Bitmine Immersion Technologies (BMNR) ha alcanzado un hito sin precedentes en la tesorería corporativa de criptoactivos: la compañía posee 5,78 millones de ether, el 4,8% del suministro circulante de la segunda mayor criptomoneda del mundo. Además, ha anunciado una recompra de acciones por 86 millones de dólares y ha reducido el ritmo de acumulación semanal de ETH para financiarla. Una decisión que combina la confianza en el valor a largo plazo de la red con un guiño directo a sus accionistas.
5,78 millones de ETH en tesorería: la mayor reserva corporativa de ether
Según los datos facilitados por la propia compañía, Bitmine atesora 5.777.468 ether a un precio de referencia de 1.879 dólares por unidad, lo que equivale a unos 11.500 millones de dólares. Esa cantidad representa el 4,8% de los 120,7 millones de ETH que existen en este momento, una concentración que sitúa a la empresa como la mayor tenedora corporativa de ether del mundo y la segunda mayor tesorería global en criptoactivos —solo por detrás de Strategy Inc. y sus 843.775 bitcoins—.
La estrategia de tesorería en ETH arrancó el 30 de junio de 2025 y, desde entonces, Bitmine ha comprado ether cada semana. Sin embargo, en los últimos siete días la adquisición se ha moderado hasta los 7.430 ETH, el ritmo más bajo desde que comenzó el programa. El motivo es la operación de recompra de acciones que detallamos a continuación. Bitmine posee además 207 bitcoins, participaciones por valor de 180 millones de dólares en Beast Industries y 58 millones en Eightco Holdings, y una caja total con valores negociables de 385 millones de dólares.
Recompra de acciones por 86 millones de dólares: ¿por qué frena la acumulación de ether?

La compañía ha ejecutado la recompra de 5,5 millones de acciones comunes a un precio medio de 15,6156 dólares por título, dentro del programa de recompra de 4.000 millones de dólares autorizado previamente. Thomas “Tom” Lee, presidente de Bitmine, justificó la operación afirmando que “consideramos que la compra de nuestras acciones ordinarias es generadora de valor para los accionistas”.
Esa prioridad por devolver capital ha provocado una desaceleración visible en las compras semanales de ether. De hecho, los 7.430 ETH adquiridos en la última semana contrastan con los volúmenes de meses anteriores, cuando Bitmine destinaba decenas de millones de dólares cada pocos días a engrosar su tesorería. Lee lo explicó con claridad: “el ritmo reducido de compras refleja que Bitmine recompró 5,5 millones de acciones comunes”.
Bitmine posee casi 1 de cada 20 ether en circulación, una concentración de tesorería sin precedentes en el sector cripto.
Más allá de acumular: el staking genera 247 millones de ingresos anualizados
La tenencia de ether no es estática. Bitmine ha puesto a trabajar el 85% de sus reservas, unos 4.917.189 ETH (equivalentes a 9.200 millones de dólares), en su plataforma de staking institucional MAVAN (Made-in America VAlidator Network). A través del staking —el mecanismo por el que se bloquean ether para validar la red y recibir recompensas—, la empresa ya genera 247 millones de dólares anualizados en ingresos, con una rentabilidad a siete días del 2,67%.
Cuando todo el ether de Bitmine esté delegado a través de MAVAN y sus socios de staking, las proyecciones apuntan a unos ingresos anuales por staking cercanos a los 290 millones de dólares. Se trata de una cifra que convierte a la tesorería en un activo productivo y que, según Lee, coloca a Bitmine como la entidad con “más ETH apostado que cualquier otra en el mundo”.
Un tesoro de ether que concentra el 4,8% del suministro: la apuesta de Bitmine y sus riesgos
La tesis de Bitmine se apoya en la convicción de que ether es el activo de reserva digital por excelencia, una versión mejorada del oro que, además, genera rendimiento. La dirección de la empresa compara el momento regulatorio actual —con la ley GENIUS y los proyectos de la SEC— con el fin del patrón oro en 1971: un catalizador para modernizar las finanzas. Sin embargo, una concentración del 4,8% del suministro circulante no está exenta de interrogantes.
El tamaño de la posición convierte a Bitmine en un actor sistémico dentro de la red Ethereum. Aunque el staking delegado no otorga control directo sobre la gobernanza del protocolo, sí supone un volumen de validación muy significativo que, en un escenario extremo de problemas técnicos o regulatorios, podría incomodar al ecosistema. Además, la dependencia del precio de ether es absoluta: una caída prolongada reduciría el valor contable de la tesorería y podría presionar la capacidad de la empresa para mantener el ritmo de recompras o incluso forzar ventas.
Dicho esto, los paralelismos con Strategy y su apuesta masiva por bitcoin son inevitables, y hasta ahora ese modelo ha resistido. La diferencia es que ether ofrece una capa adicional de rendimiento nativo que bitcoin no tiene, lo que dota a la estrategia de Bitmine de una fuente de ingresos recurrente. La gran pregunta es si ese flujo será suficiente para capear la volatilidad y si otros actores corporativos seguirán el mismo camino, algo que, de generalizarse, pondría a prueba la descentralización real de la red.





