Los ingresos minoristas de las telecos en España cerraron el primer trimestre de 2026 con una caída del 2,9% interanual, hasta 5.642 millones de euros, según los datos publicados por la CNMC. La cifra confirma la tendencia a la baja del sector en un momento en que el consumo de datos móviles no deja de crecer.
El tráfico de banda ancha móvil aumentó un 17,8% respecto al mismo periodo de 2025, alcanzando los 2,7 millones de Terabytes. El 5G, que ya representa el 23% del total, se disparó un 54,2% interanual. Más consumo, pero menos facturación. Esa es la ecuación que resume el informe.
El tráfico de datos móviles se dispara un 17,8% mientras los ingresos caen
El reparto de la tarta de ingresos minoristas sigue dominado por los cuatro grandes. Movistar, Vodafone, MASORANGE y DIGI acapararon el 84,5% del total. Movistar retrocedió un 7,4% en facturación, mientras Vodafone y MASORANGE se mantuvieron estables. DIGI, en cambio, facturó un 17,4% más que un año antes, consolidando su tendencia alcista.
Movistar pierde fuelle y DIGI mantiene su escalada

Los accesos a redes de nueva generación (NGA) alcanzaron los 87,5 millones, un 0,2% más que hace un año. Los accesos de fibra hasta el hogar (FTTH) sumaron 79,9 millones, prácticamente los mismos que en marzo de 2025.
En banda ancha fija, el 91,3% de las líneas ya son de fibra. De los 19,8 millones de conexiones activas, 19,3 millones superan los 100 Mbps, y de ellas, 8,1 millones (el 42%) alcanzan velocidades de 1 Gbps o más. Una infraestructura cada vez más potente que, sin embargo, no se traduce en mayores ingresos.
El 5G crece a un ritmo del 54%, pero los ingresos minoristas caen un 2,9%. El sector invierte en capacidad, pero el cliente paga menos.
En telefonía móvil, las líneas sumaron 63,6 millones, con un 90% de ellas conectadas a Internet. Movistar, MASORANGE y Vodafone coparon el 84,5% de las líneas; sumando a DIGI, el porcentaje llegó al 96,6%.
Los empaquetamientos cuádruples y quíntuples alcanzaron los 12,4 millones, mientras que los paquetes que combinan banda ancha fija, telefonía móvil y banda ancha móvil crecieron en 193.000 unidades, hasta los 2,7 millones. La televisión de pago sumó 12,3 millones de abonados, un 7,7% más que en el primer trimestre de 2025.
Análisis: La paradoja de las telecos: más tráfico, menos ingresos
El informe de la CNMC dibuja un sector en transformación. Las telecos españolas están atrapadas en una paradoja competitiva: invierten en redes ultrarrápidas, despliegan fibra y 5G, y el tráfico de datos se dispara. Sin embargo, los ingresos minoristas no dejan de caer. En el primer trimestre de 2026, la facturación retrocedió un 2,9%, a pesar de que el consumo de datos móviles creció casi un 18%.
Parte de la explicación está en la presión tarifaria. La entrada de DIGI y la agresividad comercial de MASORANGE han rebajado los precios de los paquetes convergentes. El cliente paga menos por más megas. Movistar, que sigue siendo el operador con mayor cuota de ingresos, ha perdido un 7,4% de facturación en un año. No es un dato menor.
La otra cara de la moneda es la inversión en capacidad. Las redes soportan cada vez más tráfico —2,7 millones de Terabytes en móvil— y el 5G ya supone el 23% del total, con crecimientos superiores al 50%. Pero esa inversión no se está monetizando de forma proporcional. El sector lleva años buscando modelos de negocio que vayan más allá de la conectividad pura: servicios cloud, ciberseguridad, IoT. Los resultados, de momento, son modestos.
En mi opinión, el dato más significativo no es la caída de ingresos, sino la concentración en solo cuatro operadores que controlan el 84,5% de los ingresos y más del 96% de las líneas móviles. Eso reduce la competencia real a un puñado de actores, pero no ha frenado la erosión de precios. La pregunta es si alguno de ellos podrá romper el círculo vicioso de invertir más para facturar menos.
De cara a los próximos trimestres, habrá que seguir de cerca la evolución de los ingresos por servicios digitales y la capacidad de DIGI para mantener su ritmo de crecimiento sin sacrificar rentabilidad. El mercado da señales de madurez, y en un sector maduro, quien no diferencia, compite solo por precio.




