La planta SAIC Ferrol consigue el aval de Defensa y despeja la traba de seguridad nacional

La ministra Robles traslada a la Xunta el visto bueno de Defensa para la planta de SAIC en Ferrol. El proyecto, con 200 millones de inversión, creará 2.300 empleos y estará operativo en 2028.

SAIC Motor ha recibido el visto bueno del Ministerio de Defensa para su proyecto industrial en Ferrol, un paso que despeja la principal traba de seguridad nacional que amenazaba la inversión de 200 millones de euros del gigante automovilístico chino en Galicia. La ministra Margarita Robles comunicó este martes al presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, que el informe de seguridad será favorable, aunque condicionado a requisitos operativos.

Un aval de Defensa con ‘condiciones operativas’

La conversación entre Robles y Rueda, adelantada por Europa Press y confirmada por fuentes de la Xunta, despeja la incertidumbre abierta hace apenas 48 horas por las informaciones que alertaban del riesgo de espionaje en el emplazamiento previsto para la factoría. El proyecto, declarado prioritario por el Gobierno gallego, está sujeto a un procedimiento de tramitación urgente que exigía, entre otros, el preceptivo informe del Ministerio de Defensa.

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El aval está garantizado, según las mismas fuentes, sin perjuicio de las “condiciones operativas” que Defensa considere necesarias para salvaguardar la seguridad nacional. Se trata de una fórmula habitual que ya se aplica a otras industrias situadas en las proximidades de instalaciones militares, como las del entorno del arsenal de Ferrol y los astilleros de Navantia, donde se integran sistemas militares con tecnología estadounidense.

Los informes previos de los servicios de inteligencia, publicados por El País y El Mundo, ponían el foco precisamente en la cercanía entre los terrenos elegidos para la planta y esas infraestructuras sensibles. El Ejecutivo central ya había dejado clara su disposición a que la inversión prosperase. El ministro Óscar López defendió el proyecto y se mostró convencido de que saldrá adelante, aunque admitió que sería necesario fijar condiciones.

200 millones de euros y 2.300 empleos: el proyecto en cifras

La planta de SAIC Motor, controlada por capital público chino y dueña de marcas como MG, supone una de las mayores inversiones extranjeras en el sector de la automoción en España. Los números del proyecto, hechos públicos a principios de junio de 2026, dibujan una operación industrial de gran calado para una comarca castigada por la pérdida de tejido productivo.

MagnitudDato
Inversión inicial200 millones de euros
Empleo directo previsto2.300 puestos de trabajo
Capacidad de producción120.000 vehículos al año
Inicio de obras2027
Entrada en operaciónAntes de finales de 2028

La elección de Ferrol responde a la estrategia de SAIC de ubicar una base productiva dentro de la Unión Europea para esquivar los aranceles que Bruselas aplica a los vehículos eléctricos chinos. La factoría se dedicará inicialmente al ensamblaje de modelos eléctricos de la firma MG, con previsión de ir ampliando la cadena de valor a medida que el proyecto madure.

La inversión de SAIC en Ferrol no se juega solo en el ámbito industrial: es un test del apetito de Pekín por Europa en plena escalada de aranceles y revisiones de inversión extranjera.

El proyecto ha contado hasta ahora con una coordinación poco habitual entre la Xunta de Galicia y el Gobierno central. El propio presidente Rueda agradeció en reiteradas ocasiones la colaboración del Ejecutivo de Pedro Sánchez, que tramitó la documentación con celeridad. El aval de Robles refuerza esa cooperación institucional.

Seguridad nacional e inversión china: la ecuación europea

El desenlace del informe de Defensa no es un hecho aislado. Responde al endurecimiento del escrutinio de las inversiones extranjeras que la UE impulsó tras la pandemia y que España articuló a través de la Ley 19/2003, reformada en 2020, que permite al Consejo de Ministros vetar o condicionar operaciones que afecten a la seguridad nacional. En los últimos dos años, el mecanismo se ha aplicado en operaciones como la compra de Celsa por fondos internacionales o la entrada de STC en Telefónica.

En el sector de la automoción, la llegada de fabricantes chinos a territorio europeo se está convirtiendo en una constante que los reguladores observan con lupa. BYD ha anunciado fábricas en Hungría y Turquía, Chery se ha instalado en Barcelona y CATL despliega su negocio de baterías en varios países. La decisión de Defensa sobre SAIC, por tanto, envía una señal al mercado: España no pondrá barreras ideológicas a la inversión china, pero exigirá garantías concretas cuando estén en juego activos militares.

El caso de Ferrol añade un componente geopolítico adicional por la presencia de tecnología estadounidense en los astilleros de Navantia, un socio clave de la Armada y de la industria de defensa norteamericana. Las condiciones que imponga Defensa serán, previsiblemente, medidas de seguridad perimetral y de control de accesos, similares a las que ya rigen en otras zonas industriales próximas a bases militares.

La normalidad con la que el Ejecutivo ha tramitado el aval, pese al ruido mediático inicial, refuerza la tesis de que el Gobierno de Sánchez prioriza la inversión y el empleo en una zona castigada. Mientras Ferrol aguarda el inicio de las obras, la operación se convierte en un termómetro de la capacidad de España para atraer capital exterior sin descuidar la defensa de sus intereses estratégicos.

📊 Las Claves para el Inversor

  • Qué vigilar: El contenido exacto de las condiciones operativas que imponga Defensa y si alguna de ellas afecta a los plazos de construcción o a la operatividad de la planta. El calendario marca el inicio de obras en 2027.
  • Reacción del valor: SAIC no cotiza directamente en España, pero el desbloqueo reduce la prima de riesgo regulatorio para otros fabricantes chinos con intereses en Europa y puede facilitar futuras rondas de inversión en el sector español de proveedores de automoción.
  • Precedente sectorial: La resolución del caso SAIC se alinea con el tratamiento favorable que la UE ha dado a otras inversiones automovilísticas chinas, siempre que se cumplan los protocolos de seguridad.

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