Una hipoteca variable de 150.000 euros se encarecerá en 70,6 euros al mes tras la última escalada del Euríbor. El índice cerró agosto en el 2,954%, su nivel más alto en dos años, según confirmó este martes el Banco de España.
El Euríbor sube diez puntos básicos en agosto y marca máximos de dos años
La referencia interbancaria subió diez puntos básicos respecto a julio y ya acumula 84 puntos básicos más que en agosto de 2025. Entonces, el indicador se movía en el 2,112%, un nivel que parecía consolidar la senda bajista iniciada tras los máximos de 2024.
El avance devuelve al Euríbor a una zona incómoda para cientos de miles de hogares. No es una subida aislada: durante varias jornadas de agosto, el índice llegó a superar momentáneamente la barrera del 3%, aunque el cierre mensual se quedó a 4,6 puntos básicos de ese umbral.
Las cuotas hipotecarias subirán hasta 70,6 euros al mes en las próximas revisiones

Para una hipoteca variable de 150.000 euros a 30 años con un diferencial del 0,99% sobre el Euríbor, la revisión anual con el dato de agosto supondrá un incremento de cuota de 70,6 euros al mes. En términos anuales, son 847 euros adicionales, el peor escenario para clientes al inicio del préstamo, cuando el capital pendiente es mayor.
La lectura de los analistas confirma el malestar. Laura Martínez, portavoz de iAhorro, sostiene que el Euríbor está anticipando un endurecimiento del precio del dinero por parte del Banco Central Europeo. ‘El mercado se mueve más rápido que los bancos centrales’, apunta, y eso ya se refleja en las cuotas.
Pedro Ruiz, de Kelisto.es, añade otra capa: las presiones inflacionistas derivadas del conflicto en Oriente Próximo resultan más persistentes de lo esperado. ‘El escenario ha empeorado claramente respecto al que manejábamos hace apenas un mes’, remarca. Su previsión recorta el margen de bajadas significativas a corto plazo.
Un Euríbor por encima del 3% no es un susto puntual: es la señal de que el mercado descuenta un BCE más restrictivo de lo que su propio forwards reconoce.
Pablo Vega, experto de Roams, centra la atención en la reunión del BCE de septiembre. El mercado descuenta una subida de 25 puntos básicos, pero la pregunta es cuántas subidas adicionales quedan después. ‘Será el verdadero catalizador para saber si el 3% actúa como zona de consolidación o como punto de partida para un nuevo tramo al alza’, explica.
Las proyecciones para el cierre de 2026 se mueven entre el 2,8% y el 3,10%, dependiendo de la evolución diplomática en Ormuz. Si los precios energéticos se moderan, Kelisto espera un Euríbor de entre 2,8% y 3%. Si el conflicto se enquista, HelpMyCash calcula un cierre en diciembre en el 3%, con picos del 3,10%.
Miquel Riera, de HelpMyCash, insiste en que el índice terminará 2026 por encima del 2,267% registrado en diciembre de 2025. Por eso recomienda a los hipotecados a tipo variable calcular su capacidad de pago con un Euríbor al 3% o más y, si no pueden, negociar con el banco el paso a tipo fijo o una ampliación de plazo.
El Euríbor se mueve por delante del BCE y el mercado lo valora
Detrás de este repunte hay un cambio de régimen en la política monetaria europea que conviene no subestimar. Hace un año, el debate era cuánto más bajarían los tipos; hoy, el mercado de tipos descuenta una subida casi segura en septiembre y mantiene abierta la puerta a más. El Euríbor, como termómetro interbancario, responde antes que el mensaje oficial del BCE. Esa anticipación es la que está castigando al hipotecado variable.
A mi juicio, la clave no es si el 3% se cruza o no, sino la velocidad del ajuste. Hemos pasado de un euríbor en 2,112% en agosto de 2025 a un 2,954% doce meses después: un incremento de 84 puntos básicos en un solo año. Ese ritmo rara vez se produce en ausencia de un shock externo claro. El conflicto en Oriente Próximo y su efecto sobre la energía son el catalizador evidente, pero el repunte también responde a una inflación subyacente que no acaba de ceder.
Un riesgo que conviene vigilar: si el precio del dinero vuelve a subir, las hipotecas variables se enfrentarán a revisiones dobles en pocos meses. Quien revise en septiembre con el dato de agosto pagará más; quien lo haga en enero con un euríbor quizás por encima del 3% pagará todavía más. Son dos golpes consecutivos para lo que se suponía ya estaba en fase de alivio. Por eso, la recomendación de calcular la capacidad de pago al 3% no es alarmismo: es planificación básica de balance familiar.
La siguiente cita es la reunión del BCE de septiembre. Si el organismo confirma la subida y no cierra la puerta a más, el Euríbor puede consolidar el 3% como nuevo suelo. Si, además, las tensiones en Ormuz persisten, el techo de fin de año podría moverse hacia el 3,10% o ligeramente por encima. El dato de agosto es relevante, pero el de septiembre definirá si estamos ante un pico o ante una nueva fase de endurecimiento.
Veredicto Merca2
Cotización al cierre o apertura: No aplica a valores bursátiles; el impacto se mide en el mercado interbancario. El Euríbor a 12 meses fijó su cierre mensual en el 2,954% en agosto, con picos intradía por encima del 3%.
Clave técnica: El Euríbor supera la media móvil de los últimos 12 meses y acumula diez puntos básicos de subida mensual. La barrera psicológica del 3% actúa como resistencia; un cierre diario sostenido por encima abriría el camino al 3,10% en diciembre.
Apunte macro: La prima de riesgo española se ha mantenido estable en el entorno de los 70 puntos básicos durante agosto, sin presionar al alza al Euríbor. El repunte responde a factores externos y a expectativas de política monetaria, no a un deterioro de la deuda soberana.





