Inundaciones cortan el tren Costa Daurada: alcaldes exigen a Adif reformar la vía

Los alcaldes de Roda de Berà y El Vendrell reclaman a Adif una actuación de fondo tras las lluvias torrenciales del fin de semana. La vía y la N-340 actúan como barreras, concentran el agua en pasos puntuales y agravan las inundaciones en pleno litoral turístico.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Las lluvias torrenciales del fin de semana inundaron tramos de la línea del tren Costa Daurada y cortaron la circulación en el litoral de Tarragona.
  • ¿Quién está detrás? Los alcaldes de Roda de Berà y El Vendrell reclaman a Adif una actuación de fondo para hacer más permeable la vía.
  • ¿Qué impacto tiene? El ferrocarril actúa como barrera al paso del agua hacia el mar, lo que agrava las inundaciones en barrios marítimos y deja turistas con vehículos anegados en Coma-ruga.

Las lluvias torrenciales del fin de semana han vuelto a cortar la línea del tren Costa Daurada. Los alcaldes de Roda de Berà y El Vendrell exigen a Adif una actuación de fondo para hacer la vía más permeable ante el mar.

Pere Virgili y Kenneth Martínez coincidieron en señalar la vía ferroviaria y la N-340 como dos barreras que dificultan la salida del agua. Según recoge La Vanguardia, Virgili pidió a Adif que actúe ‘de manera contundente’ y gaste ‘el dinero que sea necesario’ para abrir más pasos de agua bajo la infraestructura. Martínez, desde El Vendrell, habló de un problema estructural y reclamó ‘decisiones valientes’.

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El alcalde de El Vendrell explicó que la línea concentra la salida del agua en determinados pasos. ‘Funciona como si fuera un sifón’, describió. Por eso plantea estudiar nuevos pasos bajo la vía y la carretera, además de depósitos y canalizaciones. Su lectura es clara: hace falta tratarlo como ‘un tema de país’.

En Roda de Berà, Virgili puso el foco en los barrios marítimos. Sostiene que el problema no siempre es el agua que desciende, sino la que no puede salir. En la reunión con el conseller Ramon Espadaler, los municipios pidieron que Adif haga más permeable la línea.

Roda de Berà ya había reclamado ampliar uno de los pasos de agua durante las obras del túnel de Berà. El alcalde volverá a plantear la petición ante la Subdelegación del Gobierno para que la traslade a Adif y al Ministerio de Transportes.

Mientras la vía siga funcionando como un muro, las tormentas devolverán la misma imagen: trenes cortados, coches anegados y un litoral que reclama un diseño hidráulico a la altura.

El ‘efecto sifón’ que agrava cada tormenta

La explicación técnica que ofrecen los ayuntamientos es sencilla. La vía del tren y la N-340 atraviesan el litoral como muros paralelos; el agua encuentra salida solo en pasos puntuales y pierde capacidad de drenaje justo donde hay hoteles, campings y viviendas. El resultado es el que se vio este fin de semana en Coma-ruga: vehículos anegados frente al hotel Maramar, turistas gestionando con las aseguradoras y grúas trabajando a destajo.

Sobre el aviso ES-Alert, ninguno de los dos alcaldes cuestionó la decisión. Ambos remarcaron la dificultad de prever la intensidad de este tipo de tormentas. La prioridad municipal se concentra en la infraestructura, no en el sistema de alerta.

Hoja de Ruta: Claves del Viaje

El impacto real se siente en dos planos. Primero, en el transporte: cada corte de la línea Costa Daurada obliga a reordenar circulaciones de Rodalies del Camp de Tarragona y deja sin acceso ferroviario a núcleos turísticos en plena temporada. Segundo, en lo urbanístico: mientras no se abran pasos de drenaje suficientes, las lluvias intensas seguirán encontrando una trampa en la vía.

La zona cero es inequívoca: el litoral que va de El Vendrell a Roda de Berà, con Coma-ruga como punto visible por la acumulación de coches dañados. Allí conviven la infraestructura ferroviaria, la carretera nacional y un tejido turístico denso que multiplica el daño cuando falla el drenaje.

El dato de fondo no es un número cerrado, sino un criterio: la reclamación de hacer la vía más permeable no es nueva. Roda de Berà ya lo pidió durante las obras del túnel de Berà. Que ahora vuelva a la mesa de la Subdelegación del Gobierno confirma que la asignatura sigue pendiente. No hay todavía un compromiso público de Adif con una inversión concreta ni con una fecha; solo la promesa municipal de insistir.

La próxima estación será administrativa: la reunión ante la Subdelegación del Gobierno y la respuesta que Adif y el Ministerio de Transportes den a una petición que deja de ser solo local para volverse estructural.


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