Ibex 20.100 puntos: el selectivo roza máximos anuales en una jornada marcada por Nvidia y el petróleo

El cierre en 20.067,30 puntos deja al selectivo a un paso de sus mejores registros del año. Los resultados de Nvidia y la intervención de Kevin Warsh en Jackson Hole marcarán la próxima sesión.

El IBEX 35 recuperó los 20.100 puntos y cerró en 20.067,30 puntos con el mercado pendiente de Nvidia y del petróleo.

Cierre plano. Sensación de espera. El selectivo partió tras un recorte del 0,21% que lo dejó en 20.056,60 puntos, y hoy apenas sumó un 0,05% para cerrar la sesión en los 20.067,30.

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El Ibex se apoya en acereras y banca sin fuerza para romper resistencias

Los avances han estado liderados por las acereras. Acerinox subió un 3,19% y ArcelorMittal un 2,93%. Puig avanzó un 1,73%, BBVA un 1,4% y Santander un 1,2%.

En el lado contrario, Ferrovial se dejó un 4,95%, Telefónica un 2,04% y Cellnex un 1,51%.

El resto de plazas europeas cerró con avances discretos. El Dax alemán sumó un 0,20%; el Cac francés, un 0,27%; el Mib italiano, un 0,35%; y el Ftse británico, un 0,04%.

En la renta fija española, la prima de riesgo se mantuvo estable. El bono español a diez años se sitúa por encima del 3,65%, un nivel que encarece la financiación de las empresas y enfría el apetito por la renta variable.

El mercado no está comprando una dirección clara. Está esperando a Nvidia, a Warsh y al petróleo para decidir si el 3,3% de inflación admite más alzas.

El rango de la sesión fue excepcionalmente estrecho.

Nvidia, Jackson Hole y el petróleo marcan el compás

La gran referencia de la sesión llegará al cierre de Wall Street, cuando Nvidia publique sus cuentas trimestrales. Esa cifra funciona como termómetro del sector de la inteligencia artificial.

La macro estadounidense no dio sorpresas. El deflactor del consumo privado subyacente subió un 0,2% en julio y dejó la tasa interanual en el 3,3%, lejos del objetivo del 2% de la Reserva Federal.

La reacción en la renta fija no se hizo esperar. La rentabilidad del bono estadounidense a diez años volvió a superar el 4,65%. El bund alemán ronda el 3,25% y el bono español a diez años cotiza por encima del 3,65%.

La próxima reunión de la Fed, el 16 de septiembre, cobra aún más relevancia con el deflactor en el 3,3%. El mercado descuenta un compás de espera, pero la rentabilidad del bono a diez años por encima del 4,65% sugiere que no todos creen en una pausa larga.

El foco macro se desplaza el viernes a Jackson Hole. Kevin Warsh se estrenará allí como presidente de la Fed y los inversores buscan pistas sobre la reunión del 16 de septiembre.

El petróleo presiona. Tras la ofensiva económica de Estados Unidos contra Irán, el crudo pasó de 85 dólares por la mañana a 88 dólares, con Omán mediando para reabrir el estrecho de Ormuz de forma segura.

El dólar se fortaleció tras el dato de inflación. El euro redujo su margen sobre 1,16 dólares, la libra cayó por debajo de 1,36, el oro perdió los 4.700 dólares y el bitcoin llegó a ceder los 78.000.

Una tregua sin convicción

La jornada deja una lectura incómoda para los alcistas: el Ibex ha subido sin convicción y con el apoyo de sectores cíclicos que no bastan para consolidar máximos. Las acereras y la banca tiran del índice, pero Ferrovial y Telefónica recuerdan que la rotación sigue castigando a las propuestas más defensivas.

Me sorprende la pasividad con la que el mercado digiere una inflación subyacente todavía en el 3,3%. No es un dato dramático, pero sí incómodo para una Fed que verá a su nuevo presidente medirse en Jackson Hole. La renta fija ya descuenta presión, con los bonos a diez años en niveles que no son gratuitos.

Detrás de ese letargo hay una duda de fondo: ¿puede la renta variable europea marcar máximos anuales con la deuda soberana en estos niveles? Yo creo que no. Cada punto adicional de rentabilidad en los bonos resta argumentos a las valoraciones exigentes de los sectores defensivos.

El riesgo no está en Nvidia, por más que su presentación acapare titulares. Está en la combinación de crudo alcista y tipos largos. Si el petróleo se instala por encima de 88 dólares y la Fed no frena la escalada de la deuda, el margen para celebrar máximos anuales en la renta variable europea se estrecha rápido.

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No basta con rozar los 20.100 puntos; hay que aguantarlos. La semana no ha hecho más que empezar. El viernes en Jackson Hole y la reacción a Nvidia serán la prueba de fuego.


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