EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Casa Morriña, la vivienda de la Ribeira Sacra donde Mario Casas rodó la película ‘Zeta’, se ofrece como alquiler vacacional por 290 euros la noche.
- ¿Quién está detrás? El anuncio lo difunde Idealista. La propiedad está disponible en Airbnb y la gestiona su anfitrión, con una valoración media de 4,83 sobre cinco.
- ¿Qué impacto tiene? La casa eleva el atractivo turístico de Chantada (Lugo) ligado al cine, con capacidad para cuatro o cinco huéspedes según el uso del sofá cama.
La casa gallega de Mario Casas en ‘Zeta’ ya tiene precio de alquiler vacacional: 290 euros la noche. El anuncio, difundido por Idealista, convierte el set de rodaje en reclamo turístico de la Ribeira Sacra.
Dónde está Casa Morriña y por qué el río Miño es su gran reclamo
Casa Morriña se enclava en la orilla misma del río Miño, en A Veiga, una aldea casi deshabitada del municipio de Chantada (Lugo), en plena Ribeira Sacra. La vivienda, rehabilitada en 2019, reúne piedra centenaria, agua que rompe contra el porche, viñedos en las laderas y un silencio que pesa. Su ubicación, lejos de los núcleos urbanos, confiere una privacidad difícil de encontrar en el alquiler vacacional gallego.
La propiedad destaca por su potencia visual: arquitectura tradicional gallega rehabilitada con criterio contemporáneo, grandes superficies acristaladas que funden interior y exterior, y una relación casi íntima con el río, que llega hasta el porche. No es casualidad que Dani de la Torre, director de ‘Zeta’, eligiera esta casa como hogar del protagonista, interpretado por el actor español Mario Casas.
El acceso exige recorrer el último kilómetro y medio por una bajada en la que, según el anfitrión, ‘pensarás que ya no hay salida, que te has perdido seguro’. La respuesta del dueño es elocuente: ‘No te has perdido, vas por buen camino. Al paraíso nunca fue fácil llegar’. La privacidad y la tranquilidad están aseguradas en una aldea casi deshabitada.
Precio, capacidad y cómo alquilarla: así funciona el alojamiento
La casa se distribuye en dos plantas. La baja cuenta con cocina, comedor, aseo y salida directa al al patio y al porche. En la planta superior, dos dormitorios y un salón con sofá cama elevan la capacidad hasta los cuatro o cinco huéspedes. La iluminación natural atraviesa todas las estancias, un argumento que el anuncio repite como parte del confort de la reforma.
El anuncio destaca la iluminación y el confort como ejes de la reforma. Uno de los grandes atractivos es bañarse directamente en el Miño desde el porche: la vivienda se encuentra entre dos presas, lo que elimina la corriente y convierte el entorno en una lámina de agua tranquila y segura, donde también es posible pescar. La valoración media de los huéspedes es de 4,83 sobre cinco, un nivel de satisfacción muy alto para alojamientos rurales.
El rodaje no solo da visibilidad a la vivienda: revaloriza toda la Ribeira Sacra como destino turístico con historia propia.
La Ficha del Inversor
El precio de 290 euros la noche sitúa a Casa Morriña en el segmento alto del alquiler vacacional de interior en Galicia. El valor añadido no está en la superficie ni en el equipamiento, sino en el intangible del rodaje y en un emplazamiento exclusivo entre dos presas del Miño. Es un activo de nicho difícil de replicar.
Para el propietario, la rentabilidad depende de la ocupación. Sobre el papel, a 290 euros la noche y con una ocupación del 40%, el ingreso bruto anual superaría los 42.000 euros. Sin embargo, la estacionalidad del turismo rural en Lugo y la dependencia del rodaje plantean un escenario realista de ocupación de entre el 25% y el 35% anual. Quien alquile una vivienda turística en Galicia debe contar con el registro que exige la normativa autonómica.
La tendencia a seis meses es de estabilización del alquiler rural en la Ribeira Sacra, con posibles repuntes vinculados a estrenos o menciones en prensa. El perfil recomendado es el de parejas o grupos pequeños que buscan una escapada con exclusividad y guiño cinematográfico, más que el inversor puro en rentas. El precedente de esta vivienda puede animar a otros propietarios de la zona a vincular sus fincas a producciones audiovisuales.



