EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? El Consejo de Ministros aprobó en junio la reforma del Reglamento General de Circulación; entra en vigor el 1 de octubre de 2026.
- ¿Quién está detrás? La Dirección General de Tráfico (DGT) y el Ministerio del Interior, con cambios para patinetes, bicicletas, motos, riders y vías urbanas.
- ¿Qué impacto tiene? El casco pasa a ser obligatorio para conductores de VMP y todos los ciclistas en vías interurbanas, con multas de 200 euros por su incumplimiento.
La DGT estrena el 1 de octubre la reforma más ambiciosa del Reglamento General de Circulación en dos décadas. La nueva normativa fija una edad mínima para subirse a un patinete, generaliza el casco, obliga a los riders a ir visibles y toca también a taxistas y autocaravanistas.
La modificación se aprobó el 23 de junio en el Consejo de Ministros, aunque sus efectos no llegan hasta el 1 de octubre. Según la Dirección General de Tráfico, el objetivo es proteger al usuario vulnerable, una categoría que incluye a peatones, ciclistas, motoristas y conductores de vehículos de movilidad personal (VMP).
Entre las novedades destaca la creación de un Título VI con normas específicas para vías urbanas e interurbanas. La reforma define por primera vez al usuario vulnerable como aquel que, por el medio de desplazamiento o por su edad, tiene un mayor riesgo de sufrir lesiones graves en caso de accidente.
Un reglamento que pone orden en patinetes y bicicletas
Para conducir un VMP hará falta tener 15 años y usar casco. También será obligatorio el chaleco reflectante de noche o con visibilidad reducida; los profesionales que trabajan sobre un patinete deberán llevarlo en todo momento. No hacerlo se considera infracción grave y conlleva una sanción de de 200 euros.
Los vehículos de movilidad personal tendrán que circular siempre con el alumbrado encendido, aunque esta exigencia no se aplicará hasta el 1 de octubre de 2027. Fuera de los núcleos urbanos, los ayuntamientos podrán autorizar su circulación por vías ciclistas segregadas del tráfico motorizado.
También se suprimen las exenciones del casco para ciclistas en vías interurbanas. Quienes reparten como riders en bicicleta deberán usar casco y chaleco reflectante en todo momento, y el adelantamiento a un ciclista obliga a reducir la velocidad 20 km/h y a cambiar por completo de carril cuando hay más de uno por sentido.
La reforma se lee como un giro de la DGT hacia la ciudad: más protección, más obligaciones y multas de 200 euros que conviene conocer antes de octubre.
Motoristas, taxistas y carriles de emergencia: el resto de la reforma
Para los motoristas, la norma exige guantes en vías interurbanas y calzado cerrado en cualquier carretera. Se permite circular por el arcén derecho en congestión a un máximo de 30 km/h si el tramo queda señalizado. Los cascos de ciclomotor deberán estar homologados, no solo certificados, y los riders en moto tendrán que vestir chaleco reflectante siempre.
Los taxistas, transportistas de mercancías y profesores de autoescuela pierden la exención del cinturón de seguridad. Solo se mantiene la excepción para el habitáculo del paciente de ambulancias asistenciales en servicio de urgencia.
En autopistas y autovías, la nieve y las retenciones cambian de protocolo. Queda prohibido adelantar con circulación dificultada por nevadas y solo se usará el carril derecho, dejando libre el izquierdo para quitanieves y emergencias. Si la retención obliga a circular a paso de peatón, los vehículos deben abrir un pasillo central de emergencia.
La reforma también introduce reglas urbanas concretas: los pasos de peatones con semáforo no podrán mezclar el ámbar intermitente de los coches con el verde para viandantes, y las autocaravanas no podrán extender toldos ni apoyos que sobresalgan de su perímetro ni verter fluidos del habitáculo.
Hoja de Ruta: Claves del Viaje
El impacto directo se mide en multas y rutinas urbanas. Las sanciones de 200 euros por no usar casco, chaleco reflectante, guantes o cinturón afectarán de lleno a repartidores, motoristas y conductores de patinete. Madrid, Barcelona y Valencia, con miles de VMP y plataformas de reparto, serán la zona cero durante los primeros meses de aplicación.
La lectura a corto plazo no es solo punitiva. La DGT dota de entidad jurídica a los caminos escolares seguros y permite que las calles de 30 km/h habiliten la bicicleta en doble sentido, una herramienta que los ayuntamientos pueden usar para calmar el tráfico.
El riesgo inmediato es la aplicación desigual. La reforma deja en manos municipales decisiones como autorizar carriles bici segregados, tramos de arcén para motos o dobles sentidos ciclistas. Donde no se señalice, las nuevas reglas se difuminan. El primer examen llegará el 1 de octubre de 2026, con la duda de si la DGT acompañará la norma con campañas claras o si todo quedará en una batería de sanciones.




