EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Un robo de cable de cobre en la estación de La Sagrera ha provocado retrasos en los trenes de alta velocidad del corredor Barcelona-Girona.
- ¿Quién está detrás? El gestor ferroviario Adif y la operadora Renfe están gestionando la incidencia, con técnicos trabajando en la reparación.
- ¿Qué impacto tiene? Los trenes AVE y Avant sufren demoras de duración indeterminada. No se han comunicado cancelaciones, pero el servicio se presta con retrasos mientras se restablece la señalización y las telecomunicaciones.
Un robo de cable de cobre en la estación barcelonesa de La Sagrera ha interrumpido este miércoles la circulación de los trenes de alta velocidad entre Barcelona y Girona. Adif ha confirmado, a través de un comunicado en sus redes sociales, que los técnicos trabajan para solucionar la incidencia “lo antes posible”, mientras los trenes acumulan retrasos que podrían prolongarse varias horas.
Fuentes de Adif consultadas por MERCA2.ES apuntan a que el robo ha afectado al sistema de señalización del tramo, lo que obliga a los maquinistas a circular con precaución y bajo supervisión manual. Los retrasos son variables, con trenes que acumulan demoras de entre 20 y 40 minutos en algunos casos, aunque no se descarta que aumenten a lo largo de la tarde si la reparación se complica.
La operadora Renfe no ha detallado, por el momento, el número exacto de trenes afectados. La alta velocidad Barcelona-Girona es un corredor estratégico que conecta la capital catalana con el norte de la provincia y enlaza con el resto de Europa, por lo que cualquier incidencia tiene un efecto multiplicador sobre el tráfico ferroviario.
Un segundo robo de cobre en 24 horas y el precedente de Rodalies
Este incidente se produce apenas un día después de otro robo de cable que obligó a paralizar la circulación de trenes de Rodalies entre Lleida y La Plana de Picamoixons. Los daños, causados por varios incendios en el enclavamiento de Vinaixa, destrozaron el sistema de telecomunicaciones y el cableado de fibra óptica.
Como solución provisional, Renfe estableció un plan de transporte alternativo por carretera en las líneas R13 y R14, que conectan Barcelona con Lleida pasando por Tarragona. Esa respuesta, aunque limitada, refleja la vulnerabilidad de la red ferroviaria catalana ante los ataques al cableado de cobre, un recurso cada vez más codiciado por los ladrones.
La repetición de robos en dos días pone en evidencia la fragilidad de la infraestructura ferroviaria en Cataluña y la necesidad de acelerar los sistemas de protección.
La Sagrera es un nodo ferroviario clave, en plena transformación con las obras de la futura estación intermodal. El robo de hoy no solo afecta a la alta velocidad actual, sino que enciende las alarmas sobre la seguridad durante las obras de ampliación.
Hoja de Ruta: Claves del Viaje
El impacto directo sobre los viajeros es claro: retrasos y, en el peor de los casos, posibles cancelaciones si la reparación se alarga. La incertidumbre se cierne sobre quienes tenían previsto desplazarse esta tarde entre Barcelona y Girona, un trayecto habitual para el turismo de negocios y el ocio en plena temporada estival.
La zona cero es el mismo tramo de alta velocidad que, a diario, mueve a cientos de pasajeros. Además del perjuicio inmediato, la repetición de robos en menos de 24 horas evidencia un problema estructural al que Adif y el Ministerio de Transportes llevan meses intentando poner coto. La lectura estratégica es que, sin una inversión más agresiva en vigilancia y métodos disuasorios, los sabotajes al cableado se convertirán en una amenaza recurrente para la puntualidad ferroviaria.
Los datos, aunque todavía provisionales, hablan de una afectación más amplia que la de ayer: ayer se paralizó una línea de media distancia; hoy, el golpe alcanza a la alta velocidad. Eso altera la percepción de fiabilidad del AVE en un corredor que compite con la oferta de autobús y coche privado.
La coincidencia de ambos robos sugiere un patrón de oportunidad que los ladrones están explotando. Mientras Adif no comunique un plazo claro de restablecimiento, la recomendación para los viajeros es que consulten los canales oficiales antes de acudir a la estación. La próxima ventana crítica será la hora punta de la tarde, cuando la demanda repunta y los trenes acumulados de la mañana podrían generar un efecto embudo.





