La presión fiscal sobre los autónomos en España: la UE confirma el mayor incremento de Europa

La Comisión Europea sitúa a España como el país de la UE donde más ha aumentado la presión fiscal sobre autónomos entre 2015-19 y 2020-24. El IRPF sin ajustar por inflación y las nuevas cotizaciones para pensiones explican el incremento de casi tres puntos porcentuales.

santander autonomos

España es, según datos de la Comisión Europea, el país de la Unión Europea donde más ha aumentado la presión fiscal sobre los autónomos desde que arrancó la comparativa 2015-2019 hasta el periodo 2020-2024. El incremento ronda los tres puntos porcentuales, muy por encima del resto de socios comunitarios, y lo impulsan dos palancas: un IRPF que apenas se ha actualizado por inflación y unas cotizaciones sociales que no dejan de subir para reforzar las pensiones.

El informe, que analiza la evolución de los ingresos públicos entre ambas etapas, sitúa a España a la cabeza de la presión fiscal sobre el trabajo, seguida a distancia por Lituania y Luxemburgo. En el extremo opuesto, Malta y Hungría registraron las mayores reducciones. La clave está en la combinación de impuestos directos, cotizaciones y un sistema poco amable con los ingresos reales de los trabajadores por cuenta propia.

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El IRPF sin ajustar: el impuesto que crece aunque los ingresos no suban

Uno de los motores de esta escalada es el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF). La estructura de tramos apenas ha variado en los últimos años, mientras la inflación ha escalado de forma significativa. Cuando un autónomo en estimación directa ve crecer sus ingresos nominales simplemente para mantener su poder adquisitivo, Hacienda le aplica un tipo más alto sin que tenga más dinero disponible. Es lo que los técnicos llaman progresividad en frío.

A diferencia de otros países, España no ha corregido automáticamente los tramos del IRPF con la inflación. Esto hace que un autónomo que factura un 5% más por la subida de precios acabe pagando un porcentaje mayor de IRPF sin que su situación económica haya mejorado. Es un impuesto invisible que muerde cada declaración de la renta.

El autónomo que factura más por pura inflación termina pagando un IRPF más alto sin que su capacidad de ahorro real aumente.

Cotizaciones al alza: el mordisco extra para los autónomos con empleados

El segundo factor son las cotizaciones sociales. El informe apunta a las nuevas medidas adoptadas para apuntalar el sistema de pensiones: desde el Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI) hasta los incrementos de las bases máximas de cotización y las cotizaciones adicionales sobre determinados niveles salariales. Aunque los trabajadores por cuenta ajena también participan, son los autónomos con empleados a cargo quienes soportan la mayor parte del incremento de las cotizaciones empresariales.

Para un autónomo con uno o dos trabajadores, cada subida de las bases máximas o cada nuevo punto de cotización solidaria se traduce en una cuota mensual más alta que lastra el margen del negocio. Estas medidas afectan especialmente a los los autónomos que cuentan con trabajadores a su cargo, ya que soportan tanto la cuota propia del RETA como las cotizaciones patronales de sus empleados.

Las cotizaciones suben año tras año para financiar las pensiones, y el autónomo con empleados paga dos veces: por su propio RETA y por las cotizaciones empresariales de sus trabajadores.

Un sistema fiscal con piezas únicas y un debate que no cesa

No es un fenómeno nuevo. Organismos como el Banco de España o la AIReF llevan tiempo alertando sobre el efecto de la inflación en la recaudación del IRPF. Pero el informe de la UE añade ahora la comparativa europea y certifica que España es la economía que más está exprimiendo fiscalmente a sus trabajadores autónomos en los últimos años.

A este cóctel se suma una singularidad que la propia Comisión señala: la vigencia del Impuesto sobre el Patrimonio, que grava determinados activos empresariales y profesionales cuando no se acogen a la exención. Mientras otros países lo han eliminado, España mantiene una figura que añade una capa adicional de presión fiscal para autónomos con cierto ahorro acumulado en forma de activos.

Los defensores de este esquema argumentan que es necesario para garantizar la sostenibilidad de las pensiones. Pero desde el lado del autónomo la realidad es tozuda: cada año más euros se van en IRPF y en cuotas, sin que la prestación futura haya mejorado en la misma proporción.

La Comisión Europea no propone cambios, pero pone el foco sobre un problema que, décadas después, sigue sin resolverse. Mientras el debate se eterniza, cada autónomo puede hacer algo práctico: revisar sus pagos fraccionados y ajustar sus bases de cotización para que la ecuación salga lo más equilibrada posible.

Guía rápida del trámite

  • 📅 Plazos: El informe de la Comisión Europea compara los periodos 2015-2019 y 2020-2024, sin un plazo para reclamar o acogerse a nada.
  • Requisitos clave: El aumento de presión fiscal afecta a todos los autónomos que tributan por IRPF y cotizan al RETA, especialmente a aquellos con empleados o en estimación directa.
  • 🌐 Dónde consultarlo: El informe completo está disponible en el portal de la Comisión Europea dedicado a fiscalidad (no hay trámite).
  • 💰 Importe o coste: La presión fiscal creció cerca de tres puntos porcentuales entre ambos periodos, lo que equivale a una factura extra vía IRPF y cotizaciones para el autónomo medio.
  • ⚠️ Error a evitar: No revisar si tus tramos de IRPF se han quedado desfasados. Si tus pagos a cuenta no reflejan la realidad inflacionaria, la Renta te pasará factura.

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