El canje de deuda y la ampliación de capital: así queda el control
La junta general de accionistas de Parlem ha dado luz verde este viernes a la operación que reordena su maltrecha situación financiera: el canje de la deuda de 17,5 millones de euros que el fondo Inveready mantenía con la empresa y una ampliación de capital de 7,9 millones que diluye a los socios actuales y entrega de facto el control a la gestora de capital riesgo y a Mayoral, a través de su sociedad Global Portfolio Investments.
Con un respaldo cercano al 70% del capital presente en la cita, la junta ha validado ambos puntos del orden del día, lo que transforma por completo la estructura de gobernanza del operador virtual. Inveready, que hasta ahora poseía un 11,53% del capital, se convertirá en el accionista de referencia con una participación ligeramente inferior al 50% tras ejecutarse la conversión de deuda y sufrir la dilución de la ampliación dineraria. Global Portfolio Investments —la sociedad de los propietarios de la cadena de moda infantil Mayoral— conserva un 19,15%, por lo que el bloque de control que forman ambos inversores superará holgadamente la mayoría del capital.
El fundador y presidente hasta ahora, Ernest Pérez-Mas, junto al representante de Ona Capital Privat (con un 12,51% del capital) y los dos consejeros independientes de la etapa anterior, pierden el dominio del consejo. La junta ha aprobado ampliar de cuatro a diez el número de vocales, con el nombramiento de seis nuevos consejeros. Cuatro son dominicales propuestos por Inveready (Roger Piqué, Sara Secall, Aniol Brosa y Sara Sanz, todos directivos del fondo) y dos independientes (Silvia Martínez Losas, abogada de Lexcrea, y Eulàlia Oms).
La revolución del consejo: de cuatro a diez miembros
Con la entrada en vigor de los acuerdos, el nuevo órgano de gobierno refleja el peso del nuevo inversor de referencia. Inveready ocupa cuatro de los diez asientos, aunque su participación real queda algo por debajo del umbral del 50%. El desembarco de la gestora de Josep Maria Echarri y de la familia Mayoral en el capital pone fin a años de dificultades financieras de Parlem, que cotiza en el BME Growth desde 2021 y que en los últimos ejercicios ha acumulado pérdidas y tensión de tesorería.
Mayoral, a través de Global Portfolio Investments, ya era el primer accionista con el 19,15%, pero ahora se alía formalmente con Inveready para pilotar la reestructuración de la teleco. La operación no solo inyecta liquidez —los 7,9 millones de euros ampliados—, sino que además limpia deuda bancaria y refuerza el balance para afrontar la competencia en el segmento de bajo coste de las telecomunicaciones catalanas, donde Parlem compite con operadores como Finetwork o Suop.
El canje de deuda y la ampliación entregan el timón a Inveready y Mayoral, pero el verdadero desafío no es financiero: es operativo.
Un rescate estratégico que reordena el tablero de las telecos virtuales
La entrada de Inveready como socio de control y el respaldo de Mayoral no es casual. El segmento de los operadores virtuales de telecomunicaciones en España atraviesa una fase de consolidación. Parlem, que nació como operador de proximidad en Cataluña, ha sufrido la presión de los precios bajos y la necesidad de inversión en fibra y 5G sin red propia. Para Inveready, la operación encaja en su tesis de invertir en empresas tecnológicas con capacidad de giro operativo: se hace con el control sin desembolsar una cantidad desproporcionada, canjeando deuda que ya tenía y apoyando una ampliación que diluye a los accionistas minoritarios pero fortalece los recursos propios.
No obstante, el camino no está exento de riesgos. El nuevo consejo debe convencer al mercado de que el plan de reestructuración no es un mero ejercicio de saneamiento financiero, sino una apuesta por la expansión comercial. La teleco necesita recuperar la confianza de sus clientes y, sobre todo, estabilizar sus cuentas en un sector donde la competencia se ha endurecido con la llegada de marcas blancas y la guerra de tarifas.
Desde mi punto de vista, la jugada tiene lógica, pero el verdadero examen llegará con los próximos resultados trimestrales. Si Parlem no logra enderezar su facturación en un plazo de doce meses, la capacidad de Inveready para pilotar una salida en el BME Growth se verá comprometida. La presencia de la familia Mayoral, con su historial inversor a largo plazo, otorga cierta estabilidad, pero el mercado de las telecos no perdona los balances débiles. La pregunta que queda en el aire es si el operador catalán será capaz de aprovechar esta segunda oportunidad o si acaba engrosando la lista de pequeños MVNO absorbidos por rivales más grandes.





