Santander banca privada supera los 300.000 clientes por primera vez

La división de wealth management crece un 11% interanual y roza ya el objetivo de rentabilidad fijado por la entidad. Los activos gestionados alcanzan los 380.000 millones de euros, con una cuota en España que supera el 20%.

Santander banca privada supera los 300.000 clientes por primera vez y consolida su negocio más rentable. El avance interanual es del 11% y sitúa a la división de grandes patrimonios en un nuevo máximo histórico.

Un negocio que rinde 3,6 veces más que la media del grupo

La banca privada de Santander cerró junio con 320.000 clientes. Los activos gestionados, los depósitos y los préstamos de esta clientela selecta alcanzan 380.000 millones de euros, un 15% más que un año antes. Esa masa equivale a casi cuadruplicar el balance de Unicaja, la sexta entidad española por activos.

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La rentabilidad explica el foco de la presidenta Ana Botín. El área de Wealth Management & Insurance, dirigida por Javier García-Carranza, alcanza un rendimiento sobre el capital tangible (RoTE) del 57%. El objetivo de la entidad es superar el 60%. Ese 57% supera en 3,6 veces el 15,6% de retorno medio del grupo y en 2,8 veces el 20,3% de la banca corporativa y de inversión.

Arquitectura abierta y captación cruzada desde otras divisiones

La estrategia pasa por la arquitectura abierta: ofrecer los mejores productos aunque no lleven la firma de Santander. La captación de de clientes por referenciación desde otras áreas, como la banca corporativa y de inversión, creció un 20% interanual. Son vasos comunicantes que también explotan BNP Paribas o JPMorgan.

El pasado abril, el banco lanzó varios servicios de gestión de carteras. Los clientes con más de dos millones de euros pueden elegir que su estrategia la diseñe la gestora del propio Santander o la de BlackRock, Goldman Sachs o JP Morgan. Para patrimonios a partir de 500.000 euros se ofrece asesoramiento activo con carteras diversificadas.

La entidad también ha reforzado la plataforma Beyond Wealth, inspirada en Open Wealth de CaixaBank, para clientes con más de 20 millones de euros. Alrededor del 40% de los activos y pasivos corresponde a clientes ultra ricos, con más de 30 millones depositados en el banco.

La banca privada no compite solo por patrimonio: compite por convertir la relación con el empresario en una cuenta de resultados recurrente.

La expansión internacional y el impulso de Webster

La banca privada internacional supone en torno al 30% de todo el negocio del grupo, con oficinas en Suiza, Estados Unidos y Emiratos Árabes. La compra de Webster, que se cerrará el 20 de agosto, dará licencia para operar banca privada en Estados Unidos. Miami se convertirá en el núcleo de captación de clientes latinos e hispanos.

El primer objetivo en ese mercado es retener a los actuales clientes latinoamericanos. El segundo, alcanzar a los clientes hispanos de alto patrimonio en Estados Unidos, que suman alrededor de un billón de dólares disponibles para invertir.

La batalla por el gran capital

La banca privada del Santander ganó 1.100 millones de euros después de impuestos en 2025, con una meta de crecer a doble dígito cada año hasta 2028. Desde los 418 millones de 2020, el alza supera el 160%. En España, la cuota de mercado sobre activos bajo gestión ronda el 20%, con más de 200.000 millones, según IntelectSearch.

La apuesta de Botín por García-Carranza no es casual. La banca privada se ha convertido en el laboratorio de rentabilidad del grupo, el que demuestra que se puede crecer en comisiones sin renunciar a la solvencia. El reto para 2028 es mayúsculo: crecer a doble dígito en beneficios con tipos de interés a la baja y una competencia feroz por el cliente hispano de alto patrimonio.

El dato de clientes tiene una lectura ambivalente. 320.000 clientes suena a cifra elevada, pero representa apenas el 0,18% de los 182 millones de clientes totales del grupo. La banca privada es un negocio de nicho con una capacidad de generación de capital que ninguna otra división iguala.

En la disputa por los grandes patrimonios, el fichaje de Víctor Allende a finales de 2024 desde CaixaBank fue un movimiento clave. El banco de origen no se ha quedado quieto: Open Wealth sigue siendo una referencia en agregación patrimonial. La diferencia, ahora, está en la capilaridad internacional de Santander.

Así de simple.

Creo que la apuesta por la arquitectura abierta es el movimiento correcto. La era de exprimir comisiones con fondos propios está tocando fondo para el segmento de grandes patrimonios. Quien no ofrezca acceso a BlackRock, Goldman Sachs o JP Morgan en su plataforma perderá clientes por pura comparación de rentabilidades. El riesgo está en la ejecución: coordinar once mercados de banca privada no es automático.

La próxima prueba llegará con el cierre de Webster, que medirá si Santander puede replicar su modelo en el mercado estadounidense de altos patrimonios hispanos. Si mantiene el crecimiento a doble dígito hasta 2028, la división no solo será la más rentable del grupo: será su principal argumento estratégico frente a la banca comercial.


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