La propuesta de custodia cripto SEC llega a la Casa Blanca: qué cambia para ETF

El regulador estadounidense aclara por fin cómo deben custodiar bitcoin los asesores y los fondos cotizados, tras meses de retraso. La votación de la Clarity Act se traslada a septiembre y mantiene la presión sobre el Congreso.

La SEC ha enviado a la Casa Blanca una propuesta para modernizar la custodia de criptoactivos, un movimiento que puede redefinir cómo los asesores y los fondos cotizados (ETF, por sus siglas en inglés) guardan bitcoin. El texto llegó el martes con un objetivo confeso: mejorar y actualizar un marco regulatorio que arrastra meses de retraso y que condiciona la operativa de los ETF al contado en Estados Unidos.

Qué plantea la SEC sobre la custodia de criptoactivos

El borrador busca, según recoge Bitcoin Magazine, ‘clarificar el marco para la custodia de criptoactivos’ de asesores de inversión y empresas de inversión. La Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) también quiere eliminar disposiciones obsoletas que, en su opinión, ya no aportan protección al inversor tras la evolución de los mercados y de las prácticas de custodia y negociación.

Publicidad

No es un cambio cosmético. La custodia define quién guarda las claves privadas de los activos digitales y quién responde si hay una pérdida o un ciberataque. Para un ETF de bitcoin al contado, el emisor tiene que separar los fondos, nombrar custodios cualificados y demostrar que los criptoactivos existen de verdad. Una regla más clara reduciría la incertidumbre legal y podría abrir la puerta a que más asesores financieros recomienden estos productos.

El debate no es nuevo. La SEC lleva años intentando delimitar qué significa custodiar un activo digital, porque el modelo tradicional de depósito de valores no encaja con las claves privadas. En una acción cotizada, el custodio tiene un registro centralizado; en bitcoin, quien controla la clave mueve el activo. Esa diferencia de fondo explica por qué la propuesta se ha demorado tanto.

La propuesta aterriza tras un tira y afloja de meses en en el Congreso. La Clarity Act, la ley con la que un grupo de legisladores quiere fijar un marco general para los activos digitales, quedó pendiente de votación. El retraso irrita a republicanos como la senadora Cynthia Lummis, que acusa a algunos de frenar el texto a propósito.

El movimiento de la SEC demuestra que la agencia no piensa esperar al poder legislativo. Su presidente, Paul Atkins, se ha mostrado partidario de ayudar al Congreso a aprobar la Clarity Act. A la vez, el presidente de la Comisión de Comercio de Futuros de Materias Primas (CFTC), Michael Selig, ha dicho que avanzará con su propia regulación tanto si se aprueba la ley como si no.

El bloqueo legislativo no frena a los reguladores: la SEC y la CFTC quieren dejar escritas las reglas antes de que termine el mandato.

La Clarity Act se atasca y la presión política sube

Los legisladores más afines al sector cripto esperaban votar la Clarity Act antes del receso de agosto. No ocurrió. El desacuerdo entre demócratas y republicanos empujó la votación a septiembre, una demora que mantiene la presión sobre el Capitolio. El presidente Donald Trump pidió la semana pasada a los legisladores que resolvieran el bloqueo.

Qué puede cambiar para los ETF de bitcoin y para el inversor

Para los ETF de bitcoin al contado, una regla de custodia más actualizada reduce uno de los riesgos que más preocupa a los gestores: el tratamiento de los activos en una quiebra o en incidentes de seguridad. Si la norma aclara cómo deben segregarse y custodiarse las criptomonedas, los emisores pueden operar con costes de cumplimiento más previsibles. Los inversores, por su parte, ganarían una capa adicional de transparencia, aunque el efecto no será inmediato. Los costes de auditoría y custodia, hoy elevados para los emisores, podrían ajustarse si se unifican criterios.

El giro de fondo viene de la Casa Blanca. Trump llegó a la presidencia con un discurso abiertamente favorable a la industria, respaldado por empresarios de Silicon Valley. Desde enero, los reguladores han adoptado un tono menos punitivo y más orientado a fijar reglas. Hace solo unas semanas, la SEC propuso un marco para que los emisores de activos digitales puedan captar dinero en Estados Unidos sin saltarse las leyes de valores. La agencia, además, ha mostrado interés por facilitar la llegada de productos regulados al mercado.

Aun así, conviene mantener la cautela. Una propuesta no es una norma aprobada. Pasará por revisión, comentarios y quizá por litigios. La historia cripto está llena de borradores que se anuncian como ruptura y luego se diluyen. En este caso, la diferencia es que hay plazos políticos concretos: septiembre para la Clarity Act y un mandato que entra en su recta final.

Si el texto prospera, los próximos meses pueden marcar un antes y un después para la relación entre asesores financieros y criptoactivos. El inversor medio quizá no note el cambio mañana, pero sí en los contratos de custodia que filtre su banco, su gestora o el folleto de su ETF. Y eso, sin comprar una sola criptomoneda, también le afecta.


Publicidad