Ethereum blinda el staking: las firmas BLS serán irreversibles con el nuevo contrato de depósito

El borrador de EIP presentado por Kevaundray Wedderburn introduce un contrato de depósito de longitud variable para admitir claves postcuánticas de 3.000 bytes. Con 42 millones de ETH en staking, blindar el consenso se vuelve una prioridad estratégica.

Ethereum ha puesto sobre la mesa una propuesta para blindar la seguridad del staking, el mecanismo por el que los validadores (los participantes que confirman transacciones) bloquean ethers a cambio de recompensas. Kevaundray Wedderburn, colaborador del ecosistema, ha presentado un borrador de EIP, una propuesta de mejora de Ethereum, para que el contrato de depósito de los validadores pueda retirar de forma irreversible las firmas BLS, las claves criptográficas que confirman los bloques. La red supera ya los 42 millones de ETH en staking, según datos de TradingView, lo que eleva la sensibilidad de cualquier cambio en este mecanismo.

El tema suena a ingeniería profunda, pero tiene una traducción sencilla: Ethereum depende de un tipo de firma digital que la computación cuántica podría llegar a romper. Por ahora no existe una máquina capaz de hacerlo. El objetivo es preparar la infraestructura para migrar a esquemas más resistentes antes de que esa amenaza deje de ser teórica, y el nuevo contrato de depósito es la primera pieza con forma de EIP.

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Qué propone el nuevo contrato de depósito

El contrato actual fue diseñado con campos de tamaño fijo, algo cómodo cuando las firmas de los validadores eran pequeñas. La propuesta de Wedderburn busca sustituir esa limitación por una estructura de longitud variable, de modo que el contrato pueda admitir nuevos esquemas sin romper su diseño original. En concreto, permitiría implementar claves postcuánticas como leanXMSS, basadas en funciones hash, que sustituirían firmas BLS de 96 bytes por firmas cercanas a 3.000 bytes.

El borrador también incluye un modo para retirar de forma permanente el esquema BLS. La palabra irreversible importa: no es un parche temporal, sino un camino para abandonar, de forma permanente, un esquema criptográfico, cuando la migración esté suficientemente madura. Thomas Coratger, investigador criptográfico de la Ethereum Foundation, y Tom Wambsgans aparecen como coautores del documento.

Por qué BLS preocupa ante un futuro cuántico

Ethereum usa BLS porque permite agregar muchas firmas en una sola, lo que hace eficiente verificar el consenso. Ese sistema se apoya en emparejamientos de curvas elípticas, una familia de herramientas matemáticas que la computación cuántica podría atacar mediante el algoritmo de Shor. Según la propia Ethereum Foundation, las firmas BLS de los validadores son una de las áreas que requieren una transición hacia criptografía resistente a cuántica.

No conviene dramatizar: hoy no existe ninguna computadora cuántica capaz de romper la criptografía de Ethereum. La amenaza pertenece al horizonte de planificación, no a una emergencia operativa. Aun así, preparar la retirada de BLS responde a una lógica de largo plazo: migrar una red descentralizada lleva años, y esperar a que el riesgo sea real resultaría demasiado tarde.

La retirada irreversible de BLS es un paso técnico, pero prepara el terreno para que Ethereum no dependa de una criptografía que la computación cuántica podría tumbar.

El roadmap postcuántico de Ethereum y sus riesgos

El borrador no está listo para votación. Wedderburn ha dejado claro que el documento permanece incompleto y que grandes secciones todavía corresponden a plantillas relacionadas con la mecánica de EIP-7685. El equipo debe integrar el diseño con los EIP 7251, 7002 y 8282, todos vinculados a la arquitectura de los validadores. Un editor ha solicitado además que el número provisional de la propuesta se reasigne al EIP-8394 antes de avanzar.

La Fundación Ethereum ha organizado su estrategia postcuántica en cuatro frentes: las firmas BLS de los validadores, los compromisos KZG que respaldan la disponibilidad de datos, las firmas ECDSA de las cuentas ordinarias y los sistemas de pruebas de conocimiento cero que usan los rollups (las capas que procesan transacciones aparte para abaratar costes). Vitalik Buterin describió esta división en una hoja de ruta de febrero de 2026. En paralelo, la EIP-8141 permanece bajo consideración para la actualización Hegotá, con un alcance distinto: facilitar la migración de los usuarios hacia firmas resistentes a cuántica mediante abstracción de cuenta nativa.

A mi juicio, esta propuesta es una señal de coherencia técnica más que un giro urgente. Cambiar la criptografía de una red con más de 42 millones de ETH en staking exige planificación extrema. El riesgo no es la propuesta en sí, sino la complejidad de coordinar una migración sin interrumpir las funciones esenciales. La Fundación Ethereum ha creado este año un equipo dedicado y ha vinculado un millón de dólares a investigaciones postcuánticas, lo que sugiere que el asunto ya no es un proyecto marginal.

Las principales actualizaciones cuánticas de la capa 1 están previstas alrededor de 2029, una fecha orientativa que puede cambiar. Para quien tiene ETH hoy, no cambia nada en el corto plazo. El verdadero titular es que Ethereum empieza a construir la puerta de salida de BLS con contratos diseñados para claves mucho más grandes.


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