9Consulta las fuentes oficiales de alerta alimentaria
Cuando una cadena anuncia que «retira» productos conviene distinguir dos supuestos muy distintos. Las 18 bajas confirmadas por Mercadona durante agosto en sus respuestas por redes sociales —de la pizza margarita a la salsa boloñesa, pasando por las carrilladas al vino o el helado TuttiFrutti— responden a una renovación comercial de su surtido y no implican riesgo sanitario alguno. La vía oficial para identificar las retiradas que sí obedecen a motivos de seguridad es la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), que coordina el Sistema Coordinado de Intercambio Rápido de Información (SCIRI), la red que conecta a las autoridades de las comunidades autónomas, y ejerce como punto nacional de contacto de la red europea RASFF. En su web (aesan.gob.es) se publican las alertas con la marca, el número de lote y la fecha de consumo preferente; son esos datos, y no los titulares, los que permiten saber si el envase que guardamos en casa está implicado.
Consultar esas fuentes oficiales tiene consecuencias prácticas, como muestran los casos recientes que sí tocaron a Mercadona. La AESAN notificó la presencia de un cuerpo extraño en el chocolate negro 72% con almendras de Hacendado (lote I23325M1) y la detección de proteínas de la leche no declaradas en las galletas María sin gluten y sin lactosa, una alerta dirigida únicamente a personas alérgicas. También la retirada de los huevos camperos de la granja mallorquina Son Perot se comunicó sin que existiera riesgo para la seguridad alimentaria. La propia agencia advierte de que no todos los expedientes europeos llegan a comunicarse a la población y de que muchas notificaciones afectan solo a colectivos vulnerables, por lo que recomienda comprobar la identificación exacta del lote y acudir únicamente a sus páginas y redes oficiales. Elegir bien la fuente evita tanto consumir un producto peligroso como amplificar alarmas injustificadas.



