La China acapara el 70% de las tierras raras y Europa acelera su autonomía estratégica

El control chino del 90% del procesado obliga a Bruselas a acelerar alianzas con Canadá y Australia ante el fin de la tregua arancelaria con Washington en noviembre.

He seguido con atención el último análisis de The Guardian sobre minerales críticos y hay un dato que resume la vulnerabilidad europea: China acapara en torno al 70% de la minería mundial de tierras raras y el 90% del separado y procesado. El editorial, publicado el 30 de agosto, recuerda que la alarma sonó hace dieciséis años, en 2010, cuando Pekín bloqueó las exportaciones de tierras raras a Japón por la disputa de unas islas en el mar de China Oriental. Entonces, el resto del mundo tomó nota. Pero no actuó con la profundidad necesaria.

Lo que ha cambiado ahora es la combinación de dos presiones. Primero, la dependencia europea no se limita a la minería: abarca también la separación, el refinado y la fabricación de imanes permanentes. Segundo, Washington ha dejado de ser un socio fiable para blindar la cadena de suministro. La tregua comercial de un año entre Estados Unidos y China expira en noviembre de 2026. Ese horizonte, y no una decisión técnica, está moviendo los precios de algunos elementos.

Publicidad

La cadena de suministro sigue concentrada en Pekín

Los números desagregados muestran una dependencia asimétrica:

  • Minería de tierras raras: China controla aproximadamente el 70% mundial.
  • Separación y procesado: Pekín concentra el 90% del producto refinado.
  • Usos estratégicos: defensa, iPhone, baterías de vehículo eléctrico y aerogeneradores dependen de estos insumos.

La Unión Europea lleva años recopilando informes sobre minerales críticos, pero la sustitución industrial no se ha producido. Las minas fuera de China existen, sobre todo en Australia, Canadá o Estados Unidos; lo que falta es capacidad de refinado fuera del ecosistema chino. El argumento de The Guardian es directo: externalizar la industria a China no puede continuar.

«Outsourcing the industry to China cannot continue.» — Editorial de The Guardian, 30 de agosto de 2026

El precio del erbio anticipa el final de la tregua comercial

El mercado ya ha empezado a cotizar el riesgo de nuevos controles a la exportación. El precio del erbio, esencial para las infraestructuras de comunicaciones, ha subido ante la posibilidad de que Pekín renueve las restricciones al acercarse noviembre. No es un movimiento aislado: responde a los precedentes de 2010 y a la estrategia china de usar las tierras raras como palanca geopolítica.

En 2025, esa palanca demostró ser eficaz. Pekín no necesitó aranceles de represalia para frenar a la administración Trump: limitó las exportaciones de tierras raras. El resultado fue el inicio de una búsqueda acelerada de suministros alternativos. Esa búsqueda, sin embargo, choca con un problema de escala: montar una planta de separación lleva años y requiere permisos, capital e incentivos que Europa aún no ha desplegado con urgencia.

La autonomía estratégica europea, una carrera contrarreloj

He analizado los datos desde el ángulo europeo y mi conclusión es clara: la UE no tiene un problema de recursos geológicos, sino de procesado y de incentivos. Australia y Canadá pueden extraer minerales, pero la capacidad de separación sigue estando en China. Sin esa capacidad, la autonomía estratégica europea será una declaración, no una política industrial.

El riesgo más visible es que un nuevo episodio de restricciones chinas coincida con el vencimiento de la tregua en noviembre. Si Pekín amplía los controles al erbio o a otros elementos de alta tecnología, la cadena de suministro europea podría sufrir paradas en sectores como el coche eléctrico, la defensa o las renovables. La contradicción no resuelta es financiera: las empresas europeas no invertirán sin demanda garantizada, pero los gobiernos no garantizan demanda sin una base industrial previa.

Lo que seguiré en las próximas semanas son dos hitos. Primero, la comunicación oficial de la Comisión Europea sobre nuevas alianzas de minerales críticos con países productores. Segundo, los movimientos de precios del erbio y del neodimio, que indicarán si el mercado descuenta ya una nueva disrupción. El calendario de noviembre será decisivo.

🌍 El impacto en España y Europa

El impacto directo en España es indirecto, pero real. No hay minas de tierras raras operativas en la península con relevancia global, aunque existen proyectos de exploración en Castilla y León o Galicia. La principal exposición es industrial: los fabricantes europeos de aerogeneradores y vehículos eléctricos dependen de imanes permanentes que hoy se procesan en China. Si Pekín renueva los controles, el coste de esos componentes subirá.

  • El encarecimiento de insumos puede retrasar la reducción de costes de los coches eléctricos que compran los consumidores españoles.
  • La presión sobre la cadena de suministro de renovables puede elevar el coste de la eólica marina y terrestre en los proyectos adjudicados.
  • El BCE vigilará el efecto de segunda ronda si el encarecimiento de los minerales críticos se traslada a bienes industriales.
  • Para las empresas del IBEX con exposición industrial, la planificación de inventarios de tierras raras será tan relevante como la del gas tras 2022.

Publicidad