Créditos al consumo en España: el endeudamiento se dispara a máximos de 20 años antes de las vacaciones

La banca concedió 16.762 millones de euros entre marzo y junio, un 12% más que hace un año. Los préstamos para vacaciones ya son el principal destino, con un 17% del total según Asufin.

Los créditos al consumo en España han tocado su nivel más alto en veinte años justo antes de las vacaciones. La concesión entre marzo y junio alcanzó 16.762 millones de euros, un 12% más que un año antes, según el Banco de España.

16.762 millones entre marzo y junio, la cifra más alta desde la burbuja

El volumen solo queda por detrás de los ejercicios 2006 y 2007, cuando se superaron los 18.000 millones. La cifra actual triplica la registrada en varios momentos de la década pasada.

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No es un matiz menor.

El incremento no responde a una mejora equivalente del poder adquisitivo. Con la inflación todavía erosionando la renta disponible, parte de los hogares traslada al crédito lo que ya no puede pagar en efectivo. Asufin lo detecta en la intención de pedir financiación: un 35,9% de los encuestados, el porcentaje más alto desde que elabora su barómetro.

Las entidades llevan desde el inicio de la guerra de Irán aplicando subidas de tipos por anticipación. El BCE elevó el precio del dinero en junio por primera vez desde 2023, y el Euribor encadena meses al alza. Los préstamos de menos de cinco años se han encarecido del 9,88% al 10,06%, según el barómetro de Asufin.

Las estadísticas del Banco de España muestran que en junio el coste de esta financiación oscila entre el 18,3% de los créditos asociados a tarjetas y el 6,84% del consumo convencional.

El crédito para vacaciones crece al tiempo que se encarece: esa es la señal de un consumo que ya descuenta menos margen de ahorro.

Las vacaciones se convierten en el principal destino del crédito

El Banco de España no detalla el destino de los fondos, pero el barómetro de Asufin sí. Los créditos para vacaciones representan ahora el 17% del total, cuando en el anterior sondeo previo al verano apenas llegaban al 9%.

Ya es el motivo más citado después de la necesidad de liquidez, y supera a la compra de coche, el electrodoméstico o los estudios.

Antonio Luis Gallardo, autor del barómetro, asegura que es uno de los destinos que más ha crecido en los últimos años.

Mientras tanto, las hipotecas se mantienen lejos de esos ritmos. Entre enero y junio los bancos concedieron 42.610 millones en hipotecas, apenas un 3% más.

La deuda avanza mientras el ahorro resiste

El Banco de España no lanza las alertas. La carga financiera de los hogares se mantiene históricamente baja y la tasa de ahorro ronda el 12%. El crédito al consumo, explica el supervisor, se expande apoyado en el dinamismo del gasto privado.

El ahorro aguanta, de momento.

Yo no me quedo tan tranquilo con esa lectura. El crecimiento del 91% en una década del crédito al consumo, con los precios de los préstamos por encima del 10% en algunos tramos, sugiere que una parte del consumo es financieramente frágil. Sobre todo cuando el principal motivo declarado es irse de vacaciones.

No es la primera vez que el crédito al consumo repunta en vísperas de un cambio de ciclo. En 2006 y 2007 los volúmenes récord anticiparon la última gran crisis. El escenario actual es distinto: el ahorro de los hogares ofrece un colchón y la morosidad sigue contenida.

La renta de los hogares crece, pero a un ritmo más moderado que el gasto. El proyecto de ley para topar los intereses del crédito al consumo sigue su tramitación parlamentaria sin calendario claro. Es una pieza que, bien aplicada, acotaría los abusos que los tribunales han ido corrigiendo caso a caso.

Mientras el mercado laboral siga aguantando, la morosidad permanecerá contenida. Pero si el Euribor se mantiene elevado y la inflación no remite, la factura de la deuda puede restar aire al consumo en 2027. Ahí está el hito a vigilar.


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