Un informe de CoinShares ha introducido un soplo de aire fresco en el alicaído ánimo del mercado de criptomonedas. La firma europea de gestión de activos digitales cree que Bitcoin podría haber llegado ya a su suelo, aunque descarta cualquier rally inmediato. Los vientos macroeconómicos —con los bombardeos de Estados Unidos sobre Irán y el consiguiente repunte del petróleo— mantienen congelado cualquier optimismo.
Las señales de suelo que observa CoinShares
La principal pista que da la compañía es el flujo de dinero hacia los fondos cotizados (ETF, por sus siglas en inglés) de bitcoin. Tras meses de salidas récord —8.000 millones de dólares abandonaron estos productos en el peor tramo de su historia—, la semana pasada los inversores volvieron a apostar por ellos: entraron 287 millones de dólares netos. Para James Butterfill, jefe de investigación de CoinShares, este cambio de signo indica que el sentimiento empieza a girar.
“Llevamos tiempo diciendo que Bitcoin probablemente ha alcanzado, o está cerca, de su suelo”, escribió Butterfill en el informe. “Pero no vemos un potencial alcista significativo a partir de aquí”. La lectura es clara: el activo ha dejado de caer, pero los catalizadores para una subida potente brillan por su ausencia.
Por qué no llega el rally: los vientos macro que frenan a Bitcoin
El conflicto bélico que mantiene a Estados Unidos bombardeando Irán ha disparado el precio del crudo hasta niveles que recuerdan a la crisis energética de 2022. Con la gasolina y el diésel más caros, la inflación general en las grandes economías podría repuntar. Butterfill advierte de que, en este contexto, “un recorte de tipos no parece probable en esta fase”. Sin tipos más bajos, el dinero barato que suele alimentar los mercados de riesgo, incluido el bitcoin, seguirá ausente.
El precio del bitcoin ya ha reflejado este tira y afloja. Esta misma semana, la criptomoneda llegó a tocar los 65.501 dólares después de que se publicara un dato de inflación estadounidense más suave de lo esperado. Sin embargo, la alegría duró poco: en las últimas horas ha corregido hasta los 64.010 dólares. Desde su máximo histórico de 126.080 dólares alcanzado en octubre de 2024, la caída acumulada roza el 50%. Un desplome que ha borrado las plusvalías de muchos inversores tardíos.
El mercado empieza a ver suelo, pero sin un giro en los tipos de interés o una tregua en los precios energéticos, el rebote puede hacerse esperar.
Los ETF spot de bitcoin, que habían sido el motor del rally que llevó al bitcoin a superar los 120.000 dólares en 2024, vivieron después una fuga masiva de capital. Ahora, el flujo positivo moderado de la semana pasada siembra la duda: ¿estamos ante un cambio de tendencia o ante un simple respiro? CoinShares se inclina por la cautela.
El inversor, entre la tentación y la prudencia
Para el inversor español, el momento es delicado. Comprar bitcoin cuando se intuye un suelo puede ser tentador, pero la experiencia reciente demuestra que los suelos pueden prolongarse durante meses si el contexto macro no acompaña. Por ejemplo los flujos de la semana pasada, aunque positivos, palidecen en comparación con las entradas de cientos de millones diarios que se veían en 2024.
Esta situación recuerda a lo que ocurrió en 2022, cuando el bitcoin cayó desde los 69.000 dólares hasta los 16.000 y pasó varios meses lateralizando antes de iniciar una recuperación lenta. Los suelos de mercado no son un punto exacto, sino una zona de acumulación que puede durar semanas o meses. Ahora, con la economía global más convulsa, el proceso podría alargarse aún más. La paciencia suele ser la clave en estos tramos.
La gestora de activos insiste en que, pese a la mejora del sentimiento, la cautela domina. “El panorama general es que el escenario actual incita a añadir posiciones, pero la prudencia prevalece mientras el sentimiento siga siendo ampliamente negativo”, señala el informe. En otras palabras, los inversores están comprando barato, pero sin confiar en que el precio vaya a dispararse pronto.
El precio del petróleo, los tipos de la Reserva Federal y la evolución geopolítica marcarán los próximos meses. Si la tensión en Oriente Medio disminuye o los bancos centrales sorprenden con un giro, el bitcoin podría tener su oportunidad. Pero por ahora, la receta de CoinShares es esperar y observar. La recomendación implícita de los expertos es mantener la calma: ni ventas por pánico ni compras compulsivas. El tiempo y los datos mandan.




