El bono a 10 años de EEUU toca el 5% y los expertos recomiendan rotar de bolsa a renta fija

Cuatro de los siete gestores consultados apuestan por trasvasar parte del dinero de bolsa a bonos, frente a los tres que siguen priorizando la renta variable. Las carteras de deuda ya ofrecen TIR de entre el 5% y el 6%, con el bono español por encima del 4%.

El bono de EEUU a 10 años ha tocado el 5%, máximos desde 2007, y cuatro de los siete gestores consultados recomiendan ya trasvasar cartera desde la bolsa hacia la renta fija, según los expertos recogidos por El Economista.

La referencia estadounidense ha llegado a superar esa cota y el bono español a 10 años ha rebasado el 4%. Las ventas masivas de bonos han hundido sus precios y han elevado los rendimientos, en un ejercicio que nadie esperaba al arrancar 2026.

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El telón de fondo es un shock energético sin precedentes, la inflación y el tono de los bancos centrales, explican el movimiento. El BCE subió los tipos 25 puntos básicos el pasado 10 de septiembre y la Reserva Federal hizo lo propio el 16. Christine Lagarde fue explícita: veremos nuevas alzas del precio del dinero y una inflación por encima del 2% durante mucho tiempo.

Por qué el bono de EEUU se ha instalado en el 5%

El mercado no solo digiere las subidas ya ejecutadas: descuenta más. Los futuros incorporan un endurecimiento adicional de 85 puntos básicos en el BCE, 110 en el Reino Unido y 93 en la Fed de cara a 2027, según el equipo de renta fija de Andbank. Buena parte de ese movimiento ya está recogido en las curvas.

Con unos rendimientos tan altos y unos precios tan bajos, cada vez cuesta más justificar la inversión en renta variable frente a la renta fija, que además es menos volátil. La duda no es baladí: en deuda también se pierde dinero, y mucho, como demostró 2022.

El cupón que paga hoy un bono a diez años no se veía en décadas, y ese carry es el argumento central de quienes apuestan por rotar cartera.

Qué dicen las casas: cuatro de siete apuestan por el trasvase

renta fija vs bolsa

‘Mi respuesta es sí’, afirma Javier López Bernardo, gestor en BrightGate Capital. Admite que el shock energético puede llevar la inflación por encima de lo previsto y provocar pérdidas a quien tome duración, pero sostiene que, si el bono se mantiene a vencimiento, el cupón actual es razonable. Muchas carteras de deuda ya están construidas con TIRes del 5% o el 6%.

En la misma tesis se sitúan Francisco Platón y Borja León, del equipo de renta fija de Andbank y gestores del fondo Merchbanc Renta Fija Flexible. Hablan de una oportunidad que hacía años que no veían, e insisten en en distinguir entre el nivel de tipos y la dirección del ciclo monetario.

Rafael Valera, consejero delegado de Buy & Hold, responde con el mismo sí, aunque matiza que ponderar bonos o bolsas depende del horizonte temporal y del perfil de tolerancia a la volatilidad. Aporta un dato: su fondo mixto B&H Flexible ha alcanzado la máxima exposición a renta fija de sus 16 años de historia.

No todos comparten la recomendación. Félix López, gestor de renta fija de Abante, considera que no es el momento: las rentabilidades son atractivas, pero los buenos resultados empresariales, con crecimientos por encima del doble dígito, siguen dando soporte a las valoraciones. Su receta pasa por ajustes tácticos y por reducir liquidez, no por recortar bolsa.

Roberto Scholtes, jefe de estrategia de Singular Bank, apunta en la misma dirección: incrementar la rentabilidad de la cartera de renta fija, sí, pero financiándolo con la liquidez y no con la renta variable. La entidad prevé aprovechar un recorte adicional del 4% en los índices y estima un retorno del 12% para la bolsa en doce meses.

David Ardura, director de inversiones de Finaccess Value, introduce el matiz geográfico. El 4% del bono español no compite con la bolsa europea, pero el 5% del T-Note sí lo hace con una renta variable estadounidense más cara y con dividendos más bajos.

2026 no es 2022: por qué el colchón del cupón cambia el cálculo

La comparación con 2022, el año que estalló con la guerra de Ucrania y una inflación desbocada, sobrevuela todas las conversaciones. Aquel ejercicio el bono estadounidense se dejó cerca del 18% por precio. Para repetir esa caída desde el entorno del 5% actual, el T-Note tendría que alcanzar el 6,65% de rentabilidad, un escenario que hoy nadie sitúa en el centro de las previsiones.

MagnitudNivel actualLectura
Bono de EEUU a 10 añosEn torno al 5%Máximo desde 2007
Bono español a 10 añosPor encima del 4%Compite con la bolsa europea
Tipo de interés del BCE2,5%-0,5% hace cuatro años
Rentabilidad de las carteras de deudaEntre el 5% y el 6%Colchón frente a caídas de precio
T-Note que igualaría la caída de 20226,65%Fuera del escenario central

El punto de partida es otro. En Europa los tipos están en el 2,5%, frente al -0,5% de hace cuatro años. Desde el departamento de Análisis de Ibercaja Gestión lo resumen con una idea: al partir de una rentabilidad cercana al 3%, el devengo de los intereses protege y las curvas tendrían que moverse mucho más para generar pérdidas a doce meses.

Dunas Capital pone el contrapunto: la financiación de la inteligencia artificial, los déficits públicos desbocados y una inflación persistente apuntan a rentabilidades más altas, algo positivo para quien compra deuda y sabe esperar. Su recomendación pasa por no precipitarse en sobreponderar duración ni crédito.

Para la banca del Ibex y para las utilities y telecos del selectivo —Iberdrola, Endesa o Telefónica— el nuevo mapa de tipos cambia la ecuación: su rentabilidad por dividendo compite ya con el cupón de un bono español por encima del 4%.

📊 Las Claves para el Inversor

  • Qué vigilar: Las próximas reuniones del BCE y de la Reserva Federal y el dato de inflación de la eurozona, que confirmarán si siguen en pie las subidas adicionales ya descontadas.
  • Reacción del valor: Un nuevo repunte del T-Note por encima del 5% tensionaría a las compañías más endeudadas del Ibex, mientras el sector bancario mantiene el diferencial de tipos a su favor.
  • Precedente sectorial: En 2022 la renta fija registró pérdidas históricas por precio; hoy la TIR del 5% al 6% de las carteras actúa como colchón y aleja ese escenario.

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