Bitcoin ha roto este martes la barrera de los 81.000 dólares, nivel inédito desde enero, con un 23% de subida semanal. El movimiento devuelve a la criptomoneda a primera línea y deja el interés abierto de los futuros en 140.000 millones de dólares, un máximo histórico que añade presión al mercado.
La última vez que bitcoin cotizaba en esta zona fue en los primeros compases del año. Luego llegó el récord de octubre, una caída profunda y meses de sequía para el bolsillo institucional. Hoy la foto cambia y lo que viene es una prueba de fuego.
Bitcoin vuelve a los 81.000 dólares: así se rompe la barrera
El lunes por la noche, el precio llegó a tocar los 81.160 dólares, según datos de mercado recogidos por Bitcoin Magazine. Este martes rondaba los 79.098 dólares en la apertura neoyorquina, lo que deja la variación diaria prácticamente plana. En siete días, sin embargo, la subida alcanza el 23%.
En paralelo, el interés abierto —la suma de todos los contratos de futuros pendientes de liquidar— escaló hasta los 140.000 millones de dólares. Es un nivel récord, un indicador de que el apalancamiento vuelve al mercado. Conviene leerlo con matices: más contratos abiertos suponen más convicción, pero también más munición para una liquidación rápida si el precio gira.
Dólar débil y ETF: los dos motores del rebote
La chispa llegó desde Washington. El Tesoro estadounidense ha anunciado que, como mínimo, duplicará el tamaño de sus operaciones de recompra de liquidez. Dicho con claridad: habrá más dólares circulando. El anuncio, conocido la semana pasada, debilitó al billete verde y benefició a los activos que no pagan intereses y que nadie puede imprimir sin límite. Bitcoin entró en ese grupo.
Los fondos cotizados al contado hicieron el resto. La semana pasada captaron cerca de 2.000 millones de dólares, su mejor registro desde octubre. Las compras se concentraron en productos de BlackRock y Fidelity, los mismos que lideraron la primera ola de adopción institucional en 2024. Ese dinero institucional aporta una demanda más estable que la del inversor minorista. Y llega justo cuando el dólar pierde fuelle.
Bitcoin vuelve a cotizar como un activo escaso en un mundo de dólares abundantes. La cuestión es cuánto aguantará ese dinero si el mercado corrige.
El regreso del ‘debasement trade’: lectura de Merca2 sin euforias
En 2025, el debasement trade —la estrategia de comprar activos que no pueden imprimirse para protegerse de una divisa que pierde valor— era uno de los argumentos más repetidos del mercado. Bitcoin y los metales preciosos aparecían como los grandes beneficiarios. La tesis se enfrió tras la caída de octubre, cuando los operadores giraron hacia acciones ligadas a la inteligencia artificial. Este rebote la devuelve al debate, pero sin el ruido de entonces. La pregunta que se hacían los operadores el martes es si el dinero paciente está volviendo. Los datos de flujo sugieren que sí, al menos en los productos regulados.
Conviene leer la situación con calma. El mercado pasó de tocar los 126.080 dólares en octubre a sufrir la mayor liquidación de su historia, según los analistas que cita el propio Bitcoin Magazine. En lo que va de 2026, el precio había caído presionado por los temores a que la Reserva Federal no recortara los tipos. Ahora rebota con fuerza, pero la volatilidad sigue intacta. De hecho, la corrección actual está siendo la más superficial entre los ciclos bajistas recientes. Eso reduce el miedo a un desplome prolongado, pero no elimina el riesgo de una sacudida puntual con el interés abierto en máximos.
Más que hablar de euforia, conviene vigilar dos variables. Primera: si los flujos a los ETF mantienen este ritmo durante varias semanas. Segunda: si el dólar continúa perdiendo terreno frente a las principales divisas. Si ambas coinciden, la tesis del activo escaso tendrá recorrido. Si falla una, el rebote puede quedarse en un simple espejismo de agosto.




