Banco Sabadell ha decidido poner la inteligencia artificial en el centro de su organigrama con la creación de dos nuevas áreas específicas: Inteligencia Artificial y Transformación de Negocio. El movimiento, impulsado por el consejero delegado, busca acelerar el plan estratégico y reforzar la apuesta por el segmento minorista, donde la digitalización marca cada vez más la diferencia.
Una reorganización con la inteligencia artificial como eje
La reestructuración supone un rediseño profundo de la cúpula actual. El banco ha comunicado internamente que la nueva área de IA trabajará de forma transversal para incorporar modelos predictivos, automatización de procesos y análisis de datos en toda la cadena de valor.
Fuentes de la entidad explican que la decisión responde a la necesidad de ganar velocidad frente a competidores que ya están integrando tecnologías de aprendizaje automático en sus operaciones diarias. No se trata solo de un lavado de cara digital, sino de cambiar la forma en que el banco entiende el negocio.
César González-Bueno, consejero delegado, defiende que la banca tradicional tiene que abrazar la IA o quedarse atrás. En una reunión reciente con directivos, subrayó que el objetivo es que cada área de Sabadell tenga un componente de inteligencia artificial en los próximos dos años, lo que explica la creación de una dirección específica.
La apuesta por el negocio minorista y la eficiencia digital
Junto a la dirección de IA, la nueva área de Transformación de Negocio se encargará de rediseñar los procesos comerciales y operativos con foco en los clientes particulares y las pymes. El banco quiere replicar la agilidad de las fintech sin renunciar a la capilaridad de su red de oficinas.
El plan pasa por simplificar la contratación de productos, reducir los tiempos de respuesta en la concesión de créditos y mejorar la experiencia del usuario en la app móvil. Todo ello apoyado en los desarrollos que impulse la nueva dirección de inteligencia artificial.
La reorganización no es un cambio cosmético: el banco está colocando la tecnología en el núcleo de su estructura para sobrevivir a la reconversión del sector.
El foco en el segmento retail no es casual. Tras la opa fallida de BBVA, Sabadell necesita demostrar músculo propio y la digitalización es la palanca más visible para los inversores. En el último trimestre, la entidad ya había adelantado un plan de eficiencia que incluye la robotización de tareas administrativas; la nueva estructura le da forma organizativa.
La competencia con CaixaBank, Santander y los neobancos obliga a una ejecución ágil. Si la dirección de Transformación de Negocio logra acortar los ciclos de lanzamiento de productos, Sabadell podría ganar cuota en un mercado donde el cliente ya no perdona la lentitud.
Una banca más ágil, pero con riesgos por gestionar
Creo que la decisión de González-Bueno va en la buena dirección, pero no está exenta de riesgos. Integrar la inteligencia artificial en una estructura tan jerarquizada como la de un banco tradicional exige un cambio cultural que no se decreta desde un despacho.
He visto demasiados casos de áreas de innovación que se quedan en laboratorio sin permear el negocio real. El reto no es solo tener un equipo de IA, sino conseguir que los responsables de riesgos, cumplimiento o recursos humanos trabajen con datos y modelos en lugar de con procedimientos estáticos.
Además, la inversión necesaria para mantener equipos de ciencia de datos y plataformas tecnológicas competitivas es considerable. Sabadell tendrá que equilibrar esa apuesta con la presión sobre la rentabilidad que sufre todo el sector. Si los resultados no llegan en un plazo razonable, la reorganización podría percibirse como un movimiento defensivo más que como una verdadera transformación.
El banco aún no ha detallado los nombramientos concretos al frente de las nuevas áreas, pero todo apunta a que serán perfiles con experiencia en consultoría tecnológica o fintech. De ese fichaje depende, en gran medida, que el plan no se quede en un nuevo diagrama de cajas.




