Si tienes 35 años cotizados y estás pensando en la jubilación anticipada, hay un detalle que puede valerte 200 euros al mes: esperar cuatro meses antes de firmar la solicitud. Te lo traduzco con números.
He revisado más de una vez la tabla de coeficientes reductores que aplica la Seguridad Social y la conclusión siempre es la misma: la jubilación anticipada voluntaria no se penaliza de forma lineal. No baja un poco cada mes. Baja a saltos. Y uno de esos saltos está justo donde muchos trabajadores deciden retirarse.
Alfonso Muñoz Cuenca, funcionario de la Seguridad Social y divulgador especializado en pensiones, lo explicó con un ejemplo que conviene tener a mano antes de pedir cita en el INSS: un trabajador con 38 años cotizados y una base reguladora de 2.000 euros mensuales se enfrenta a dos escenarios muy distintos según el mes exacto en el que solicite la pensión.
Qué pierdes por adelantar el retiro dos años
Vamos a los números. Si ese trabajador se jubila 24 meses antes de su edad ordinaria, entra en el tramo de menos de 38 años y seis meses cotizados. Ahí el coeficiente reductor es del 21%. Sobre una base reguladora de 2.000 euros, esa reducción se come 420 euros al mes.
La pensión resultante se queda en unos 1.580 euros mensuales. Y ojo, porque ese porcentaje no es una multa temporal: se aplica en el momento de acceder a la jubilación y acompaña al pensionista durante toda su vida. No se recupera al alcanzar la edad ordinaria.
El coeficiente reductor no es un peaje que se paga una sola vez: se queda instalado en la nómina de tu pensión para siempre.
El detalle que cambia la decisión aparece cuatro meses más tarde. Si ese mismo trabajador aguanta y solicita la jubilación con 20 meses de anticipo en lugar de 24, el coeficiente de su tramo cae al 11%. La reducción pasa de 420 a 220 euros y la pensión sube hasta unos 1.780 euros.
Cuatro meses de espera no son cuatro meses perdidos: pueden revalorizar la pensión en más de 48.000 euros a lo largo de dos décadas.
Qué ganas esperando solo cuatro meses
Traducido a euros: 200 euros más al mes, para siempre, por esperar cuatro meses. Si esa pensión se cobra durante veinte años, la diferencia acumulada ronda los 48.000 euros. La tabla oficial deja el salto a la vista.
| Meses de anticipo | Coeficiente reductor | Pensión sobre 2.000 euros |
|---|---|---|
| 24 meses | 21,00% | 1.580 euros |
| 23 meses | 17,60% | 1.648 euros |
| 22 meses | 14,65% | 1.707 euros |
| 21 meses | 12,57% | 1.749 euros |
| 20 meses | 11,00% | 1.780 euros |
Fíjate en la secuencia: entre los 24 y los 20 meses el coeficiente se desploma diez puntos, mientras que entre los 20 y los 18 apenas cae del 11% al 8,80%. Casi toda la penalización se concentra en el primer tramo. Ahí está el premio.

La tabla no castiga igual a todas las carreras
Antes de echar cuentas hay que confirmar que cumples los requisitos de la jubilación anticipada voluntaria, la modalidad que permite adelantar el retiro como máximo dos años respecto a tu edad ordinaria:
- Al menos 35 años de cotización efectiva, con dos de ellos dentro de los 15 años inmediatamente anteriores a la jubilación.
- Que la pensión resultante supere la cuantía de la pensión mínima que te correspondería por tu situación familiar al cumplir los 65 años.
El porcentaje que te aplican depende de dos variables: los meses que adelantas y los años que has cotizado. Con carreras más largas la penalización es más suave. Quien ha cotizado entre 38 años y seis meses y menos de 41 años y seis meses soporta un 19% con 24 meses de anticipo. Entre 41 años y seis meses y 44 años y seis meses, baja al 17%. Y a partir de 44 años y seis meses se queda en el 13%.
Primero hay que saber cuál es tu edad ordinaria, porque de ella sale la fecha máxima de anticipo. En 2026, la Seguridad Social la fija en 65 años para quien acredita al menos 38 años y tres meses cotizados; si no llegas a ese periodo, la referencia sube a 66 años y diez meses. Traducido: 63 años en el primer caso, 64 años y diez meses en el segundo.
Y si lo que valoras es esperar algo menos, los números también se mueven. Para el tramo corto de cotización, un año de anticipo deja el coeficiente en el 5,50%; seis meses, en el 4%; un solo mes, en el 3,26%. Para carreras de 44 años y seis meses o más, todavía más bajos: 4,75%, 3,45% y 2,81%. La mayoría de los trabajadores prefiere mirar solo la fecha más temprana posible y se pierde esta parte de la tabla, que puedes consultar en la web de la Seguridad Social.
Lo que yo miraría antes de firmar la solicitud
El debate no es nuevo. Cada vez que la Seguridad Social actualiza las tablas de coeficientes reductores, vuelve la misma pregunta: ¿interesa retirarse en cuanto se cumplen los requisitos o aguantar unos meses más? Lo que sí ha cambiado es la magnitud del castigo en los anticipos largos y el peso de la revalorización anual con el IPC, que hace que partir de una base más alta arrastre esa ventaja hacia arriba año tras año.
Hagamos cuentas con el ejemplo de arriba. Si esos cuatro meses no los trabajas y vives de tus ahorros, dejas de cobrar unos 6.320 euros (los cuatro meses a 1.580 euros). A cambio ganas 200 euros al mes de por vida, y el punto de equilibrio llega en torno a los dos años y ocho meses de pensión. A partir de ahí, todo es ganancia. Si esos cuatro meses sigues trabajando, la espera sale aún mejor: cobras nómina y sigues sumando cotización.
Mi criterio, con los números sobre la mesa: si tu salud y tu trabajo lo permiten, esperar esos cuatro meses entre los 24 y los 20 de anticipo es la jugada con mejor retorno de toda la tabla. Ojo con el detalle que se olvida casi todo el mundo: el coeficiente se fija al acceder a la pensión y no se recalcula después. Lo que firmes, lo cobras. Ninguna hoja de cálculo cambia eso. En la redacción hemos comprobado además que el mismo mecanismo está descrito en esta entrada sobre la jubilación.
Por eso conviene comparar al menos dos escenarios antes de presentar la solicitud: la fecha más temprana posible y esa misma fecha más cuatro meses. La diferencia entre una y otra es la que decide.
💶 El Impacto en tu Bolsillo
- Qué hacer hoy: Descarga tu informe de vida laboral en la Seguridad Social y localiza el tramo de cotización que te corresponde.
- Qué vigilar: Tu edad ordinaria exacta. Con 38 años y tres meses cotizados son 65 años; por debajo, la referencia sube a 66 años y diez meses.
- El error a evitar: Presentar la solicitud en el primer mes posible sin comparar el salto del coeficiente entre los 24 y los 20 meses de anticipo.





