Las playas paradisíacas de España que aún no se masifican y los trucos para encontrar alojamiento ‘low cost’

4
Los Genoveses: cómo disfrutar la playa de ‘El Réquiem’ sin pagar un resort

brown parasol and two beach chairs on beach sand
Foto de The Travel Nook en Unsplash

Los Genoveses, el arenal que esta lista bautiza como «El Réquiem», es el tramo más largo del parque natural Cabo de Gata-Níjar: 1.180 metros de arena dorada a apenas dos kilómetros de San José, con el Morrón de los Genoveses, un espolón volcánico de 85 metros, cerrando la bahía por el sur. Su nombre recuerda a la flota genovesa que fondeó en 1147 para apoyar la conquista de Almería, pero lo que la hace merecedora de este listado es que sigue intacta: sin chiringuitos, sin hamacas, sin construcciones, solo dunas, esparto, eucaliptos y aguas tranquilas de pendiente suave que la vuelven perfecta para familias, mientras el extremo sur se ha consolidado como zona naturista. La protección como reserva de la biosfera y un acceso regulado impiden que la masificación la devore: aunque en julio y agosto es de las más concurridas del parque, sus dimensiones absorben a la gente y siempre queda espacio lejos del acceso principal.

El truco para disfrutarla sin pagar un resort es renunciar al coche en temporada alta, cuando el aparcamiento cuesta unos 5 o 6 euros y solo admite 220 vehículos: en cuanto se llena, la barrera se cierra y el que llega tarde se queda fuera. La alternativa gratuita es caminar desde San José por el sendero costero, entre 20 y 40 minutos a pie, o tomar la lanzadera que en verano une el pueblo con las playas cada media hora por un precio simbólico; a pie o en bicicleta la entrada es libre todo el año y de octubre a junio el parking deja de cobrar. Como allí no hay servicios, la clave está en llegar antes de las diez con agua, sombrilla y comida compradas en el pueblo, y reservar fuerzas para continuar a pie hasta la vecina Mónsul: dos joyas del parque por el precio de un paseo.


Publicidad