David Martínez vende acciones de Sabadell y reduce su participación al 2% tras la OPA de BBVA

El inversor mexicano liquida más de 120 millones de euros en títulos y su participación queda en el 2%. La venta coincide con la resaca de la fallida opa de BBVA sobre Sabadell.

El multimillonario mexicano David Martínez ha vendido el 1,5% del capital de Banco Sabadell, reduciendo su participación del 3,5% al 2%, según los registros de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). La operación, valorada en más de 120 millones de euros a precios de mercado, marca la salida progresiva del que fue consejero del banco y uno de los principales apoyos internos a la oferta pública de adquisición (OPA) lanzada por BBVA a finales de 2024.

Un apoyo decisivo en la OPA de BBVA

David Martínez, fundador de la firma de inversión Fintech Advisory, entró en el consejo de administración de Sabadell en 2013 en representación de su propio vehículo de inversión. Durante la batalla por el control del banco, fue uno de los pocos consejeros que se posicionó abiertamente a favor de la integración con BBVA, en contraste con el rechazo frontal del presidente de Sabadell, Josep Oliu, y del equipo directivo. Aquella OPA, lanzada por BBVA en diciembre de 2024 con una ecuación de canje mejorada posteriormente, acabó fracasando en 2025 por la oposición del Gobierno español y las reticencias de los supervisores europeos, que temían una concentración excesiva en el mercado de pymes. La fractura que dejó en el accionariado de Sabadell no se ha cerrado del todo.

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Venta en bloque: 1,5% del capital

La desinversión de Martínez se ha ejecutado en varias operaciones de mercado durante las últimas semanas, como recoge la notificación remitida a la CNMV. El precio medio de venta se estima próximo a los 2,5 euros por acción, lo que supone un rendimiento razonable para un inversor que acumuló títulos a lo largo de la última década en torno a costes inferiores a 1 euro. El pico de cotización de Sabadell en 2026, impulsado por los sólidos resultados trimestrales y la expectativa de menor presión regulatoria, ha brindado una ventana de liquidez que Martínez ha aprovechado.

Con este movimiento, el inversor mexicano se desprende de cerca de la mitad de su posición y pasa de controlar un 3,5% a un 2% residual, que le sitúa aún entre los accionistas significativos pero lejos del núcleo duro formado por BlackRock, Dimensional Fund Advisors y el propio equipo directivo. Fuentes del mercado indican que no se ha identificado un comprador único, sino una venta fragmentada entre inversores institucionales.

Lectura estratégica: salida sin ruido

La venta de Martínez no es un hecho aislado. Llega después de que otros accionistas históricos, como varios fondos de pensiones británicos, hayan reducido sus posiciones a raíz de la fallida OPA. La ruptura de aquella operación corporativa ha diluido la tesis de consolidación que sostenía al valor y ha devuelto al banco a una senda de crecimiento orgánico, siempre bajo la atenta mirada de posibles nuevos pretendientes. Sin embargo, la desinversión de un consejero que apostó por BBVA envía una señal: la prima de control sobre Sabadell ya no es lo que era.

Para BBVA, la noticia es agridulce. Por un lado, uno de sus principales aliados internos abandona el barco, lo que reduce la posibilidad de una reapertura futura de la operación. Por otro, la ausencia de un inversor activista que presionara por la fusión permite al banco catalán centrarse en su plan estratégico «Sabadell 2028», que incluye una recompra de acciones y la mejora del margen de intereses en los próximos dos ejercicios.

David Martínez ha pasado de ser un actor clave en la gobernanza de Sabadell a liquidar posiciones sin mirar atrás.

¿Qué implica para el accionariado?

La salida de David Martínez no altera de forma inmediata el control de Sabadell, que sigue en manos de un consejo independiente y de grandes gestoras de fondos pasivos. No obstante, pone el foco en la gobernanza: el mexicano fue uno de los principales accionistas individuales y, pese a abandonar el consejo hace unos meses, su decisión de vender ahora reduce la estabilidad del accionariado tradicional en un momento en que la entidad negocia con el sindicato minoritario la renovación del pacto de no agresión. Cualquier nuevo movimiento especulativo podría reavivar las tensiones.

En el mercado, la reacción ha sido neutra: la acción de Sabadell apenas se movió en la sesión del lunes, manteniendo el rango de los 2,50-2,55 euros. El consenso de analistas sigue viendo al banco como una apuesta sólida, con un potencial de revalorización del 12% en los próximos doce meses, según las últimas estimaciones de Barclays y Morgan Stanley. La venta de Martínez, más que un juicio sobre la solvencia del banco, parece una decisión puramente patrimonial.

Lo que queda por ver es si esta salida anima a otros accionistas históricos a seguir el mismo camino, algo que podría presionar la cotización en los próximos meses. De momento, Sabadell se prepara para presentar sus cuentas semestrales el 28 de julio, con un beneficio neto que el mercado sitúa por encima de los 1.200 millones de euros.


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