Rivas saca 500 pisos de alquiler público desde 450 euros al mes para ampliar la vivienda asequible

El municipio duplicará su parque público actual, que suma 758 viviendas, una vez se complete la primera fase sobre suelos dotacionales. Las rentas se situarán por debajo del módulo de vivienda protegida de la Comunidad de Madrid, fijado en 11,78 euros por metro cuadrado.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? La Junta de Gobierno Local de Rivas ha aprobado la licitación de las tres primeras parcelas del Plan Estratégico Municipal de Vivienda y Suelo para construir más de 500 viviendas públicas en alquiler.
  • ¿Quién está detrás? El Ayuntamiento de Rivas, a través de la Empresa Municipal de la Vivienda (EMV), mantiene el control público del suelo y de la adjudicación.
  • ¿Qué impacto tiene? Rentas de alquiler público entre 450 y 900 euros al mes, por debajo del módulo de vivienda protegida de la Comunidad de Madrid, fijado en 11,78 euros por metro cuadrado.

La Junta de Gobierno Local de Rivas aprueba licitar tres parcelas para más de 500 viviendas públicas en alquiler. Las rentas oscilarán entre 450 y 900 euros al mes y las viviendas contarán con garaje y trastero incluidos.

Dónde estarán y cuánto costará el alquiler público en Rivas

La apertura de esta primera fase no es un gesto aislado. El Ayuntamiento estima que, sumando las parcelas posteriores, el municipio podrá duplicar su parque público actual, que suma 758 viviendas. El movimiento municipal se alinea con el Plan Estratégico Municipal de Vivienda y Suelo, aprobado por el Consistorio, y amplía una oferta asequible que en los últimos años se ha concentrado en el alquiler privado. La Empresa Municipal de la Vivienda arranca con ventaja: el registro único ya canaliza las solicitudes y permitirá fijar las bases de de adjudicación cuando las viviendas estén terminadas.

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Los suelos elegidos están en los entornos de las calles Trece Rosas, Picos de Urbión y José Hierro. Son parcelas dotacionales de titularidad municipal, una categoría en la que la legislación solo permite vivienda protegida en régimen de alquiler para no perder la condición pública del suelo. Dicho de otro modo: Rivas no venderá estos pisos tras la obra, sino que los mantendrá en manos del Consistorio. La elección de estas calles no es casual: se ubican en zonas consolidadas del municipio, próximas a equipamientos y transporte, lo que reduce la dependencia del vehículo privado.

Las rentas de estos pisos se moverán entre 450 y 900 euros al mes. El Consistorio asegura que quedarán por debajo del precio máximo fijado para la vivienda protegida (aquella sujeta a precios máximos y requisitos de adjudicación) en la Comunidad de Madrid, cuyo módulo es de 11,78 euros por metro cuadrado. La horquilla responde a tipologías distintas: desde viviendas para personas jóvenes hasta pisos con varios dormitorios para familias con hijos o nuevos modelos familiares.

La Empresa Municipal de la Vivienda (EMV) de Rivas es el brazo gestor del parque público, y su registro único concentra las solicitudes. La adjudicación se coordinará a través de la EMV y no por orden de llegada: serán las bases municipales las que fijen las condiciones de acceso cuando haya pisos disponibles.

Qué modelo de gestión garantiza que los pisos sigan siendo públicos

Todas las unidades incluirán trastero y garaje dentro del precio. En función de la tipología, contarán con comedor, cocina, vestíbulo, cuarto de aseo, dormitorio doble y balcón o patio. Las cocinas se entregan equipadas con muebles bajos y altos, placa, fregadero y campana extractora. No habrá sorpresas en el recibo: el Ayuntamiento limita los gastos de comunidad para que no superen el 10% de la renta mensual.

La gestión se articulará mediante un modelo de concesión con control público estricto. El suelo mantendrá la titularidad municipal durante toda la concesión y, al finalizar el plazo, las viviendas revertirán al Ayuntamiento. Así se evita que la operación se convierta en una puerta a la privatización encubierta: la EMV fijará las bases de adjudicación y recurrirá al registro único cuando haya viviendas disponibles. Este punto es el que de verdad separa la vivienda asequible de una simple promoción pública.

El suelo sigue siendo público, la renta se fija por debajo del módulo y la inversión revertirá al propio Ayuntamiento.

El modelo incorpora además criterios de sostenibilidad ambiental y social. Las propuestas de edificación se valorarán por su eficiencia energética, durabilidad y menor coste de mantenimiento, y las viviendas dispondrán de climatización de frío y calor con ventilación cruzada. No es solo una cuestión de ejecución técnica: el Ayuntamiento busca reducir el gasto ordinario que pagan los inquilinos mes a mes.

La Ficha del Inversor

Para un inversor clásico, esta operación no ofrece rentabilidad directa: no hay suelo en venta ni promoción en comercialización. Rivas no compite por el yield; compite por el gasto mensual de los hogares. La métrica que importa es la diferencia entre los 450 euros de partida y los precios del alquiler libre en el sureste de Madrid. Con el módulo autonómico de 11,78 euros por metro cuadrado, un piso de 60 metros calcularía una renta máxima de unos 707 euros al mes; las unidades de menor tamaño pueden quedar por debajo.

La tendencia a seis meses es de ampliación de la oferta moderadora en Rivas: sumar más de 500 pisos públicos duplica el parque y da aire a una demanda que hoy compite por alquileres de mercado. Los plazos, sin embargo, no son cortos. Entre licitación, adjudicación de obra y construcción, el efecto neto tardará en notarse, sobre todo si se producen retrasos en las bases de la EMV o cambios en el módulo autonómico.

Perfil recomendado: hogares jóvenes, familias con hijos y nuevos modelos familiares con ingresos moderados que hoy pagan alquiler libre en Rivas o en el entorno. Para el pequeño inversor que compra vivienda para arrendar, no hay producto nuevo que adquirir, pero sí una señal de competencia futura: la vivienda pública asequible marca a largo plazo un techo a la renta de mercado en el municipio. En un contexto de rentas en máximos históricos en Madrid, este tipo de operaciones devuelve a la ciudad una función que la obra nueva privada no está resolviendo con la misma velocidad.

El hito a vigilar es la publicación de los pliegos de licitación y, más adelante, las bases que fije la EMV para adjudicar los pisos. Mientras tanto, el parque municipal sigue en 758 viviendas y la demanda de alquiler asequible en la Comunidad de Madrid no se detiene.


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