3El radar de velocidad media del túnel de Guadarrama en la AP-6
El radar de velocidad media del túnel de Guadarrama, en la AP-6 entre Madrid y Segovia, no figura en esta relación por ser una novedad, sino porque fue el punto de partida de todos los radares de tramo que hoy vigilan la red española. Fue el primero de este tipo instalado en el país: entró en pruebas en diciembre de 2010 y comenzó a multar el 1 de febrero de 2011 sobre un tramo de 3,5 kilómetros dentro del túnel, en sentido A Coruña, con un límite de 100 km/h. Su llegada cambió el paradigma del control de velocidad: en lugar de cazar un exceso puntual, calcula la velocidad media entre dos cámaras situadas a la entrada y a la salida, de modo que frenar en el último instante no sirve de nada. Superar esa media puede costar hasta 600 euros de multa y la retirada de 6 puntos del carné.
La elección del emplazamiento tampoco fue casual: la DGT estrenó su tecnología en un túnel, uno de los escenarios donde la seguridad está más comprometida, y el de Guadarrama es uno de los pasos con más tráfico de España, al conectar Madrid con el noroeste peninsular. El sistema emplea cámaras infrarrojas en cada carril que registran la matrícula y la hora exacta de paso y remiten los datos al centro de tratamiento de denuncias de León. El éxito del dispositivo llevó a Tráfico a replicar el modelo: un año después se sumó un segundo radar en el túnel III, sentido Madrid, con 8 kilómetros controlados, y hoy la red de radares de tramo supera el centenar de equipos. La propia DGT lo cita como el origen de un sistema que considera más justo, porque no castiga un despiste puntual, sino la velocidad sostenida durante todo el recorrido, y que sigue activo en este túnel más de una década después.



