7 miradores de cuento para contemplar el eclipse lunar más impactante del verano: ¡Es este viernes!

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Mirador del Fito (Asturias)

Fotografía aérea que captura el exuberante paisaje y la estructura única de Pimiango, Asturias, España.

Encaramado a unos 600 metros sobre el nivel del mar en la Sierra del Sueve, entre Colunga y Arriondas, el Mirador del Fito es uno de los balcones más espectaculares del norte peninsular. Su torre de hormigón, conocida popularmente como el cazu por su forma de plato, lleva más de noventa años ofreciendo una panorámica de 360 grados que resume Asturias en una sola mirada: el mar Cantábrico hacia el norte, los Picos de Europa hacia el este y, al fondo, la reserva natural del Sueve y las cumbres de Ponga. En días despejados se divisan más de 200 kilómetros de litoral, un registro que explica por qué es punto de partida de rutas como la ascensión al Pico Pienzu y parada obligada para fotógrafos al atardecer. Se llega por la AS-260, con aparcamiento gratuito en la cima.

Para la madrugada del viernes 28 de agosto, cuando el eclipse lunar parcial cubrirá el 93% del disco en su máximo de las 06:12, esta atalaya juega con ventaja. Asturias, en el noroeste peninsular, queda en el grupo de comunidades donde la Luna se pondrá después de que concluya la fase parcial, así que desde el Fito podrá seguirse el fenómeno hasta su desenlace, algo que no lograrán los observadores del centro y el este. La altura y el horizonte limpio en todas direcciones evitan que montañas o edificios tapen el satélite cuando descienda hacia el oeste-suroeste, y la contaminación lumínica aquí es mínima. Conviene madrugar, abrigarse —el viento en la cima es intenso incluso en agosto— y subir con provisiones: no hay bares ni aseos en el entorno. A cambio, el cielo estrellado sobre el Cantábrico.


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