reserva de valor y otra por Ethereum como capa de liquidación para la tokenización de activos financieros.

La apuesta está teniendo recorrido en bolsa. BitMine entró en el índice Russell 1000 a finales de junio y, según datos de Fundstrat citados por la empresa, su acción sube un 99% en el trimestre, el cuarto mejor comportamiento del índice. El dato muestra una correlación creciente entre la bolsa y el precio de Ethereum, que en el tercer trimestre supera al S&P 500 en 5.430 puntos básicos, unos 54,3 puntos porcentuales.

La criptoempresa no solo compra ether: lo apuesta, lo delega y lo convierte en una máquina de ingresos mientras los mercados tradicionales miran de reojo.

Por qué BitMine acelera su apuesta: catalizadores y narrativa de mercado

La compañía enumera varios catalizadores para los próximos meses: la votación de la CLARITY Act, una de las normas cripto que se discuten en el Congreso de Estados Unidos, prevista para mediados de septiembre; la vuelta del inversor coreano al mercado cripto; y el posible cierre del ciclo bajista de cuatro años que, según sus asesores, estaría tocando fondo en las próximas semanas.

En su lectura, el ether volverá a liderar la parte alta del ciclo. El presidente del consejo de BitMine, Thomas ‘Tom’ Lee, defiende que la ratio ETH/BTC subirá en este nuevo ciclo impulsada por la tokenización de Wall Street y por la inteligencia artificial agéntica, que utilizará blockchains para ejecutar pagos y contratos sin intervención humana. Es una tesis ambiciosa, no exenta de discusión.

Análisis: una tesis potente, con riesgos de concentración y ciclos que conviene vigilar

La acumulación de BitMine es un termómetro de una tendencia más amplia: las cotizadas empiezan a tratar Ethereum como un activo de reserva y no como un experimento. En quince meses, la empresa ha pasado de no tener ether a comprar todas las semanas. Esa constancia recuerda a lo que ya vimos con los ETF de bitcoin en 2024: la demanda institucional no llega de golpe, pero cuando llega, se mantiene.

No obstante, conviene leer las cifras con matices. La tesorería de BitMine depende de una sola red, Ethereum, y buena parte de sus ingresos por staking están concentrados en su propia plataforma MAVAN. La valoración de sus participaciones no cotizadas y la propia acción de BMNR se mueven con una volatilidad muy superior a la del S&P 500. La empresa no solo compra criptomonedas: también apalanca una narrativa que puede girar si el precio de ETH corrige.

La CLARITY Act es probablemente el punto más relevante para el inversor español. Si la norma avanza, podría abrir la puerta a más productos regulados sobre stablecoins (las criptomonedas diseñadas para mantener paridad con el dólar) y a una mayor integración de Ethereum con las infraestructuras financieras tradicionales. Un retraso regulatorio, en cambio, dejaría a las tesis más ambiciosas sin uno de sus principales catalizadores. De momento, la empresa se mueve al ritmo de una idea: que el ether será la base de liquidación de la próxima ola de activos tokenizados.


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