La banca española guarda silencio ante la investigación de la CNMC por hipotecas con precios irracionales

La CNMC abrió el expediente el 16 de junio y analiza si los mensajes públicos de los banqueros sobre precios futuros perjudicaron la competencia. Las entidades imponen la ley del silencio en sus comparecencias, aunque defienden que el mercado hipotecario español es el más competi

La banca española ha impuesto la ley del silencio. Desde que la CNMC abrió un expediente sancionador por posibles prácticas anticompetitivas en el mercado hipotecario el pasado 16 de junio, los principales ejecutivos del sector han dejado de comentar cualquier detalle sobre la evolución de los precios de los préstamos para vivienda. Lo que antes era un discurso abierto y competitivo —con menciones a “precios irracionales” o a la necesidad de pisar el freno— ha quedado reducido a defensas genéricas de la competitividad del mercado español, amparadas en las estadísticas del BCE.

El procedimiento de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia apunta a las declaraciones públicas realizadas por directivos de las entidades entre finales de 2024 el primer trimestre de 2025, cuando la guerra hipotecaria llevó los tipos fijos por debajo del 2% TIN con el euríbor aún por encima. Competencia sospecha que esos mensajes —advertencias sobre el encarecimiento futuro del crédito o llamadas a la contención— permitieron a los bancos anticipar el comportamiento de sus rivales y relajaron la presión competitiva.

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El expediente que ha congelado el discurso

La resolución de la CNMC, fechada el 16 de junio y que se enmarca en los últimos movimientos de Caní Fernández al frente del organismo, analiza dos ejes: la comunicación de la política comercial futura en hipotecas y el papel de los brókeres en la intermediación. El expediente, que puede prolongarse hasta dos años, ha provocado un giro inmediato en la estrategia de comunicación de las entidades. Ya no se habla de “precios irracionales”, como hizo Gloria Ortiz, consejera delegada de Bankinter, tras la presentación de resultados de la entidad en el primer trimestre. Ahora se impone la cautela.

La reacción ha sido uniforme. “Nosotros no ponemos los precios según los mensajes de la competencia”, se limitó a responder Carlos Torres, presidente de BBVA, durante la inauguración del curso de la APIE en Santander. Marc Armengol, nuevo CEO de Sabadell, evitó cualquier declaración sobre el nivel competitivo del mercado en su primera presentación de resultados: “Es un expediente que está abierto, no voy a hacer ningún comentario”. Héctor Grisi, consejero delegado de Santander, sólo defendió que el mercado español es uno de los más competitivos de Europa, sin entrar en detalles.

De la guerra de precios al silencio corporativo

La génesis del caso se remonta a la ofensiva comercial que CaixaBank desató a finales de 2024, y a la que se sumaron Sabadell —en plena defensa frente a la OPA hostil de BBVA—, Unicaja, Kutxabank, Abanca, Ibercaja y las cajas rurales. La financiación a tipo fijo cayó por debajo del 2%, en un contexto en el que el euríbor se movía por encima de ese nivel. Con el estallido del conflicto en Irán y la escalada del indicador hasta rozar el 3%, las entidades enfriaron la competencia y comenzaron a comentar públicamente el encarecimiento del crédito. Esas declaraciones son ahora el objeto de la investigación.

La patronal AEB, a través de su presidenta Alejandra Kindelán, ha defendido la legalidad del comportamiento de las entidades y esgrime los datos del BCE para sostener que el mercado hipotecario español es el más competitivo de Europa. El tipo TEDR —que excluye bonificaciones y costes asociados— se situó en el 2,85% en España en mayo, frente al 3,45% de la eurozona, el 3,10% de Francia, el 3,50% de Italia y el 3,93% de Alemania.

banca española

El silencio de los banqueros es tan homogéneo como los mensajes que investiga la CNMC.

Lo que está en juego: el coste real de las hipotecas

Más allá de los tipos de interés declarados, la investigación apunta también al sobreprecio que los clientes asumen a través de los productos vinculados, en particular los seguros de vida. El dato de TAE del Banco de España para mayo fue del 2,92%, apenas siete puntos básicos por encima del TEDR, pero no captura el coste efectivo que soportan las familias hipotecadas una vez sumadas las primas de esos seguros. Competencia quiere determinar si la comercialización ligada lastró la competencia real, un flanco que preocupa de manera especial al sector.

Si el expediente se cierra con una sanción, el impacto económico sería limitado en términos cuantitativos —las multas de la CNMC suelen moverse en decenas de millones—, pero el daño reputacional y la sombra de un precedente incómodo podrían tener mayor recorrido. El sector financiero, que ha basado su defensa en los datos del BCE y en la ausencia de coordinación efectiva, se enfrenta ahora a un proceso que pone bajo la lupa su política de comunicación y el papel de los directivos como emisores de señales al mercado.

La banca se expone a un precedente regulatorio

La investigación llega en un momento en que la competencia en hipotecas se había moderado de forma natural, con el euríbor al alza y los márgenes de las entidades bajo presión. El riesgo para los bancos no es tanto la multa como la calificación jurídica de los hechos: si la CNMC concluye que hubo intercambio de información a través de declaraciones públicas, se sentaría un precedente incómodo para la comunicación corporativa de un sector que se caracteriza por una elevada transparencia ante los analistas. El mercado está acostumbrado a que los consejeros delegados comenten la estrategia comercial, pero la resolución de Competencia podría estrechar los límites de lo admisible.

El sector insiste en que nunca hubo coordinación y que los mensajes respondían a la realidad del mercado. La apertura del expediente, sin embargo, ya ha provocado el efecto silencio. En las próximas presentaciones de resultados, los inversores prestarán atención no sólo a las cifras, sino a lo que los directivos decidan callar.

📊 Las Claves para el Inversor

  • Qué vigilar: El avance del expediente de la CNMC, que puede durar hasta dos años, y las posibles sanciones económicas o medidas correctoras sobre la comercialización de hipotecas con productos vinculados.
  • Reacción del valor: Las cotizaciones de la banca no han sufrido por ahora, pero un dictamen condenatorio podría generar incertidumbre sobre la capacidad de las entidades para gestionar su política de precios sin incurrir en riesgos regulatorios.
  • Precedente sectorial: La CNMC ya ha sancionado a otros sectores por intercambio de información; una resolución firme contra la banca elevaría la presión sobre la comunicación de los directivos en cualquier industria con alta concentración.

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