
La Seguridad Social ha ingresado 250 millones de euros adicionales tras la regularización de las cuotas de los autónomos correspondiente al ejercicio 2024, según el informe de la AIReF presentado esta semana. El ajuste, ejecutado en el primer trimestre de 2026, refleja que los rendimientos reales de muchos trabajadores por cuenta propia superaron las previsiones declaradas, lo que obliga ahora a pagar la diferencia.
Este cruce de datos entre la Tesorería y la Agencia Tributaria, conocido como regularización, es el mecanismo estrella del nuevo sistema de cotización por ingresos reales. Y aunque el resultado para 2024 ya es historia, pone sobre la mesa una realidad incómoda: el sistema no solo ajusta al alza, sino que genera ingresos extra que estaban presupuestados.
De dónde salen los 250 millones extra
El proceso es sencillo: durante 2024, los autónomos comunicaron su previsión de rendimientos netos y eligieron una base de cotización. Al finalizar el año, Hacienda cruza las cifras declaradas en el IRPF con las bases elegidas. Si el autónomo ingresó más de lo previsto o su base resultó baja, la Seguridad Social reclama la cuota no pagada. Si fue al revés, devuelve el exceso.
Según la AIReF, en esta primera regularización masiva, el saldo ha sido favorable a las arcas públicas: 250 millones de euros a cobrar. En la práctica, esto significa que un número considerable de autónomos declararon rendimientos inferiores a los que finalmente obtuvieron, cotizando de menos durante 2024. El informe no detalla cuántos trabajadores han tenido que pagar, pero el importe total evidencia que el sistema está atrapando cotizaciones que antes se escapaban.
La cifra no es una sanción ni un recargo: es la regularización de cuotas no ingresadas. Pero para quienes reciben la carta de la Seguridad Social con la liquidación, el impacto en tesorería puede ser notable.
El nuevo sistema por ingresos reales ya genera ingresos extra para la Seguridad Social sin necesidad de subir tipos.
El nuevo sistema de cotización y la polémica de la subida de 2026
El modelo de cotización por rendimientos reales, acordado en 2022, entró en vigor en 2023 con un periodo transitorio de nueve años. La idea era que los autónomos pagaran en función de lo que ganan, acercando sus aportaciones a las de los asalariados y mejorando sus pensiones futuras. Pero la transición no ha sido fácil.
Para 2026, el Gobierno propuso una subida generalizada de cuotas que oscilaba entre 200 y 2.500 euros anuales. El rechazo del colectivo y de la mayoría del arco parlamentario obligó a retirar la propuesta. Finalmente, el Ejecutivo aprobó un Real Decreto-ley que prorrogó para 2026 las mismas cuotas vigentes en 2025, congelando la subida para la mayoría.
Sin embargo, los autónomos societarios y los familiares colaboradores no se han librado. Una disposición de la reforma de 2022 establece que, a partir de 2026, su base mínima de cotización no puede ser inferior a la base mínima del régimen general. Eso ha elevado su base mínima de 1.000 a 1.424 euros mensuales, un incremento del 42%.

Aunque el Gobierno permitió provisionalmente que durante 2026 mantengan la base de 1.000 euros, la obligación legal sigue vigente. Así, cuando se regularicen las cuotas de 2026, en 2027, estos trabajadores deberán abonar la diferencia: 135 euros más al mes, 1.620 euros adicionales al año.
La factura aplazada: así afecta a los autónomos societarios en 2027
La AIReF ya ha puesto cifras al impacto de esta medida: cerca de 1.600 millones de euros anuales de recaudación adicional de forma permanente. Afecta a entre 500.000 y 600.000 autónomos societarios y colaboradores. La diferencia con la regularización de 2024 es que, en ese caso, los 250 millones provenían de desajustes entre lo declarado y lo ingresado, mientras que los 1.600 millones futuros son una subida estructural de la base mínima, independientemente de lo que ganen.
Las organizaciones de autónomos critican que esta subida se aplica sin margen de negociación, camuflada en el nuevo sistema. Y aunque el Gobierno ha aliviado la carga en 2026, la deuda se acumula. Cada mes que pasa con la base de 1.000 euros en lugar de 1.424, el autónomo societario está generando una deuda diferida que le reclamarán en 2027. El golpe puede ser doble si, además, sus rendimientos reales en 2026 resultan superiores a los previstos.
Este colectivo se enfrenta a una regularización particularmente onerosa: no solo pagarán la diferencia de base, sino también posibles ajustes adicionales por haber calculado mal sus ingresos. La recomendación de los expertos es anticiparse: subir voluntariamente la base durante 2026 o provisionar los fondos necesarios para cuando llegue la carta.
La regularización de 2026 para societarios y colaboradores será la más cara hasta la fecha: 1.620 euros extra por cabeza.
Guía rápida de la regularización de cuotas
- 📅 Plazos: La regularización de 2024 ya está cerrada. La de 2026 se realizará en 2027, sin fecha aún.
- ✅ Requisitos: Afecta a todos los autónomos que en 2024 declararon rendimientos inferiores a los reales. En 2026, impactará especialmente a societarios y colaboradores por el cambio de base mínima.
- 🌐 Dónde se informa: La Seguridad Social comunica el resultado por carta o en la sede electrónica de Importass.
- 💰 Importe: 250 millones extra en 2024; para 2026, hasta 1.620 euros anuales por autónomo societario.
- ⚠️ Error a evitar: Ignorar la obligación de regularizar la base de 1.424 euros. Hacerlo ahora evita intereses y una deuda más grande en 2027.




