Ryanair resultados: gana un 34% menos en el primer trimestre por el alza del combustible, pese a aumentar los pasajeros un 6%

La aerolínea irlandesa gana 538 millones de euros entre abril y junio, un 34% menos, por el alza del combustible y tarifas un 6% más bajas. Aun así, transportó un 6% más de pasajeros y mantiene su previsión de alcanzar los 216 millones en el año fiscal.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Ryanair ha ganado 538 millones de euros en su primer trimestre fiscal, un 34% menos que hace un año, golpeada por el precio del queroseno y tarifas un 6% más bajas.
  • ¿Quién está detrás? La aerolínea low cost irlandesa, que tiene una cobertura del 80% de su combustible a 67 dólares/barril, pero el 20% no cubierto se encareció más del doble.
  • ¿Qué impacto tiene? A pesar de la caída de beneficios, Ryanair transportó 61,3 millones de pasajeros (+6%) y mantiene su previsión de 216 millones en todo el año. Las tarifas bajas continuarán, aunque la compañía advierte de presión en costes.

Ryanair encara el arranque del año fiscal 2027 con un beneficio neto de 538 millones de euros, un 34% inferior al registrado en el mismo periodo del año anterior. El gigante irlandés del bajo coste explica en sus resultados publicados este lunes que la factura del combustible y la decisión de mantener tarifas un 6% más baratas han comprimido su margen, pese a haber subido un 6% el número de pasajeros transportados, hasta los 61,3 millones.

El peso del combustible y la batalla de precios

Los costes operativos se dispararon un 11%, hasta los 3.810 millones de euros. El 20% del queroseno que la compañía no tenía cubierto duplicó su precio, mientras que el 80% asegurado a 67 dólares por barril hasta marzo de 2027 le ha servido de parapeto. Aun así, la factura total por combustible ha lastrado unas cuentas que, en la línea de ingresos, apenas crecieron un 1% (4.380 millones) por el doble efecto del abaratamiento voluntario de los billetes.

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Ryanair insiste en que esta política de coberturas le permite proteger los beneficios en plena volatilidad del petróleo y, de paso, distanciarse de sus competidores europeos. El precio medio de los billetes cayó un 6% en el trimestre, lo que, unido a un factor de ocupación del 94%, le ha permitido llenar los aviones pero sin disparar la facturación.

El verano del ‘Gamechanger’ y la apuesta por el Max 10

De cara al verano, la aerolínea confía en sus 210 Boeing 737-8200 Gamechanger para mejorar la eficiencia. Estos aviones ofrecen un 4% más de plazas y consumen un 16% menos de combustible. Además, los preparativos para la llegada de los primeros Max 10 en el cuarto trimestre están muy avanzados, un modelo que promete un 20% más de asientos y un 20% menos de consumo.

La flota total alcanza los 647 aparatos y la compañía mantiene su hoja de ruta para crecer un 4% en tráfico este año, hasta los 216 millones de pasajeros. Sin embargo, Ryanair advierte de que la capacidad europea de corto radio seguirá limitada al menos hasta 2030 por los retrasos en las entregas tanto de Boeing como de Airbus, los problemas con los motores Pratt & Whitney y la consolidación entre aerolíneas no rentables.

Ryanair está orientando el tráfico hacia los países que bajan impuestos y tasas aeroportuarias, mientras retira vuelos de los mercados con costes elevados, incluidas algunas regiones de España.

Hoja de Ruta: Claves del Viaje

Ryanair digiere un trimestre de transición que resume las tensiones del aerotransporte europeo: demanda alta, precios bajos y combustible caro. La caída del 34% en el beneficio neto no asusta a los inversores mientras la aerolínea mantenga el pulso en volúmenes y su política de cobertura, pero las tarifas un 6% más bajas confirman que la guerra de precios sigue activa. El viajero encuentra billetes más baratos, pero la compañía asume el coste de llenar los aviones.

La zona cero es toda la red europea de corto y medio radio, aunque España sufre un doble filo. Por un lado, Ryanair mueve cada año más pasajeros en aeropuertos como Barcelona, Alicante o Palma; por otro, la compañía señala expresamente a “las regiones de España” entre los mercados de costes elevados de los que está retirando capacidad. En la práctica, esto significa menos frecuencias hacia los aeropuertos regionales con tasas al alza y más hacia aquellos que incentivan el crecimiento, como Italia o Marruecos.

El dato que resume la jornada es el 34% de caída del beneficio neto, pero la clave está en cómo Ryanair gestiona la transición hacia los Max 10. Con 300 pedidos de estos aviones hasta 2034 y una eficiencia energética muy superior, el objetivo a largo plazo es blindar márgenes mientras los competidores se ahogan en costes. La lectura estratégica es clara: quien controle el precio del billete desde el coste, ganará la partida. De momento, Ryanair mantiene sus previsiones de tráfico, pero el invierno que viene será una prueba de fuego para las aerolíneas menos solventes.

El precedente de otras crisis de combustible (como la de 2008 o el pico de 2022) muestra que las low cost más agresivas suelen salir reforzadas tras los episodios de consolidación. Sin embargo, los conflictos geopolíticos y la incertidumbre macroeconómica añaden una capa de riesgo que el propio consejero delegado, Michael O’Leary, ha reconocido al evitar dar una guía de beneficios para todo el año.

La próxima cita con los mercados llegará cuando se acerque el final del verano: los resultados del segundo trimestre medirán si Ryanair ha sabido trasladar el tirón vacacional a los números sin erosionar más los márgenes. Por ahora, el billete barato sigue siendo la bandera, aunque el precio del queroseno muerda el 34% de las ganancias.


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