Bitwise desmonta el mito: las comisiones de Ethereum caen un 51% pero el uso y staking rompen récords

El informe de Bitwise revela que el abaratamiento de las tarifas no ha frenado la actividad de la red. Las transacciones y el staking alcanzan cifras históricas, desmintiendo la narrativa de una Ethereum cara y en desuso.

Las comisiones por usar la red de Ethereum han caído un 51% en el último año, según el último informe del equipo de investigación de Bitwise. Sin embargo, la actividad no solo no se ha resentido: el volumen de transacciones y el staking han batido todos los récords. El dato, de julio de 2026, desmonta el mito de que unas tarifas más bajas desincentivan la seguridad o ahuyentan a los usuarios.

Bitwise no es un observador cualquiera. La gestora estadounidense, responsable del mayor ETF de ether al contado en Estados Unidos —con más de 10.000 millones de dólares bajo gestión—, publica periódicamente métricas on-chain para evaluar la salud de la red. En esta ocasión, sus cifras revelan que el abaratamiento de las operaciones no ha provocado una fuga de validadores ni una pérdida de atractivo para los inversores institucionales.

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El motor de la caída: las capas 2 y el legado de Dencun

Ethereum ha sabido aprovechar dos innovaciones clave: la adopción masiva de rollups (redes de segunda capa) y la actualización Dencun, activada en marzo de 2024. Dencun introdujo las transacciones con blobs, pequeños paquetes de datos que permiten a estas capas acumular decenas de miles de operaciones y liquidarlas en la red principal a un coste irrisorio.

El resultado es una caída drástica de las tarifas. Según Bitwise, el coste medio por transacción en Ethereum se sitúa ahora en torno a 1,5 dólares, frente a los más de 3 dólares que costaba de media un año atrás. Mientras, los rollups como Arbitrum, Optimism, Base o zkSync han multiplicado su actividad: entre todas las L2 se procesan ya más de 15 millones de transacciones diarias, un volumen que la capa principal no podría absorber sin ese soporte infraestructural.

La paradoja es evidente: aunque cada transacción individual cuesta menos, el volumen total de operaciones genera una economía de escala que mantiene los ingresos de los validadores. Y las tarifas reducidas atraen a nuevos usuarios institucionales y a aplicaciones que antes huían de los costes de gas.

Staking imparable: más de 40 millones de ETH bloqueados

tarifas Ethereum 2026

En paralelo, el staking —el mecanismo por el que los usuarios bloquean sus ether para validar la red y recibir recompensas— ha alcanzado una cifra sin precedentes. El informe de Bitwise señala que ya hay más de 40 millones de ETH depositados en el contrato de staking, lo que representa cerca del 33% del total en circulación. Desde la activación de los retiros con la actualización Shanghai en 2023, nunca se había visto una acumulación tan grande.

El número de validadores activos ha superado por primera vez el millón, consolidando en en el staking una pieza central de la red. Aunque las recompensas por validar transacciones han disminuido ligeramente en términos absolutos —porque las comisiones base son más bajas—, las propinas (tips) y los ingresos por MEV mantienen el rendimiento anualizado en torno al 3-4%, suficiente para que los inversores institucionales sigan viendo al ether como un activo productivo.

La caída de las comisiones no ha vaciado la red: más usuarios y más ether en staking demuestran que Ethereum es cada vez más atractivo.

Qué significa este dato para el inversor de Ethereum

Los números de Bitwise pintan un escenario optimista para los poseedores de ether, pero conviene leerlos con matices. Por un lado, la caída de tarifas demuestra que la red puede escalar sin perder seguridad: los rollups absorben la demanda y la capa base se mantiene como la capa de liquidación definitiva. Eso atrae a más desarrolladores y usuarios institucionales, como los fondos que canalizan sus inversiones a través de los ETF de ether de BlackRock y Fidelity.

Sin embargo, el récord de staking también plantea una sombra. A mayor proporción de ether bloqueado, menor oferta disponible en los mercados, lo que podría tensionar la liquidez en momentos de pánico. Además, la concentración de validadores en unos pocos proveedores de liquid staking como Lido o Coinbase sigue siendo un riesgo para la descentralización de la red. Nadie quiere un Ethereum donde cuatro actores controlen el consenso.

Pese a estas cautelas, el informe de Bitwise refuerza la tesis de que Ethereum está encontrando un equilibrio sostenible: tarifas bajas, alta actividad y una base de staking sólida. Si las tendencias se mantienen, el próximo gran salto llegaría con la implementación completa del restaking nativo y la madurez de las aplicaciones de capa 2, que podrían multiplicar aún más los ingresos por comisiones a largo plazo. Por ahora, los inversores tienen un dato claro: quemar ether en cada transacción ya no es sinónimo de red cara, sino de una infraestructura que se prepara para la adopción masiva.


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