Renfe renueva Cercanías Valencia con trenes Civia de Madrid tras 23 años y sube un 30% la capacidad

Los convoyes proceden del parque de Cercanías de Madrid y acumulan entre 14 y 23 años de rodaje. Renfe prevé 22 unidades operativas antes de que termine 2026 y las 19 restantes a lo largo de 2027, con las líneas C1, C2 y C6 como destino.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Renfe incorporará 41 trenes Civia serie 465 procedentes de Madrid al núcleo de Cercanías de Valencia.
  • ¿Quién está detrás? El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible (Mitma), con Renfe como operador del servicio.
  • ¿Qué impacto tiene? Las líneas C1, C2 y C6 ganan un 30% de capacidad. De las 41 unidades, 22 estarán operativas antes de que termine 2026 y las 19 restantes en 2027.

Renfe sustituirá 41 trenes del Cercanías de Valencia por Civia de Madrid y elevará un 30% la capacidad de las líneas electrificadas.

La operación, publicada por el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible (Mitma) el martes, supone la mayor renovación del material rodante valenciano en más de dos décadas. Las 41 unidades proceden del parque de Cercanías de Madrid y acumulan entre 14 y 23 años de servicio. El propio departamento que lidera Óscar Puente presentó el movimiento como modernización, aunque los trenes no sean de nueva fabricación.

Publicidad

Qué líneas ganan con la llegada de los Civia

Los convoyes pertenecen a la Serie 465, conocidos como Civia, y empezaron a operar entre 2003 y 2012. De las 170 unidades construidas, 112 circulan hoy por Madrid; ahora, 41 cambiarán de destino para reforzar tres líneas valencianas: la C1 (Valencia-Gandía), la C2 (Valencia-Xàtiva-Moixent), y la C6 (Valencia-Castellón).

Antes del traslado, los trenes han recibido trabajos de acondicionamiento centrados en confort y equipamiento para el viajero. El Mitma sostiene que la sustitución aportará «fiabilidad, capacidad, confort y accesibilidad», según el comunicado difundido el martes.

La incorporación no será de golpe. Renfe prevé 22 unidades operativas en Valencia antes de que cierre 2026 y las 19 restantes a lo largo de 2027, un calendario que busca evitar interrupciones en el servicio.

El salto de capacidad es incuestionable. La cuestión pendiente es si trenes con hasta dos décadas de servicio en Madrid equivalen al rejuvenecimiento que anuncia el Mitma.

Capacidad frente a antigüedad: la comparativa que define la operación

El Civia 465 se diseñó alrededor del año 2000 para grandes áreas metropolitanas. Cada unidad tiene cinco coches y capacidad para 748 viajeros, entre plazas sentadas y de pie. Los coches de piso bajo al nivel del andén mejoran el acceso para personas con movilidad reducida.

La flota actual valenciana cuenta con 34 trenes de la Serie 447, con 549 plazas y circulando desde principios de los noventa, y siete unidades de la Serie 464, con 600 plazas. Frente a esas cifras, el Mitma calcula un incremento de capacidad del 30% en las líneas electrificadas.

La mejora operativa no elimina el debate de fondo: el material que llega tiene más plazas pero no es nuevo. La edad media del parque valenciano bajará poco si se incorporan trenes con entre 14 y 23 años de rodaje. La promesa de «rejuvenecimiento» choca con esa realidad técnica.

Hoja de Ruta: Claves del Viaje

El impacto para el usuario es directo: más asientos y menos aglomeraciones en las horas punta. Las líneas C1, C2 y C6 son las que vertebran la movilidad del área metropolitana de Valencia, desde Gandía al sur hasta Castellón al norte, con parada clave en Xàtiva. Para un pasajero que hoy viaja de pie, el relevo de los trenes puede traducirse en plaza sentada en un número relevante de expediciones, no en todas.

La zona cero es el núcleo de Cercanías Valencia, el servicio que mueve a miles de trabajadores y estudiantes cada día. No hay una renovación general del sistema, sino un refuerzo selectivo de la flota electrificada. Madrid actúa como proveedor de trenes en esta operación: es el pulso entre administraciones que comparten recurso rodante mientras se mantiene la incógnita de cuándo llegarán convoyes nuevos de gran capacidad.

El dato que resume la operación es el 30% de incremento de capacidad y las 41 unidades implicadas. Conviene leerlo junto a la comparativa: un Civia 465 ofrece 199 plazas más que un tren de la Serie 447 y 148 más que uno de la 464. Ese es el margen real de mejora para el viajero valenciano, y el argumento central del Mitma para justificar la sustitución con material de segunda mano.

La lectura a cinco años es la de un alivio temporal. La renovación definitiva del parque valenciano dependerá de la llegada de trenes de gran capacidad y de pisos bajos integrales, todavía sin calendario concreto. El precedente de otras renovaciones parciales muestra que el acondicionamiento alarga la vida útil, pero no sustituye una compra planificada. El compromiso de Renfe se medirá en la puntualidad de los 22 trenes antes de fin de 2026 y en cuánto tardan las 19 unidades restantes en completar la transición durante 2027.


Publicidad