Indra ha multiplicado por casi seis su precio en bolsa desde 2023. El dato escapa de cualquier comparación con la media del mercado. Un 476% de revalorización en cuatro años, que deja en un discreto segundo plano el ya elevado 143,7% que suma el Ibex 35 en el mismo periodo.
No es un caso aislado. Banco Santander, BBVA y ACS también han registrado avances de tres dígitos durante este rally, impulsados por sectores muy concretos —defensa, banca y construcción digital— y por dinámicas de fondo que van más allá del ciclo económico.
Indra: defensa, cortos y respaldo institucional
El último tirón de Indra ha venido acompañado de un movimiento significativo en las posiciones cortas. AQR Capital, el mayor bajista en el valor, ha reducido su apuesta contra la compañía del 3,4% al 2,37% desde abril. La gestora Canada Pension Plan también recortó su posición en mayo hasta el 0,59%, el nivel más bajo desde marzo.
En paralelo, BlackRock ha superado por primera vez el 3% del capital de Indra. La mayor gestora del mundo muestra confianza en la nueva etapa de la empresa, ahora dirigida por Josep Maria Recasens como consejero delegado. El 70% de los analistas recomienda comprar, con precios objetivos que van desde los 65,87 euros de media hasta los 80 euros de CaixaBank BPI.
Santander y BBVA: la banca saca músculo
Los dos grandes bancos del Ibex suman más de un 330% de revalorización en cuatro años. Si se incluyen los dividendos, el retorno total supera el 415%. Ambos han presentado beneficios récord en el último trimestre y mantienen programas de recompra de acciones que sostienen la cotización.
Santander convence más a los analistas: el 78% aconseja comprar, respaldado por la adquisición de Webster en Estados Unidos. BBVA, por su parte, compite esta misma semana con Iberdrola por el tercer puesto del Ibex por capitalización bursátil. Su exposición a Turquía genera más dudas, pero el exceso de capital permite mantener una rentabilidad por dividendo atractiva.
En este rally, defensa, banca y centros de datos han sido los motores. Los inversores han premiado la visibilidad de ingresos más que la diversificación geográfica.
ACS: centros de datos y cartera récord
ACS acumula una subida del 315% en el periodo, con un impulso del 29,5% en lo que va de año. La constructora ha sabido leer la demanda estructural de infraestructura digital. Su cartera de proyectos creció un 21% en el segundo trimestre, y más del 20% de las nuevas adjudicaciones están vinculadas a centros de datos.
La compañía cerró el semestre con una posición de caja neta de 1.006 millones de euros, lo que le da músculo para seguir invirtiendo. La creación de Coravel junto a BlackRock (a través de GIP) refuerza una apuesta que muchos analistas ven como el principal catalizador a medio plazo.
Un rally concentrado, ¿hasta cuándo?
El Ibex 35 ha encadenado cuatro años alcistas, pero no todas las compañías han participado por igual. Mientras los cuatro valores estrella superan el 300% de revalorización, el conjunto del selectivo se queda en el 143,7%. La dispersión es enorme y refleja una convicción sectorial que, en algún momento, podría tensionarse.
La pregunta que me hago es si este rally tan concentrado es sostenible. Los fundamentales de Indra, Santander, BBVA y ACS son sólidos, pero el mercado ya ha descontado buena parte de las buenas noticias. La defensa europea seguirá recibiendo inversión pública, los bancos se benefician de tipos altos y los centros de datos tienen una demanda estructural. Sin embargo, cualquier cambio en las expectativas de tipos o en la geopolítica podría provocar una rotación hacia valores más rezagados.
El superdividendo de Banco Sabadell, que tras vender TSB repartió 2.500 millones, es otro recordatorio: en este ciclo, el retorno total ha sido aún más generoso para quien ha mantenido las acciones. Indra, con dividendos, supera el 500% de ganancia acumulada. No es un camino libre de riesgos, pero los datos invitan a mirar más allá de la mera cotización.



