Netflix lleva años siendo el centro del universo del streaming, tanto para los espectadores como para los inversores. Pero su última presentación de resultados ha dejado fríos a los segundos y ha hecho que los analistas vean con dudas el futuro inmediato del gigante del streaming. El fracaso en sus esfuerzos por adquirir Warner Bros. Discovery ha dejado dudas entre los inversores y ha complicado predecir el futuro inmediato de una empresa que parece acercarse al tope de suscripciones que puede asumir.
Como señalan las declaraciones de Stephen Innes, socio director de SPI Asset Management, citado por Bolsamanía, ‘el problema no radica tanto en que Netflix se haya convertido de repente en un mal negocio, sino en que el mercado tiene dificultades para identificar su próximo gran motor de crecimiento. Es un reto complicado, sobre todo porque no hay demasiadas opciones para la plataforma a corto plazo sin cambiar de forma radical su estrategia de contenido.

‘Las cifras del segundo trimestre se ajustan más o menos a las expectativas, pero la previsión para el tercer trimestre implica el menor crecimiento de los ingresos en tres años y no hace más que alimentar la preocupación por la competencia y la estrategia a largo plazo tras su fallido intento de comprar Warner Bros. Discovery’, valora Russ Mould, director de inversiones de AJ Bell.
Las dudas desde Netflix
La preocupación no llega solo de parte de los analistas, sino también por las declaraciones de su consejero delegado, Ted Sarandos, quien ha asumido que las nuevas temporadas de algunas series que consideraban clave no han tenido los números esperados. Según datos publicados por Bloomberg, la segunda temporada de One Piece ha perdido un 30% de su audiencia, mientras que la más reciente temporada de Beef ha perdido alrededor del 70% de sus espectadores.
Es un problema, sobre todo, para una plataforma que ha estado buscando que cada uno de sus suscriptores sea más lucrativo a través de la publicidad. Por tanto, que sus nuevos programas, sobre todo algunos de los más costosos, se queden sin audiencia es un problema mayor de lo que era hace unos años, cuando las suscripciones eran la única métrica realmente importante para sus resultados. Si esto se suma a una ralentización del crecimiento, es evidente que hay que buscar soluciones rápidas.
¿Qué opciones tiene Netflix?
Es complicado para la empresa buscar opciones. La plataforma ha estado coqueteando con eventos en directo, incluyendo inversiones a largo plazo como la compra de la WWE o los combates de boxeo y partidos de tenis, pero no ha hecho las inversiones de otras plataformas de la competencia, como HBO, Amazon o incluso Disney+ en los países de América Latina. Es un punto donde la empresa de la gran ‘N’ se ha quedado por detrás de sus rivales y donde empieza a sufrir.
Es cierto que tiene otros acuerdos y otras inversiones que pueden ayudar a mejorar sus datos. La inversión en inteligencia artificial o los acuerdos con Spotify para promover y transmitir eventos musicales pueden ser opciones interesantes, pero cada día es más evidente que el mundo del streaming, desde la llegada de la publicidad, exige también la presencia del contenido en directo. A esto se suma que, como ha demostrado el éxito de HBO con los Juegos Olímpicos y el de Amazon con la NBA, los deportes en directo son especialmente atractivos en este aspecto.

El propio Sarandos ha señalado la necesidad de invertir en el mundo del entretenimiento en directo. ‘También estamos muy satisfechos con la inversión realizada hasta ahora en nuestra programación en directo’, dijo el directivo. ‘Desempeña un papel fundamental en la captación de público, el aumento de los ingresos publicitarios, la generación de conversación y el lanzamiento de nuevos programas. Además, nos ayuda a comprender las ventajas de la programación en directo en comparación con el resto de nuestro catálogo. Estamos ampliando nuestra oferta de eventos en directo’.
Ya usan la IA para su contenido
La otra revelación clave de Ted Sarandos es que la inteligencia artificial ya se está usando en buena parte del contenido que vemos en pantalla. Según el directivo, hay unos 300 programas que ya tienen escenas o al menos tomas que usan IA generativa, mencionando entre ellos el documental The American Experiment.
‘Estamos utilizando Gen AI para tomas y secuencias realmente complejas… para realizar multitudes o escenas de batallas históricas, ese tipo de cosas’, comentó Sarandos. ‘Y hay que tener en cuenta que, en muchos casos, las producciones habrían omitido esas tomas clave porque simplemente no habrían podido costearse. Así que se salvan gracias a la disponibilidad y el acceso a estas herramientas de Gen AI‘, señala el directivo.





