Los agentes de IA están transformando el software empresarial a un ritmo que la ciberseguridad tradicional no puede seguir. Neo, fundada por el equipo que llevó a SentinelOne a una salida a bolsa histórica, acaba de salir del modo sigiloso con una ronda de 100 millones de dólares para construir la capa de control que el mercado necesita. La lección: el talento con un exit previo y visión de categoría es el activo que dispara las rondas en los sectores emergentes.
Un mercado explosivo: el 40% del software empresarial será agente este año
Según Gartner, solo el 5 % de las aplicaciones empresariales incorporaban capacidades agentivas en 2025, pero esa cifra saltará al 40 % antes de que termine 2026. La adopción masiva de agentes autónomos —capaces de razonar, actuar, invocar herramientas y desplazarse por flujos de trabajo con permisos válidos— está creando una superficie de ataque que los equipos de seguridad no ven ni gobiernan. Esa es la brecha que Neo viene a cerrar.
La plataforma de Neo ofrece un inventario completo del software agente que corre en la empresa, inteligencia sobre sus capacidades y riesgos, atribución en tiempo real de cada acción a un humano o a un agente, y un control granular de políticas. En lugar de externalizar la ejecución de las políticas a otra herramienta, Neo las aplica de forma nativa bloqueando actividad de riesgo.
«El software empresarial se está volviendo autónomo y las arquitecturas de seguridad actuales fueron diseñadas para aplicaciones deterministas y usuarios humanos», explica Nick Warner, CEO y cofundador de Neo. «Neo da a las organizaciones la capa de control en tiempo real que necesitan para gobernar ese comportamiento».
Del IPO de SentinelOne a una ronda de 100 millones: el equipo que convence a los grandes fondos
Warner diseñó y construyó toda la organización de go-to-market de SentinelOne y, como director de operaciones, la llevó a bolsa en 2021. Antes había ocupado puestos sénior en Cylance, McAfee y Forcepoint. Su cofundador, Shlomi Salem, lideró la ingeniería de detección de SentinelOne durante más de una década; Eran Shirazi cofundó EasySend y dirigió el grupo de investigación de vulnerabilidades de la Unidad 8200 de las Fuerzas de Defensa de Israel. Este currículum, que combina la creación de una categoría de ciberseguridad de escala mundial con experiencia en inteligencia ofensiva, ha facilitado que fondos como Andreessen Horowitz y Bessemer Venture Partners —junto con Craft Ventures y Merlin Ventures— hayan puesto 100 millones de dólares sobre la mesa en una sola operación.
📦 Caso de estudio: Neo
- El reto: Los equipos de SecOps carecen de visibilidad y control sobre el software agente que los empleados adoptan y los proveedores integran en herramientas ya aprobadas.
- La jugada: Un equipo de fundadores con un IPO exitoso y una década de experiencia en detección de amenazas construye una capa de control nativa que inventaría, monitoriza y bloquea en tiempo real.
- El resultado: Ronda de 100 millones de dólares nada más salir del stealth, con el respaldo de a16z, Bessemer, Craft y Merlin.
- La lección: La credibilidad del equipo —demostrada con un exit previo— acelera el chequeo de due diligence y dispara la valoración en mercados calientes. El product-market fit se vende solo cuando el equipo ya ha construido una categoría antes.

La credibilidad del equipo es el atajo que convierte una ronda semilla en una Serie B desde el primer día.
Qué enseña Neo al ecosistema emprendedor español
La operación de Neo no es un simple golpe de suerte. Responde a un patrón que los inversores de Venture Capital repiten una y otra vez: el founder-market fit —la capacidad de un equipo para ejecutar en un mercado porque ya lo ha hecho antes— es el factor que más pesa en las grandes rondas. Cuando a16z y Bessemer entran con fuerza en una compañía que aún no ha facturado, no compran tracción: compran el track record.
Para los fundadores españoles, el caso de Neo subraya tres realidades. Primero, que los sectores emergentes —como la seguridad del software autónomo— premian al que llega con una visión de categoría y la ejecución para materializarla. Segundo, que haber participado en una salida a bolsa o en un exit relevante es un multiplicador directo del cheque que puedes levantar. Y tercero, que el ecosistema israelí —del que bebe parte del equipo de Neo— sigue generando la densidad de talento en deep tech que dispara las valoraciones. La startup nation no compite por mano de obra barata: compite por fundadores que han construido las empresas que hoy cotizan en el Nasdaq.
El dinero no fluye hacia las ideas brillantes, sino hacia los equipos que ya han demostrado que saben convertir una idea brillante en un gigante cotizado. Esa es la lección que Neo deja para cualquier founder que esté preparando su pitch deck.
🚀 Hoja de Ruta para Emprender
- Construye tu propio exit: No necesitas un IPO; una salida modesta, un rol senior en una scale-up que cotiza o haber liderado un equipo de producto en una empresa de alto crecimiento ya te da la credibilidad que los inversores buscan.
- Ataca mercados en formación: El timing lo es todo. Cuando un sector como la seguridad agente pasa del 5 % al 40 % de adopción en un año, los fundadores que llegan con la solución correcta consiguen rondas que de otra forma serían impensables.
- Articula la nueva categoría con datos de terceros: Neo no se limitó a describir su producto: se apoyó en cifras de Gartner para demostrar que el problema no era una intuición, sino un tsunami medible. Haz lo mismo en tu pitch: respalda la tesis con métricas externas imparables.





