Pagos recurrentes en Solana: nuevo programa nativo de suscripciones on-chain sin firmar cada pago en USDC

El programa Subscriptions Delegation permite a cualquier usuario autorizar cobros periódicos en USDC y olvidarse de confirmar cada pago. Empresas como Helius ya lo usan para sus planes API, y la Solana Foundation lo publica como herramienta de código abierto.

La Fundación Solana ha lanzado oficialmente un programa nativo de suscripciones que permite a cualquier persona autorizar pagos recurrentes en USDC —la stablecoin de Circle— sin necesidad de firmar cada transacción. Se acabó el tener que aprobar manualmente el pago mensual de una API, un sueldo o una suscripción de contenidos. Ahora basta con firmar una única autorización para que el cobro se repita automáticamente dentro de los límites que definas.

Hasta ahora, la arquitectura de cuentas de SPL (tanto las del programa original como las de Token-2022) solo guardaba un delegado por activo. Ese delegado —una especie de permiso para que un tercero retire fondos de tu cuenta— se sobrescribía cada vez que autorizabas un nuevo servicio. Si dabas permiso a una plataforma de streaming y luego a un SaaS, el segundo anulaba al primero. Soluciones como crear una cuenta separada para cada proveedor fragmentaban el saldo; construir sistemas de custodia a medida añadía costes y riesgos de seguridad difíciles de auditar.

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El Subscriptions Delegation Program resuelve el problema sin tocar los programas de tokens subyacentes. Crea una dirección controlada por el programa —una autoridad de suscripción— por cada par (usuario, activo). Esta dirección recibe una autorización casi total (el máximo valor entero de 64 bits, unos 18,4 trillones de unidades contables, suficiente para no ser un límite real). Pero la clave es que esa autoridad no es una persona; es una cuenta derivada del programa (PDA) que solo puede firmar transferencias cuando las condiciones que tú hayas definido se cumplen. Y lo más importante: cada relación de pago tiene su propia ficha de autorización, almacenada en una PDA independiente. Crear una nueva suscripción no borra las anteriores.

Tres modelos para cualquier modelo de negocio recurrente

El programa soporta tres esquemas de cobro que cubren desde presupuestos fijos hasta suscripciones de comercio electrónico:

Delegación fija: Permites que un tercero retire hasta una cantidad total concreta. Cada pago descuenta del saldo disponible, y la autorización puede caducar en una fecha determinada. Perfecto para presupuestos de agentes de IA o pagos puntuales con tope.

Delegación recurrente: Defines una cantidad máxima por periodo (diario, semanal, mensual) que se reinicia automáticamente. Ideal para nóminas, pagos a colaboradores o suscripciones donde el pagador impone el límite.

Planes de suscripción del comercio: El comercio publica un plan con precio, periodo y activo aceptado. El usuario lo revisa y acepta explícitamente; las condiciones clave se copian en la cuenta del usuario para que el comercio no pueda cambiar el precio o la periodicidad a escondidas. Es el modelo más cercano a Netflix o Spotify, pero en cadena.

El programa convierte la única casilla de delegado en un multiconector programable: una sola autorización, decenas de acuerdos de pago independientes que no se pisan entre sí.

Los primeros casos de uso: de las APIs a los micropagos

Helius, uno de los proveedores de RPC más utilizados en Solana, ya ha integrado el programa para que sus clientes autoricen los pagos de sus planes API en USDC directamente desde su wallet, sin firmar cada mes. Pero las posibilidades van mucho más allá.

Un agente de IA puede recibir un presupuesto semanal fijo sin acceso ilimitado a los fondos del usuario. Un empleado o freelancer puede cobrar su sueldo en USDC cada viernes sin que el pagador tenga que lanzar la transacción manualmente: la autorización recurrente define el derecho a cobrar, y el programa aplica el límite. Las plataformas de contenidos pueden configurar micropagos: descuentan 0,10 USDC cada vez que abres un artículo premium de un presupuesto mensual de 10 USDC.

El programa es de código abierto, desarrollado por Moonsong Labs en colaboración con la Solana Foundation y auditado por Cantina, y está disponible en el repositorio oficial del programa de suscripciones. Funciona tanto con tokens SPL tradicionales como con Token-2022, y emite eventos on-chain que cualquier indexador puede leer para construir paneles de facturación.

El análisis: ¿cambia esto las reglas del juego de los pagos on-chain?

La llegada de un primitivo nativo para pagos recurrentes no es un detalle menor. Durante años, los creadores de SaaS y plataformas en Solana han tenido que desplegar sus propias soluciones de custodia o renunciar a los cobros periódicos automatizados. Ahora tienen una herramienta estándar y auditada que reduce el tiempo de integración de semanas a días.

No obstante el programa ha sido auditado por Cantiga y todo el código está disponible, el riesgo de errores en contratos inteligentes nunca es cero. Además, el programa gestiona los pagos en USDC, una stablecoin que depende de la solvencia y la regulación de Circle; si en algún escenario extremo USDC perdiera la paridad, las suscripciones podrían verse afectadas. Dicho esto, el hecho de que el delegado sea una PDA que solo ejecuta órdenes bajo condiciones estrictas limita mucho la superficie de ataque comparado con un contrato multifirma o un monedero caliente.

Lo que me parece más relevante es el potencial de este programa para atraer modelos de negocio que hasta ahora evitaban la cadena por el coste de firma repetida. Los pagos por uso, como pagar según el número de consultas a una API o el consumo de mapas descentralizados, tienen ahora una vía sencilla y transparente. Si los monederos como Phantom simplifican la experiencia de usuario para que autorizar una suscripción sea tan fácil como hacer clic, el salto del mundo web2 a los pagos recurrentes en web3 se parecerá mucho a los débitos directos bancarios, pero con el control total en manos del usuario.

La Supervisión Financiera de Solana todavía tiene que recorrer mucho camino en usabilidad, pero este programa de suscripciones es uno de esos ladrillos fundacionales que cambian la conversación: de «¿se puede?» a «¿cómo lo integro?».


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