5El Francés: la playa de arena dorada que compite con el Caribe por 40€
Pocas costas españolas guardan un rincón con aguas tan transparentes y arenas tan doradas como El Francés, una cala que se resiste a aparecer en las guías masivas y de la que quienes la conocen hablan con esa mezcla de asombro y celo reservada a los secretos bien guardados. Su mar, que pasa del turquesa al azul profundo según la hora del día, justifica de sobra la comparación con el Caribe sin necesidad de cruzar el océano. La clave de que siga sin masificarse está en su acceso, nada trivial: hay que ganársela a pie, sin chiringuitos ni hamacas en primera línea, y ese pequeño esfuerzo ya descarta a buena parte del turismo que busca comodidad. El resultado es una playa de arena dorada, limpia y poco frecuentada incluso en plena temporada alta, donde el baño se convierte en una experiencia de inmersión total lejos del bullicio de las calas vecinas.
El otro gran argumento de El Francés es el precio. La escapada caribeña de toda la vida se dispara entre vuelos y hoteles, pero aquí basta con una partida de unos 40 euros para llegar hasta ella y pasar el día en un entorno que nada tiene que envidiar a las postales tropicales. Para estirar el presupuesto, la clave está en jugar con el calendario: los meses de mayo, junio y septiembre ofrecen el mismo mar y mucha menos gente que julio, y reservar entre semana en los pueblos cercanos abarata el alojamiento de forma notable frente a los fines de semana. Quien quiera repetir visita puede alojarse en casas rurales y pequeños hostales del interior, a un precio muy inferior al de los complejos de la costa, y madrugar para llegar antes de que apriete el sol. Entre arena dorada, agua cristalina y un gasto contenido, El Francés se convierte así en el sustituto perfecto de un viaje al otro lado del Atlántico.



