
El Congreso de los Diputados ha dado este martes luz verde definitiva a la ley que crea la pasarela voluntaria al RETA para que los autónomos que cotizan a través de mutualidades puedan convertir sus ahorros en años de cotización y acceder así a una pensión pública de jubilación. La medida beneficiará a cerca de 100.000 profesionales que hasta ahora dependían de rentas privadas de entre 300 y 500 euros al mes.
La aprobación culmina un largo recorrido de cuatro años de movilizaciones de abogados, procuradores, arquitectos y otros mutualistas alternativos, que reclamaban una salida ante unas pensiones privadas insuficientes. El texto final, que incorpora enmiendas del PP, impone al Gobierno la obligación de desarrollar el reglamento en un plazo de tres meses. La pasarela es voluntaria: quien decida traspasar sus fondos a la Seguridad Social lo hará de forma individual, y la decisión será irreversible.
Quiénes son los mutualistas alternativos y quiénes podrán beneficiarse
Se trata de profesionales liberales que, por razones históricas, no estaban obligados a darse de alta en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) y optaron por cotizar a mutualidades privadas como la Mutualidad de la Abogacía, la de Procuradores, la Hermandad de Arquitectos o Mutual Médica. Aunque realizaban aportaciones mensuales, el importe mínimo legal era muy bajo, lo que ha dejado un capital acumulado insuficiente para garantizar una jubilación digna.
Según los datos manejados durante la tramitación, hay alrededor de 100.000 mutualistas alternativos en esta situación. Las estimaciones de las propias mutualidades apuntan a que la mitad –unos 50.000– podrían optar por la pasarela al RETA para mejorar su futura pensión pública.
La mayoría de los mutualistas optará por esta vía porque, a diferencia de las rentas vitalicias privadas, la pensión de la Seguridad Social se revaloriza anualmente con el IPC y ofrece mayor seguridad. Además, con la pasarela podrán sumar los años cotizados que les faltaban para alcanzar los 15 exigidos para la pensión mínima o incrementar la cuantía de su futura paga.
La pasarela no es un regalo: repara un sistema que condenaba a miles de autónomos a jubilaciones de 400 euros al mes.
Cómo convertir los ahorros en años cotizados: las dos fórmulas de la pasarela
La ley establece dos vías de conversión para traducir el dinero acumulado en la mutualidad en periodos de cotización al RETA:
Conversión 1 por 1 (mes por mes). Se aplica a los mutualistas que estuvieran en una mutualidad antes del 10 de noviembre de 1995 y a quienes tengan al menos 52 años a 31 de diciembre de 2026. Por cada mes que hayan estado aportando, se les reconoce un mes de cotización a la Seguridad Social. Esta fórmula protege a los que ya tienen poco margen para acumular más años antes de su jubilación.
Conversión mediante coeficiente de mejora. Para el resto de mutualistas, se aplica un coeficiente que oscila entre el 0,67 y el 0,87 (cuanto más bajo, mejor para el interesado). La fórmula toma la base mínima de cotización del RETA en cada momento y la multiplica por ese coeficiente para calcular el coste de cada año de cotización reconocido. Con un coeficiente del 0,67, por ejemplo, 50.000 euros ahorrados se transforman en unos 20 años cotizados. El texto legal deja un rango en lugar de un único valor fijo, lo que ha generado cierta incertidumbre que deberá concretar el reglamento.
Hay que aclarar que el dinero no se traspasa a la Tesorería General de la Seguridad Social hasta que llega el momento de la jubilación. Sin embargo, la solicitud de adhesión a la pasarela debe presentarse con antelación y, una vez aceptada, no se puede dar marcha atrás.
Los mutualistas jubilados se quedan fuera: la herida que no cierra
Uno de los puntos más polémicos de la reforma es la exclusión de los mutualistas pasivos: aquellos que ya se han jubilado y están percibiendo rentas de entre 350 y 500 euros mensuales de su mutualidad. A pesar de que durante el trámite en el Senado se llegó a introducir una enmienda para incluirlos, finalmente se retiró. Fuentes socialistas arguyen que retrotraer una jubilación ya concedida tiene “implicaciones jurídicas muy delicadas”.
La plataforma J2, que lleva dos años y medio manifestándose frente al Congreso, considera el resultado “muy insatisfactorio”. Ángel López, uno de sus fundadores, lamenta que la ley “es cicatera en el reconocimiento de años de cotización” y “deja atrás a los mutualistas jubilados”. Francisco Toll, presidente de la Mutualidad de Procuradores, califica de “injusto” que quienes iniciaron las movilizaciones se queden ahora fuera. Sumar, por su parte, ya ha advertido de que “esta reforma va a quedar incompleta” y habrá que hacer una nueva norma.
Una pasarela que llega con retraso y demasiadas aristas
La aprobación de la pasarela es, sin duda, un avance histórico para un colectivo que llevaba años reclamando el derecho a una pensión pública digna. Sin embargo, el recorrido parlamentario ha dejado claras las tensiones y las soluciones a medias. La reivindicación inicial de una conversión 1 por 1 para todos los mutualistas no ha prosperado, y la horquilla de coeficientes introduce un elemento de incertidumbre que el reglamento deberá acotar con urgencia. El Gobierno tiene tres meses para ello y, si no es ágil, puede generar expectativas frustradas y nuevos bloqueos administrativos.
La exclusión de los pasivos es la gran asignatura pendiente. Los datos son contundentes: un mutualista jubilado que percibe 400 euros al mes sin revalorización queda en una situación de vulnerabilidad extrema. Mientras el Ejecutivo no afronte esta brecha, la protesta continuará. Además, la obligación de que la mutualidad mantenga el régimen alternativo al RETA al menos hasta 2030 –y el encargo de un informe sobre su viabilidad– muestra que la transición no será rápida y que el modelo mixto convivirá aún varios años.
Con todo, la pasarela marca un punto de inflexión. Para los mutualistas que aún están en activo y pueden acogerse a la medida, la opción es clara: convertir sus ahorros en derechos de pensión pública, revalorizables y con mayor cobertura. La pelota está ahora en el tejado del Gobierno, que debe publicar un reglamento ágil y claro para que la pasarela sea realmente efectiva.
Guía rápida de la pasarela
- 📅 Plazos: La ley se ha aprobado hoy. El Gobierno tiene tres meses para publicar el reglamento que detalle el procedimiento de solicitud. A partir de ahí, la pasarela estará disponible de forma continua; no hay una fecha de cierre.
- ✅ Requisitos clave: Ser mutualista alternativo (cotizar por mutualidad y no al RETA). Tener dinero acumulado en la mutualidad. La decisión es voluntaria, individual e irreversible.
- 🌐 Dónde solicitarlo: Se espera que el procedimiento se gestione a través de la Tesorería General de la Seguridad Social (sede electrónica). Aún no está habilitado; habrá que esperar al reglamento.
- 💰 Conversión: Fórmula 1:1 para mutualistas anteriores a 1995 o mayores de 52 años a 31/12/2026. Para el resto, el dinero acumulado se traduce en años de cotización aplicando un coeficiente de mejora (0,67-0,87): 50.000 euros pueden generar unos 20 años cotizados.
- ⚠️ Error a evitar: Creer que el trasvase es automático. Habrá que solicitarlo y, una vez aceptado, no se puede volver atrás. Además, si esperas a jubilarte para pedirlo, el dinero no se moverá hasta entonces, pero la solicitud ha de formalizarse con antelación.




