Resultados Nvidia baten récords: 96.200 millones en el Q2 por el auge de la IA

La guía para el tercer trimestre supera los 108.000 millones de dólares y confirma la aceleración de la demanda de centros de datos, pese a que la acción volvió a caer en el after-hours.

Los resultados de Nvidia han batido previsiones: 96.200 millones de dólares en ingresos en su segundo trimestre fiscal. He revisado las cifras publicadas este miércoles por la compañía: Wall Street esperaba 92.200 millones y la guía para el trimestre en curso alcanza 108.000 millones, también por encima de las estimaciones.

El impulso procede de los centros de datos, que crecen un 117% interanual hasta 89.000 millones de dólares, sin contabilizar ventas a China. El consejero delegado, Jensen Huang, declaró que la inteligencia artificial “ha alcanzado su punto de inflexión”. No obstante, la acción cayó un 1,8% en el after-hours tras cerrar la sesión regular con un retroceso del 1,6%.

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Las cifras del Q2: centros de datos, guía y reacción del mercado

Me detengo en los datos que sustentan este trimestre:

  • Ingresos totales: 96.200 millones de dólares (82.400 millones de euros), frente a los 92.200 millones previstos.
  • Centros de datos: 89.000 millones, un 117% más que un año antes, sin incluir ventas a China.
  • Guía: 108.000 millones de dólares (92.500 millones de euros) para el próximo trimestre, por encima del consenso.
  • Capitalización bursátil: más de 5 billones de dólares, por encima del PIB de Japón.
  • Reacción en bolsa: caída del 1,8% en el after-hours tras un descenso previo del 1,6%.

El patrón ya se repite: Nvidia supera expectativas y la acción retrocede. Ocurrió tras las cuentas del primer trimestre, cuando los títulos cayeron cerca de un 5% en los días siguientes. Para mover el precio al alza necesita superar con amplitud un consenso ya optimista o presentar una guía aún más sólida de lo anticipado.

Las cuentas llegaron en una sesión marcada por la inflación. El índice de precios del gasto en consumo personal, la medida preferida de la Reserva Federal, subió un 0,2% en julio, frente al 0,1% esperado. La tasa anual quedó en el 3,7% y la subyacente en el 3,3%: 65 meses consecutivos por encima del objetivo del 2%. Los yields del Tesoro repuntaron tras conocerse el dato.

“La IA ha alcanzado su punto de inflexión. Está haciendo trabajo útil. Sus tokens son productivos y rentables. Ahora, la computación es ingresos y la demanda se está acelerando.” — Jensen Huang, consejero delegado de Nvidia, 26 de agosto de 2026

Concentración, autofinanciación y la incógnita China

Aquí es donde la lectura se complica. El principal interrogante de Nvidia no es si puede crecer, sino para quién crece. La mayor parte de los ingresos sigue procediendo de Amazon, Google y Microsoft, tres clientes que ya diseñan sus propios chips para reducir la dependencia. Las nuevas cifras muestran con precisión cuán grande sigue siendo esa dependencia.

La respuesta de Huang ha consistido en financiar directamente la construcción de infraestructura. Este mismo mes, Nvidia ha reunido un fondo de 500.000 millones de dólares con seis gestoras de Wall Street para proyectos de centros de datos y ha comprometido hasta 105.000 millones para respaldar un centro de datos de OpenAI en Ohio, con una capacidad inicial de 4,25 gigavatios y una opción de otros 3,75.

El capítulo chino sigue abierto. Washington prohibió en abril de 2025 las ventas del chip H20 específico para China, dio marcha atrás y después aprobó el envío del H200 a clientes chinos verificados. Han aparecido informes de grandes asignaciones a ByteDance y Tencent, aunque Pekín anima a priorizar alternativas locales. El crecimiento actual descansa en los chips Blackwell; su sucesor, Vera Rubin, empezará a enviarse en la segunda mitad del año.

La compañía apunta a una cartera de pedidos cercana al billón de dólares entre 2026 y 2027, según comentarios propios no verificados de forma independiente. Lo que veo es una doble apuesta: monetizar la demanda inmediata y, al mismo tiempo, sostener el ecosistema con financiación cuando los clientes son también futuros competidores.

El entorno macro no facilita la digestión de las cuentas. La Reserva Federal mantuvo los tipos entre el 3,50% y el 3,75% en julio, con tres presidentes regionales disintiendo a favor de una subida de 25 puntos básicos. El mercado asigna ahora un 40% de probabilidad a un alza en septiembre.

La atención se dirige a Jackson Hole. Kevin Warsh, presidente de la Reserva Federal, pronunciará mañana viernes su primer discurso desde que asumió el cargo en mayo, 19 días antes de la próxima decisión de tipos. Isabel Schnabel, del BCE, intervendrá en un panel esa misma tarde.

🌍 El impacto en España y Europa

El impacto directo de estas cuentas sobre la economía española es limitado. No obstante, la combinación de inflación al alza en EE.UU. y rentabilidades de deuda en repunte presiona al BCE y al Euríbor. Si la Reserva Federal sube tipos en septiembre, el Euríbor a 12 meses podría encontrar un suelo más alto del que descuenta el mercado, con efecto directo sobre las hipotecas variables españolas.

  • Persistencia inflacionaria y tono hawkish de la Fed retrasan el alivio monetario en Europa.
  • Euríbor: sin bajadas rápidas, el coste de las hipotecas variables se mantiene elevado.
  • Para el IBEX, el encarecimiento de los yields puede presionar la financiación de las empresas exportadoras.
  • El liderazgo de Nvidia en IA refuerza la urgencia europea por acelerar su propia infraestructura tecnológica.

El lector español no debería leer estos resultados como una simple burbuja tecnológica, sino como un termómetro del ciclo global: la IA concentra capital, crédito y expectativas de productividad. Si el repunte de la inflación obliga a subir tipos, el coste de esa transición tecnológica aumentará también para Europa.


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