El capex en IA de las grandes tecnológicas de EEUU desemboca en un récord de recompras de acciones

Las empresas del S&P 500 elevarán sus recompras cerca de un 7% este año, hasta el entorno del billón de dólares, según el consenso que recoge FactSet. Las firmas que reciben las inversiones en IA suben sus recompras un 12%, mientras las que más capex gastan las recortan un 32%.

El gasto de capital en inteligencia artificial de las grandes tecnológicas estadounidenses empuja las recompras de acciones del S&P 500 hacia un récord histórico: casi un billón de dólares en 2026, un 7% más que en el ejercicio anterior.

La cifra no es un accidente, sino el destino final de un río de inversión que este año superará el billón de dólares solo entre las grandes tecnológicas. Según el consenso que recoge FactSet, ese capex crecerá cerca de un 50% en 2027 hasta los 1,5 billones, de modo que en dos ejercicios el gasto acumulado rondará los 2,56 billones de dólares.

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El mercado, sin embargo, ya no aplaude a ciegas. Las dudas sobre la viabilidad de mantener el ritmo de desarrollo de la IA se han trasladado al parqué y algunos hiperescaladores cerrarán el año en flujo de caja libre negativo, según el consenso que recoge FactSet.

Un billón en capex y otro en recompras

Para financiar ese esfuerzo, las compañías están acudiendo al mercado de deuda como nunca antes y han reducido, retrasado o reordenado sus asignaciones de capital. Es una carrera sin precedentes que también presiona el mercado de bonos.

El resultado en el accionista es una recompra de acciones en máximos históricos. Tras el retroceso de 2022 y 2023, el año pasado la cifra ya batió todos los registros y para este ejercicio el consenso espera un nuevo máximo, con un alza superior al 7%.

EjercicioRecompras del S&P 500Variación
2025913.000 millones de dólaresRécord histórico
2026 (consenso)~1 billón de dólares+7%

El dinero que un hiperescalador deja de dedicar a recompras acaba en infraestructura, y ese gasto termina siendo el ingreso del proveedor que financia las suyas.

El reparto entre los que invierten y los que cobran

El detalle relevante está en la divergencia. Si se cruzan las compañías que más gastan en capex —Amazon, Microsoft y Alphabet, entre otras— con las que más destinan a recomprar títulos —Apple, Nvidia y JP Morgan—, solo una aparece en las dos listas: Exxon Mobil.

Según Neuberger, las firmas que más invierten en capex para IA redujeron sus recompras un 32%, hasta los 85.000 millones de dólares, mientras que las que reciben esas inversiones las elevaron un 12%, hasta los 100.000 millones.

El caso de Amazon es paradigmático: es la que más invierte en capital y la única de las grandes que no ejecuta buybacks. Su caja se va íntegra a centros de datos y a cómputo, sin retorno inmediato para el accionista.

capex inteligencia artificial

En el otro extremo, el soporte físico de la IA se llena los bolsillos. Fabricantes de semiconductores, centros de datos, eléctricas e infraestructuras cobran por adelantado el capex de los hiperescaladores. El 40% de los ingresos de Nvidia procede directamente de estas compañías.

La consecuencia, según Neuberger, es doble: se reduce el soporte mecánico para el beneficio por acción a nivel de índice, pero cae la concentración por capitalización, porque el apoyo desciende hacia hacia compañías más pequeñas.

El riesgo de recomprar en el pico del ciclo

La lectura técnica no es inocua. Para Jaime Muñoz, gestor de cartera de Miralta AM, lo importante no es cuánto se recompra, sino qué dice esa decisión sobre el retorno del capital: una recompra es una declaración de que no hay mejor destino para ese dinero. Su matiz, que considera fuera de precio, es que ambas partidas son interdependientes.

El dinero que el hiperescalador deja de dedicar a sus recompras lo gasta en infraestructura, y ese gasto es el ingreso del proveedor que financia las suyas. Es la misma cadena leída en dos direcciones.

Giorgio Semenzato, consejero delegado de Finizens, añade que el mercado ya penaliza la ralentización del flujo de caja libre de las grandes tecnológicas y premia a sus proveedores, pero sostiene que el juicio real llegará cuando se compruebe si la inversión se traduce en retornos de capital sostenibles a medio plazo.

El precedente inmediato está en 2022 y 2023, cuando las recompras del S&P 500 retrocedieron. Entonces fue la subida de tipos la que apretó el grifo; ahora es el propio capex. La diferencia es de naturaleza: aquel frenazo fue cíclico y este responde a una decisión de asignación de capital. Las grandes tecnológicas eligen ladrillo y silicio antes que devolver caja. Si el retorno tarda en llegar, el soporte mecánico del beneficio por acción se estrecha justo cuando más se necesita.

📊 Las Claves para el Inversor

  • Qué vigilar: La próxima ronda de resultados de las big tech, donde se confirmará si el flujo de caja libre vuelve a positivo o si el capex de 2027 se revisa a la baja.
  • Reacción del valor: El mercado ya descuenta una ralentización del flujo de caja libre y premia a los proveedores; las recompras actúan como suelo de las valoraciones del S&P 500.
  • Precedente sectorial: El frenazo de recompras de 2022 y 2023, cuando la subida de tipos recortó el soporte al beneficio por acción de las grandes tecnológicas.

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