6Motorola Droid Razr: el delgado con espalda de Kevlar se queda incomunicado
Cuando Motorola lo presentó en Nueva York en octubre de 2011, el Droid Razr era el smartphone más delgado del mercado: 7,1 milímetros frente a los 9,3 del iPhone 4S, y apenas 127 gramos. Para lograr esa cuchilla sin sacrificar resistencia, la compañía recurrió a la fibra de Kevlar, el material de los chalecos antibalas de DuPont, en la tapa trasera, sobre un chasis de acero inoxidable y con Gorilla Glass protegiendo el frontal. El apellido no era casualidad: resucitaba al Razr V3 de 2004, el plegable que llegó a vender más de 130 millones de unidades y que en su día también presumió de ser el más fino, con 13,9 mm. Bajo esa carcasa escondía un doble núcleo de Texas Instruments a 1,2 GHz, 1 GB de RAM, pantalla Super AMOLED Advanced de 4,3 pulgadas qHD, cámara de 8 megapíxeles con vídeo 1080p y conectividad LTE, y salía a la venta con Android 2.3.5 por 299 dólares en Verizon.
Quince años después, ese alarde de ingeniería se queda incomunicado. A partir del 8 de septiembre, WhatsApp eleva su requisito mínimo a Android 6.0, y el Droid Razr se quedó oficialmente en Jelly Bean (4.1): Motorola nunca lo llevó más allá, así que el terminal no puede cumplir el nuevo umbral ni recibir parches de seguridad. Lo mismo le ocurre a su heredero, el Razr HD, que se estancó en KitKat y sí figura en las listas de modelos condenados por Meta. La aplicación seguirá instalada en el teléfono, pero sin actualizaciones dejará de enviar y recibir mensajes, llamadas y avisos, tanto en WhatsApp como en WhatsApp Business. Quienes conserven uno de estos Kevlar harían bien en hacer copia de seguridad en Google Drive antes de la fecha y plantearse migrar, porque la navaja más fina de su generación quedará, esta vez sí, sin voz.



