EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Barcelona ha aprobado inicialmente un proyecto para llevar el carril bici de la Ronda del Guinardó hasta Vinyals con 380 metros de trazado nuevo.
- ¿Quién está detrás? El Ayuntamiento de Barcelona, mediante la gerencia de Urbanismo. La resolución se adoptó el 31 de julio y se publicó en el BOPB el 13 de agosto.
- ¿Qué impacto tiene? El sentido Llobregat pasará a un único carril compartido entre autobús y coches. Las obras se harán por fases y durarán unos cuatro meses.
Barcelona da un nuevo paso para consolidar la bicicleta en la calzada. El Ayuntamiento ha aprobado inicialmente eliminar un carril de circulación en la Ronda del Guinardó, entre Vinyals y Torre dels Pardals, para prolongar el carril bici existente hasta Vinyals con unos 380 metros de recorrido nuevo, según avanza este sábado El Periódico.
Un carril menos para el coche: así queda el sentido Llobregat
Hoy la Ronda del Guinardó dispone de dos carriles por sentido en el tramo afectado: uno reservado al autobús y otro para el resto de vehículos. La intervención cambiará el reparto y dejará el sentido Llobregat con un único carril compartido para el bus y el transporte privado. El carril bici ganará el espacio abandonado por uno de los carriles de tráfico, en una operación que elimina el trazado que hasta ahora circulaba por la acera.
La reforma supera el simple pintado de un carril. El proyecto contempla renovar aceras, bancos de madera certificada sostenible, aparcabicis, y una intervención sobre el arbolado. Suma 5.100 metros cuadrados de asfalto nuevo seleccionado por su alta capacidad drenante y por su potencial para reducir el ruido en entornos de tráfico intenso. La decisión encaja con la estrategia municipal de bajar la bicicleta de la acera a la calzada, como ya ocurrió en el eje Glòries-Verdaguer de la Diagonal.
Presupuesto y plazos: de la acera a la calzada por 451.697,33 euros
El presupuesto de ejecución asciende a 451.697,33 euros con IVA incluido. De esa cifra, 59.119,47 euros (un 13% del total) se destinarán a actualizar la semaforización: se cambiarán diez semáforos, se instalarán unidades LED específicas para bicicletas, se modificarán soportes y cableado y se colocarán cinco sistemas para personas invidentes accionados mediante mando a distancia.
Las obras se organizarán por fases y mitades para intentar mantener la circulación. Se habilitarán carriles provisionales centrales en la ronda y se cortarán los accesos de las calles transversales, como el pasaje de Llívia, la rambla de la Montaña y las calles del Art y Anna M. Martínez Sagi. El consistorio se compromete a garantizar un itinerario peatonal accesible de al menos 1,80 metros y a mantener operativos los pasos de cebra, salvo momentos puntuales en los que se instalarán pasarelas temporales.
La bicicleta vuelve a comerse un carril al coche en Barcelona, y esta vez lo hace migrando de la acera a la calzada como ya ocurrió en la Diagonal.
La ampliación se suma a una red ciclista que ya alcanza 270 kilómetros y cuyo uso creció un 17% en 2025. El Ayuntamiento tiene en cartera actuaciones en la Via Laietana, la Diagonal y la renovación de la Meridiana entre Felipe II y Fabra y Monte. Para este último proyecto se prevé acabar en otoño de 2026 un carril bici ancho y segregado. En cambio, para la Ronda del Guinardó todavía no hay fecha de inicio asignada.
El proyecto tiene informe técnico favorable, aunque con observaciones y condiciones para la ejecución. La resolución la adoptó el gerente de Urbanismo el pasado 31 de julio y se publicó en el Boletín Oficial de la Provincia de Barcelona el 13 de agosto. Antes de la aprobación definitiva, el expediente permanecerá 30 días hábiles en exposición pública; si no se presentan alegaciones ni llegan informes que obliguen a cambios, quedará aprobado de forma automática.
La Ronda del Guinardó forma parte de la ronda del Mig. Nace como continuación de la Travessera de Dalt, pasa por delante de la plaza Alfons X y del nuevo Hospital de Sant Pau y desemboca en el paseo Maragall. Está dibujada desde hace más de un siglo en el Plan de Enlaces de 1905, obra de Léon Jaussely, concebido para enlazar de forma eficiente el Eixample con los antiguos municipios del llano de Barcelona.
Hoja de Ruta: Claves del Viaje
El impacto más visible será para los conductores habituales del eje Llobregat: perderán un carril propio y lo compartirán con el autobús. Eso sí, la semaforización renovada y el asfalto drenante están pensados para compensar la congestión con una mejor gestión del asfalto en días de lluvia. La zona cero se concentra entre las calles de Vinyals y Torre dels Pardals, un tramo de ronda urbana con tráfico intenso y alto valor de conexión con el nuevo Hospital de Sant Pau y el paseo Maragall. El dato que condensa la operación: 380 metros de carril bici nuevo y 5.100 metros cuadrados de pavimento renovado por un presupuesto de 451.697,33 euros.
Observamos un movimiento que se repite en Barcelona: cada vez que la bicicleta baja de la acera, el coche pierde un carril y el peatón gana espacio seguro. El precedente de la Diagonal entre Glòries y Verdaguer demuestra que este tipo de reformas suelen generar fricción vecinal al principio y, pasado el periodo de adaptación, un uso ciclista al alza. El riesgo está en la capacidad del carril compartido bus-coche para absorber las puntas de demanda en hora punta. De momento, la aprobación inicial abre un periodo de alegaciones de 30 días hábiles; si no se presentan recursos, el proyecto quedará listo para licitar sin una nueva resolución.





